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La diversidad biológica:
un seguro de vida para nuestro mundo cambiante

La semana próxima, en Nueva York, los gobernantes de todo
el mundo analizarán los progresos realizados en la consecución
de las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG). En estas metas están
plasmadas las aspiraciones de la comunidad internacional de tener
un mundo mejor, del que se haya erradicado el hambre y la pobreza,
en el que todos gocen de los derechos fundamentales, y en el que
prevalezcan la equidad y la salud. Exhortamos a todos los gobernantes
a que reconozcan que para que las Metas de Desarrollo del Milenio
se hagan realidad en nuestro planeta, tan densamente poblado,
la diversidad biológica debe ser utilizada de manera sustentable,
y los beneficios que de ella se derivan deben ser distribuidos
más equitativamente.
La diversidad biológica representa la variedad de la vida
en la tierra: genes, especies, ecosistemas. Los servicios que
extraemos de los ecosistemas, como el agua potable, los alimentos,
combustibles y fibras, medicinas, y el control del clima, no existirían
sin la diversidad biológica. Si no se conserva y utiliza
de manera sustentable, se perpetuarán formas de crecimiento
injustas e insostenibles, aumentará la pobreza, surgirán
enfermedades nuevas y más peligrosas, seguirán desapareciendo
especies y, en definitiva, tendremos un mundo cada vez más
degradado y menos saludable para la población. Es hora
de hacer frente al hecho de que si no modificamos la forma en
que usamos los recursos naturales y distribuimos la riqueza que
generan, las Metas de Desarrollo del Milenio sólo serán
recordadas como un ideal utópico.
La importancia de la conservación y el uso sostenible
de la diversidad biológica para alcanzar las Metas de Desarrollo
del Milenio ha sido ya reconocida por los gobernantes de todo
el mundo al respaldar el objetivo de lograr una reducción
significativa del ritmo de pérdida de la diversidad biológica
para el año 2010 – la llamada meta de 2010. Se fijaron
este objetivo porque la diversidad biológica está
desapareciendo a un ritmo inadmisible como resultado de las actividades
humanas. La conversión de los hábitats, la explotación
excesiva, la contaminación y el cambio climático
se deben a una demanda cada vez mayor de recursos naturales. Esta
situación requiere acción inmediata y concertada.
Debemos administrar y proteger la diversidad biológica
de forma sustentable, garantizar el suministro regular de bienes
y servicios de los ecosistemas y asegurarnos de que el mundo tenga
la capacidad de adaptarse a cambios futuros.
A medida que se avance en la reducción de la pobreza y
la mejora del bienestar de nuestra creciente población,
comprenderemos mejor la necesidad de que los ecosistemas funcionen
eficazmente. Es esencial contar con una gran diversidad genética
para asegurarnos de que nuestros agro-sistemas puedan adaptarse
a los nuevos impactos del clima, las plagas y enfermedades. La
riqueza biológica de los ambientes marinos tendrá
que alimentar a una población en aumento, y proporcionar
modos de sustento para las comunidades costeras en todo el mundo.
Los humedales son necesarios como reguladores de las aguas, para
protegernos de inundaciones y marejadas, para ayudar a amortiguar
el cambio climático junto con otros ecosistemas, tales
como los bosques, y como filtros vivos para los contaminantes
y residuos de fertilizantes. No debemos olvidar que la diversidad
biológica es fundamental para muchas de las culturas del
mundo, que es origen de leyendas y mitos, e inspiración
para el arte y la música. Es la base de conocimientos medicinales,
ya que en ella residen las propiedades curativas de toda una variedad
de plantas y animales. El suministro de tales servicios en todos
estos ecosistemas depende de que se mantenga la diversidad biológica.
Nosotros, los responsables de las secretarías de las convenciones
internacionales relativas a la diversidad biológica, recalcamos
la importancia del papel que desempeña la diversidad biológica
en el logro de todas las Metas de Desarrollo del Milenio. La diversidad
biológica puede, efectivamente, mitigar el hambre y la
pobreza, promover la salud humana y ser una base para garantizar
la libertad y la equidad para todos. Directa o indirectamente,
todos nosotros dependemos de la diversidad biológica para
nuestra salud y bienestar. La meta de 2010 para la diversidad
biológica es, pues, el fundamento de nuestro bienestar
y de la sostenibilidad de nuestra existencia. Debemos asegurarnos
de que se mantenga la diversidad biológica para nosotros
y para las generaciones venideras. Exhortamos, pues, a los gobiernos
y a la sociedad civil a que conserven y hagan un uso sostenible
de la diversidad biológica a fin de garantizar para todos
una parte de los beneficios de un mundo diverso.
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Hamdallah Zedan
Secretario Ejecutivo Convenio sobre la Diversidad Biológica
(CBD) |
Willem Wijnstekers
Secretario-General
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) |
Robert Hepworth
Secretario Ejecutivo
Convención sobre las Especies Migratorias de Animales
Silvestres
(CMS) |
Peter Bridgewater
Secretario General Convención de Ramsar sobre los
Humedales (Ramsar, Irán, 1971) |
Francesco Bandarin
Director
Centro del Patrimonio Mundial
(WHC) |
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