Nuevas cifras revelan que la caza furtiva para el comercio ilegal de marfil puede aniquilar una quinta parte de los elefantes africanos en el próximo decenio

 

Gaborone, Botswana, 2 de diciembre de 2013 — Al mismo tiempo que los delegados se reúnen para debatir  la difícil situación del elefante africano en una cumbre convocada por el Gobierno de Botswana y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los nuevos análisis publicados hoy ponen de relieve que si se mantiene el ritmo de la caza furtiva a los niveles actuales, es probable que África pierda una quinta parte de sus elefantes en los próximos 10 años.
 

En el ultimo análisis de los datos sobre la caza furtiva se estima que en 2012 se mataron ilegalmente unos 15.000 elefantes en 42 sitios en los 27 países africanos que participan en la Supervisión de la matanza ilegal de elefantes (MIKE), un programa de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), financiado por la Unión Europea.  

Según el análisis MIKE, esto supone una estimación de 22.000 elefantes matados ilegalmente en todo el continente en 2012, una ligera reducción del cálculo de 25.000 elefantes cazados furtivamente en 2011.

“Con una estimación de 22.000 elefantes africanos matados ilegalmente en 2012, seguimos enfrentándonos a una situación crítica. La caza furtiva actual de elefantes en África sigue siendo demasiado alta y podría conducir en breve a extinciones locales si se mantienen las tasas de matanza actuales. La situación es particularmente aguda en África central – donde la tasa estimada de caza furtiva es el doble del promedio continental” declaró John E. Scanlon, Secretario General de la CITES.

El Grupo de Especialistas de Elefantes Africanos de la CSE/UICN estima que la población de elefante africano (Loxodonta africana) asciende a unos 500.000 ejemplares. Los elefantes en África central son los más afectados por la caza furtiva, pese a que los elevados niveles de caza furtiva en todas las subregiones significa que incluso las grandes poblaciones de elefantes en África meridional y oriental corren peligro, a menos que se invierta la tendencia. Se cree que la pobreza y la gobernanza deficiente en los Estados del área de distribución del elefante, junto con el aumento de la demanda de marfil ilegal en los países consumidores, son los factores clave del aumento de la caza furtiva de elefantes en los últimos  años.
 

Los elevados niveles de caza furtiva se reflejan en las cifras relativas al tráfico de marfil compiladas mediante la base de datos del Sistema de información sobre el comercio de elefantes (ETIS), que gestiona TRAFFIC en nombre de la Conferencia de las Partes en la CITES. Según el sesgo de los datos ajustados, el comercio ilícito de marfil aumentó en 2011 hasta alcanzar los niveles más elevados en los últimos 16 años y persiste a niveles inaceptablemente elevados a lo largo de 2012.

De los indicadores preliminares se desprende que en 2013 se pueden alcanzar niveles de comercio ilícito incluso más elevados. Pese a estar incompletos, los datos en bruto sobre decomisos de marfil a gran escala en 2013 (que impliquen al menos 500 Kg. de marfil en una sola transacción) ya representan la mayor cantidad de marfil confiscada durante los últimos 25 años para este tipo de decomisos. Los decomisos de marfil a gran escala ponen de relieve la participación del crimen organizado y hasta la fecha en 18 de decomisos semejantes se han obtenido más de 41,6 toneladas de marfil este año, pero si esto refleja una mejor aplicación de la ley o un aumento de la escalada del comercio solo se sabrá cuando se realice un análisis completo de los datos correspondientes a 2013 el año próximo.

“Desde 2000 hasta 2013, el número de movimientos de marfil a gran escala ha aumentado de forma sostenida en términos del número de esos envíos y la cantidad del marfil comercializado ilegalmente. 2013 ya representa un 20% de aumento respecto al máximo alcanzado en 2011; estamos enormemente preocupados” dijo Tom Milliken, experto en comercio de marfil de TRAFFIC, que se encarga de la administración de la base de datos ETIS.

Desde 2009, las rutas del comercio se desplazaron de los puertos de África occidental y central hacia África oriental, siendo Kenya y Tanzanía los principales puntos de salida para el comercio ilícito del continente. Malasia, Viet Nam y Hong Kong son principales puntos de tránsito en la ruta, con la mayoría del marfil siendo destinado a China, aunque Tailandia también es un destino. No obstante, parece que durante los dos últimos años las rutas comerciales utilizadas por los traficantes están cambiando, ya que nuevos países como Togo y Côte d’Ivoire emergen como puntos de salida en África, siendo los nuevos países de tránsito Indonesia, España, Sri Lanka, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

Las últimas cifras sobre la caza furtiva y el tráfico de marfil se publicaron al tiempo que los representantes de los Estados del área de distribución del elefante, así como los principales países de tránsito y de destino en la cadena de comercio de marfil ilícito se reúnen en Botswana. En la reunión se espera que todos los delegados se comprometan firmemente a tomar medidas concretas para poner coto al comercio ilegal y asegurar poblaciones de elefantes viables en toda África, inclusive fortaleciendo las leyes nacionales para  afrontar los delitos contra las especies silvestres y fomentar la cooperación dentro y entre los países.

La UICN, a través del Grupo de Especialistas de Elefantes Africanos de su Comisión de Supervivencia de Especies (CSE), proporciona datos científicos que apuntalan el programa de Supervisión de la matanza ilegal de elefantes y el Sistema de información sobre el comercio de elefantes.

“Estos sistemas de supervisión siguen proporcionando datos fiables esenciales para los encargados de adoptar decisiones, y nos place ser capaces de presentar información actualizada a la Cumbre sobre el elefante africano” dijo la Dra. Holly Dublin, Presidenta del Grupo de Especialistas de Elefantes Africanos de la CSE/UICN. “El panorama trazado por esta nueva información debería motivar a todos los delegados en la cumbre a reunirse para acordar medidas urgentes tan necesarias en nombre de los elefantes africanos.”

“Frente al sombrío panorama general debemos permanecer diligentes, pero asistimos por primera vez en años a algunos signos esperanzadores de que la situación de la caza furtiva podría estar estabilizándose. Albergamos la esperanza de que si seguimos intensificando seriamente los esfuerzos en materia de observancia y sensibilización del público a lo largo de toda la cadena del comercio ilegal, apoyamos los medios de subsistencia sostenibles para las comunidades rurales afectadas y nos mantenemos vigilantes, podemos invertir las alarmantes tendencias de los últimos años,” dijo Scanlon.

Más información

Notas del editor:

El documento completo con las últimas cifras se incluirá aquí www.iucn.org/african_elephant_summit la noche del domingo 1 de diciembre.

El elefante africano (Loxodonta africana) está actualmente incluido en los Apéndices I y II de la CITES y está considerado como Vulnerable en la Lista Roja de Especies en Peligro de la UICN ™

Acerca de la CITES

Con 179 Estados miembros, la CITES sigue siendo uno de los instrumentos más poderosos del mundo en lo que concierne a la conservación de la diversidad biológica mediante la reglamentación del comercio de especies de fauna y flora silvestres. Miles de especies son objeto de comercio internacional y de utilización por los hombres en sus vidas diarias para obtener alimentos, alojamiento, atención de la salud, ecoturismo, cosméticos o moda.

La CITES regula el comercio internacional de cerca de 35.000 especies de animales y plantas, inclusive sus productos y derivados, garantizando su supervivencia en el medio silvestres con beneficios para los medios de subsistencia de las poblaciones locales y el medio ambiente mundial. El sistema de permisos de la CITES trata de garantizar que el comercio internacional de especies incluidas en los Apéndices es sostenible, legal y trazable.

El Programa de Supervisión de la matanza ilegal de elefantes de la CITES (MIKE) ha supervisado las tendencias de la caza furtiva de elefantes en una muestra representativa de sitios diseminado en 43 Estados del área de distribución del elefante en África y Asia. En estos sitios se incluyen algunos de las poblaciones de elefantes más grandes en ambos continentes. El funcionamiento del programa MIKE en África ha sido posible gracias al apoyo de la Unión Europea.

Acerca de la UICN

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ayuda al mundo a encontrar soluciones pragmáticas a nuestros desafíos ambientales y de desarrollo más apremiantes apoyando la investigación científica, la gestión de proyectos en el terreno en todo el mundo y convocando a los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las Naciones Unidas, las convenciones internacionales y las empresas para desarrollar políticas, leyes y las prácticas más idóneas.

La red ambiental global más antigua y grande del mundo, la UICN es una unión democrática de miembros con más de 1.000 organizaciones miembros gubernamentales y de organizaciones no gubernamentales, y unos 11.000 científicos y expertos voluntarios en unos 160 países. La labor de la UICN está desarrollada por más de 1.000 profesionales en 60 oficinas y cientos de asociados en el sector público, las ONG y el sector privado en todo el mundo. La sede de la UICN se encuentra en Gland, a proximidad de Ginebra, en Suiza.  www.iucn.org

Acerca del Grupo de Especialistas de Elefantes Africanos

El Grupo de Especialistas de Elefantes Africanos de la CSE/UICN, es un grupo de expertos técnicos que se centra en la conservación y gestión del elefante africano. Su objetivo general es promover la conservación a largo plazo del elefante africano y, en la medida de lo posible, recuperar su población a niveles viables.  www.iucn.org/african_elephant

Acerca de TRAFFIC

TRAFFIC, la red de supervisión del comercio de especies silvestres, tiene por finalidad garantizar que el comercio de animales y plantas silvestres no constituye una amenaza para la conservación de la naturaleza. TRAFFIC es un programa conjunto de la UICN y el WWF. www.traffic.org