Frente a los “bosques vacíos”, los expertos instan a una reglamentación más apropiada del comercio de carne de animales silvestres


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COMUNICADO DE PRENSA

Frente a los “bosques vacíos”, los expertos instan a una reglamentación más apropiada
del comercio de carne de animales silvestres

Una reunión internacional propone soluciones innovadoras para resolver la crisis de la carne de animales
silvestres, en beneficio de las poblaciones indígenas y las comunidades locales

Nairobi, Montreal, Ginebra, 10 de junio de 2011 – Un comercio internacional ilegal creciente y lucrativo de carne y otras partes de mamíferos, aves y reptiles silvestres ("carne de animales silvestres") está ocasionando una pérdida generalizada de la biodiversidad, poniendo en peligro los medios de subsistencia de comunidades en todo el mundo y desestabilizando los frágiles sistemas de los bosques tropicales.

Asimismo, se registra un creciente comercio interno de carne de especies silvestres entre las zonas rurales y los mercados urbanos, principalmente como fuente de alimentos. El resultante "síndrome de bosque vacío" amenaza cada vez más la seguridad alimenticia, en particular, en África Central. En una reunión de expertos sobre el comercio de carne de animales silvestres se llegó a la conclusión de que para refrenar la pérdida de la fauna de los bosques se requerirá una acción coordinada entre los actores internacionales que se encargan de la ordenación de los bosques y la vida silvestre, la conservación de la biodiversidad, la reglamentación del comercio de especies silvestres, la aplicación de la ley y los oficiales sanitarios.

En la cuenca del Congo, por ejemplo, el aumento de la población y el comercio de las zonas rurales hacia las urbanas, agravado por la falta de cualquier sector de la carne nacional cuantificable, son las principales causas de los niveles insostenibles de caza. Si el consumo de carne de animales silvestres se reemplazase por la carne de vaca local, alrededor del 80 por ciento de la superficie de la República Democrática del Congo debería transformarse en pastos. Por consiguiente, no hay alternativa para lograr que el uso de las especies silvestres como fuente de alimentos sea más sostenible.

Unos 55 expertos representantes de 43 gobiernos y organismos de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales y nacionales y organizaciones de poblaciones indígenas y comunidades locales reunidos en Nairobi, del 7 al 10 de junio de 2011, reconocieron con inquietud que los enfoques y los esfuerzos internacionales clásicos no han logrado invertir esta tendencia y adoptaron una serie de recomendaciones para la comunidad internacional y los gobiernos nacionales e interesados concernidos. Entre las principales recomendaciones cabe señalar:

  • poner en práctica la gestión comunitaria de la vida silvestre, y otros enfoques perfeccionados de gestión de las especies silvestres, como la cría en granjas de animales de caza, la caza y el turismo
  • aumentar la cría de 'mini-ganado' (animales silvestres como las ratas de la caña de azúcar criados en pequeñas granjas)
  • apoyar la explotación sostenible de productos forestales distintos de la madera, como la apicultura.

En la reunión se reconoció también la necesidad de aclarar y definir los derechos de tenencia de tierras y de acceso a la tierra, mejorar el control de la explotación y el comercio de la carne de animales silvestres y fomentar la aplicación de la ley relacionada con la carne de especies silvestres.

La sobrecaza de animales silvestres tropicales y subtropicales también pone en peligro los medios de subsistencia de las poblaciones locales e indígenas, así como la estabilidad a largo plazo de los servicios de los ecosistemas forestales y su utilización económica, inclusive la producción de madera y el almacenamiento de carbón. Por ejemplo, hasta un 75 por ciento de las especies de árboles tropicales depende de la dispersión de semillas por los animales. Muchas especies de árboles no podrán reproducirse si los animales que dispersan sus semillas se cazan hasta la extinción local.

Las economías nacionales y los gobiernos pierden considerables ingresos si las especies silvestres, como recurso esencial, se gestiona de mal manera y se agota irreversiblemente. Por ejemplo, en la República Centroafricana, se estima que el comercio de carne de animales silvestres no regulado alcanzaría un valor de 72 millones de dólares de EE.UU al año.

“Estimamos que la caza de subsistencia legítima se sustituya por la caza comercial y el comercio de especies en peligro en los bosques tropicales, inclusive los elefantes y los primates” dijo el Sr. Ahmed Djoghlaf, Secretario Ejecutivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Al constatar que el CBD y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) habían coorganizado la reunión, el Sr. Djoghlaf declaró "La colaboración entre el CBD y la CITES abre la vía a una acción reforzada para poner coto a esas actividades. Se requiere urgentemente una colaboración global para atajar el comercio ilegal de especies silvestres y la caza insostenible para obtener carne de animales silvestres.

John E. Scanlon, Secretario General de la CITES, declaró "Atajar el impacto del comercio ilegal e insostenible de carne de animales silvestres es fundamental para proteger los medios de subsistencia de las poblaciones rurales y conservar la vida silvestres en zonas ricas en biodiversidad. Es preciso redoblar los esfuerzos de colaboración a escala internacional y local. Las Secretarías del CBD y de la CITES se han comprometido a aunar esfuerzos con las comunidades indígenas y locales y otros interesados para abordar este problema y promover soluciones sostenibles."

“Se necesitan enfoques multidisciplinarios como el fortalecimiento de los marcos legales, la proposición de alternativas en materia de alimentos y medios de subsistencia y el uso sostenible de las especies silvestres. Ninguno de esos enfoques, por sí mismos, parecen capaces de resolver la denominada "crisis de la carne de animales silvestres", pero si se combinan e incorporan en estrategias nacionales y regionales sólidas, cabe la posibilidad de que se logre un uso más sostenible de las especies silvestres para obtener alimentos en la cuenca del Congo”, dijo el Sr. Robert Nasi, Director del Programa de Bosques y Medio Ambiente en el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

La reunión ha sido convocada en la Sede del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) por el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), gracias al concurso financiero de la Comisión Europea. Entre otras organizaciones que han participado en la organización de la reunión cabe citar a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre (CIC), la Comisión Forestal de África Central (COMIFAC), la Convención de Especies Migratorias (CMS), el Proyecto para la Supervivencia de los Grandes Simios, dirigido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-GRASP), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Red de Control del Comercio de Especies Silvestres (TRAFFIC). El informe completo de la reunión estará disponible en breve en los sitios web del CDB y de la CITES (www.cbd.int/meetingswww.cites.org).

Notas a los editores

Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB)

Presentado a la firma en la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro en 1992,  el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que entró en vigor en diciembre de 1993, es un tratado internacional para la conservación de la biodiversidad, el uso sostenible de los componentes de la biodiversidad y la distribución equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos. Con 193 Partes, el Convenio cuenta prácticamente con una participación universal. El Convenio trata de abordar todas las amenazas para la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas, inclusive las amenazas para el cambio climático, a través evaluaciones científicas, el desarrollo de instrumentos, incentivos y procesos, la transferencia de tecnologías y las buenas prácticas y la participación plena y activa de los asociados relevantes, incluidas las comunidades indígenas y locales, la juventud, las ONG, las mujeres y la comunidad empresarial. El Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad es un acuerdo subsidiario del Convenio. Su finalidad es proteger la diversidad biológica de los posibles riesgos ocasionados por los organismos modificados vivos resultantes de la biotecnología moderna. Hasta la fecha, 159 países, además de la Unión Europea, han ratificado el Protocolo de Cartagena. La Sede de la Secretaría del Convenio y de su Protocolo de Cartagena se encuentra en Monreal. Para mayor información, véase: www.cbd.int.

Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)

Miles de especies de fauna y flora silvestres son utilizadas por las personas en sus vidas diarias como fuente de alimentación, alojamiento, cuidado sanitario, cosmética o moda. La CITES reconoce que el comercio de esos animales y plantas puede aportar beneficios tanto a la conservación como a los medios de subsistencia de las poblaciones locales.

Sin embargo, el comercio no reglamentado de especies silvestres puede afectar gravemente a las poblaciones de especies, en particular a las que ya son vulnerables debido a otros factores, como la pérdida del hábitat. Los gobiernos respondieron a esta inquietud adoptando la CITES en 1973 para reglamentar el comercio internacional de especies silvestres y garantizar el mantenimiento de un nivel sostenible. Con sus 175 Partes, la CITES sigue siendo uno de los instrumentos más poderosos del mundo para la conservación de la biodiversidad, gracias a la reglamentación del comercio de fauna y flora silvestres.

La CITES ofrece tres opciones en materia de reglamentación, en forma de Apéndices. La CITES requiere que cada Estado miembro promulgue la legislación nacional necesaria y designe una Autoridad Administrativa que expida los permisos para realizar el comercio. Los gobiernos deben designar también una Autoridad Científica para que proporcione dictámenes científicos sobre las importaciones y las exportaciones. Estas autoridades nacionales son responsables de la aplicación de la CITES, en estrecha cooperación con las aduanas, la policía u otras agencias de aplicación de la ley a la vida silvestre.

Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR)

El CIFOR es un centro mundial sin fines lucrativos cuya finalidad consiste en contribuir al bienestar humano, la conservación ambiental y la equidad. Realiza investigaciones que permiten adoptar decisiones bien fundadas y equitativas sobre el uso y la ordenación de los bosques en los países menos desarrollados. Nuestras investigaciones ayudan a los encargados de adoptar políticas y los profesionales a diseñar políticas efectivas, mejorar la ordenación de los bosques tropicales y abordar las necesidades y las perspectivas de las poblaciones que dependen de los bosques para obtener sus medios de subsistencia. Nuestro enfoque multidisciplinario considera los factores subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques que a menudo se encuentran fuera del sector forestal: fuerzas como la agricultura, el desarrollo de infraestructuras, las políticas comerciales y de inversión y la aplicación de la ley.

Grupo de Enlace del CDB sobre la carne de animales silvestres

En 2008, la Conferencia de las Partes (COP) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) puso de relieve la caza insostenible de carne de animales silvestres, y su efectos sobre las especies no seleccionadas, como prioridad para ser abordada por las Partes  (Decisión IX/5). En octubre de 2009, el Grupo de enlace del CDB sobre carne de animales silvestres celebró su primera reunión y elaboró un documento de Recomendaciones nacionales e internacionales para la utilización sostenible de la carne de animales silvestres, sobre la base de la información contenida en el volumen No. 33 de la Serie Técnica del CDB, titulado “Conservación y utilización de recursos provenientes de la vida silvestre: la crisis de la carne de caza.” La reunión fue convocada en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y el Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre (CIC).  La segunda reunión del grupo se convocó conjuntamente con el Grupo de trabajo de la CITES sobre la carne de animales silvestres de África Central, en Nairobi, Kenya, del 7 al 10 de junio de 2011. El grupo consta de más de 50 expertos de 20 países, y más de 20 organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales y representantes de las comunidades indígenas y locales.

El Grupo de enlace del CDB sobre carne de animales silvestres define la caza de carne silvestre como la explotación de animales silvestres en países tropicales y subtropicales para obtener alimentos y con fines no alimentarios, inclusive el uso medicinal.

Contacto:

David Ainsworth, Oficial de Información, Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Tel. +1 514 561 2720 o correo electrónico: david.ainsworth@cbd.int

Juan Carlos Vásquez, Oficial de Comunicaciones y Divulgación, Secretaría CITES, Tel. +4122 917 8156 o correo electrónico: juan.vasquez@cites.org

Daniel Cooney, Oficial de Enlace y Divulgación, CIFOR, Tel. +62 251 862 2622 o correo electrónico:  d.cooney@cgiar.org

 


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