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Únicamente
para uso de los medios de comunicación;
no se trata de un documento oficial.
COMUNICADO DE PRENSA
La prohibición
de la Unión Europea (UE) sobre las importaciones
de aves silvestres es “decepcionante”
Ginebra, 11 de enero de 2007 – La Secretaría de
la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) expresó
hoy su decepción por el anuncio de la Unión Europea
de prohibir indefinidamente las importaciones de aves silvestres.
La prohibición de la UE se ha adoptado alegando que ayudará
para evitar la propagación de la gripe aviar y otras enfermedades
en los seres humanos, pero como sólo afecta a la importación
de aves silvestres, corre el riesgo de dar la errónea impresión
de que el comercio internacional de aves no está debidamente
controlado. Sin embargo, los 169 países miembros de la
CITES regulan cabalmente este comercio.
El comercio global de aves silvestres ha disminuido desde unos
7,5 millones de aves anuales en 1975, fecha en que entró
en vigor la Convención, hasta 1,5 millones actualmente.
En contraste, el comercio global de aves de corral vivas asciende
a unos 750 millones de especímenes al año; pese
a ello, este comercio no se ve afectado por la nueva legislación
sanitaria de la UE, ya que los pollos y otras aves de corral con
se consideran “aves” según sus términos.
El comercio internacional de aves silvestres consiste mayormente
de pinzones de África occidental, que son naturalmente
abundantes en sus países de origen. De un análisis
realizado en fecha reciente por Birdlife International se desprende
que sólo un 0,5 por ciento de las especies de aves del
mundo parece estar significativamente amenazado por el comercio
internacional. Virtualmente todas esas especies amenazadas son
objeto de controles estrictos por la CITES. (La principal amenaza
para las aves silvestres es la destrucción y la degradación
del hábitat.)
Pese a que la propia CITES impone prohibiciones al comercio
internacional de especímenes de especies críticamente
en peligro, como las tortugas marinas y el tigre, reconoce que
las prohibiciones pueden originar mercados negros. Al poner término
a las importaciones legales y rigurosamente gestionadas, la UE
corre el riesgo de fomentar un mercado subterráneo y menos
transparente. Asimismo, corre el riesgo de arruinar a las comunidades
empobrecidas que dependen del comercio ambientalmente sostenible
de aves y suprimir sus incentivos económicos por proteger
el hábitat de las aves.
En el dictamen pericial que impulsó la nueva legislación
de la UE no se tomó en consideración el impacto
previsto sobre la conservación de la naturaleza en los
países de origen. No obstante, en él se concluye
que "Algunas comunidades locales en los países de
origen mantienen el hábitat de las aves a fin de poder
cazar aves silvestres para la exportación y obtienen una
parte significativa de sus ingresos de esas ventas. Estas prácticas
pueden tener un efecto benéfico para la conservación
de las aves, incluso si se capturan aves de las poblaciones silvestres
y hay efectos nocivos para el bienestar de las aves”.
Las Partes en la CITES también han tomado medidas para
reducir la mortalidad durante el transporte. Las normas de transporte
para los animales vivos establecidas por la Asociación
del Transporte Aéreo Internacional son obligatorias para
todos los envíos aprobados de la CITES. De un estudio exhaustivo
realizado por el Gobierno de Alemania para la CITES se desprende
que las tasas de mortalidad de las aves durante el transporte
para el comercio internacional se eleva a 1,36 por ciento.
El Secretario General de la CITES, Willem Wijnstekers, comentó
“Entendemos la necesidad de luchar contra la amenaza que
representa la gripe aviar, pero el carácter definitivo
e inflexible de la decisión parece desproporcionada y corre
el riesgo de obstaculizar los esfuerzos de conservación
en los países en desarrollo, privándolos, así
como a las comunidades locales pobres, de los beneficios de la
vida silvestre para su subsistencia. El desarrollo sostenible
consiste en tomar decisiones que reconcilian cabalmente las necesidades
sociales, económicas y ambientales”.
El Sr. Wijnstekers añadió “Es decepcionante
comprobar que en el caso que nos ocupa parece que no se ha tenido
en cuenta el efecto ambiental de esta medida. Se corre el riesgo
de que socave el intento de lograr que el uso de aves silvestres
sea sostenible en los países en desarrollo. En cambio,
debería hacerse énfasis en el comercio estrictamente
regulado”.
Además de su impacto sobre el comercio internacional
de aves silvestres, la nueva legislación exigirá
a los criadores de aves en los países en desarrollo que
cumplan términos y condiciones específicas antes
de poder registrarse como comerciantes de aves criadas en cautividad
en la UE.
Irónicamente, la CITES estableció hace años
un sistema de registro similar para los establecimientos que crían
en cautividad especímenes de especies en peligro, pero
la UE decidió no aplicar la medida. Otros países
de importación también han establecido reglas unilaterales
para el comercio de aves criadas en cautividad. En consecuencia,
los criadores de aves en los países en desarrollo deben
cumplir ahora con varios conjuntos diferentes de normas de registro
antes de poder proceder a la exportación.
Por último, el Sr. Wijnstekers subrayó "Es
más probable que los controles al comercio de vida silvestre
sean eficaces si son fáciles de aplicar y se han establecido
sobre una base cooperativa y multilateral".
Nota a los periodistas: Para mayor información,
véase www.cites.org o póngase en contacto con Juan
Carlos Vásquez en +41 22 917 8156 o juan.vasquez@cites.org,
o Michael Williams en +41 22 917 8242, +41 79 409 1528 (celular)
o Michael.williams@unep.ch. Un resumen del estudio de Alemania
sobre la mortalidad durante el transporte está disponible
en http://www.cites.org/common/com/AC/19/X-AC-19i-04.pdf.
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