| Únicamente
para uso de los medios de comunicación;
no se trata de un documento oficial.
COMUNICADO DE PRENSA
Las subastas de marfil
generan un total de 15 millones de dólares de
EE.UU para la conservación del elefante
Ginebra, 7 de noviembre de 2008 – Según la Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna
y Flora Silvestres (CITES), la venta de 102 toneladas de marfil
almacenado ha generado más de 15 millones de dólares
de EE.UU, que se destinarán a la conservación del
elefante y a las comunidades locales.
Mediante
cuatro subastas, celebradas bajo la estricta supervisión
de la Secretaría CITES, Botswana, Namibia, Sudáfrica
y Zimbabwe vendieron 102 toneladas de marfil a comerciantes chinos
y japoneses debidamente acreditados, por un total de 15.400.000
de dólares de EE.UU. El precio medio pagado ha sido de
157 dólares de EE.UU el kg, lo que contrasta drásticamente
con los precios que supuestamente se habrían alcanzado
si el marfil hubiese entrado en el mercado ilegal el año
pasado (750-850 dólares de EE.UU).
El marfil vendido, la mayor parte del cual procedía de
elefantes muertos por causas naturales durante los últimos
20 años o matados antes de 1994 como parte del programa
de control de la población de elefantes, formaba parte
de las existencias legales propiedad de los gobiernos. Estas ventas
fueron unánimemente autorizadas por los 172 Estados miembros
en la CITES en julio de 2007.
El Secretario General de la CITES, Sr. Willem Wijnstekers, que
supervisó las cuatro subastas, ha declarado que "las
ventas de marfil son la culminación de un proceso de adopción
de decisiones transparente, que ha sido un importante tema de
deliberación en las reuniones de la CITES durante al menos
dos decenios". El Sr. Wijnstekers ha subrayado que "las
ventas que acaban de llevarse a cabo eran excepcionales"
y ha añadido: "Albergo la esperanza de que los principales
medios de comunicación dejarán claro a todo el mundo
que el comercio de marfil no se ha reabierto".
Ciertas voces críticas sugieren que las ventas legales
de marfil incentivan el comercio ilegal. La CITES ha controlado
estrechamente los niveles de caza furtiva y comercio ilegal desde
la primera venta experimental en 1999. Del análisis de
los datos de las confiscaciones se desprende que no hay correlación
entre las ventas controladas de marfil y un aumento de la caza
furtiva. De hecho, los niveles del comercio de marfil ilegal disminuyeron
los dos años siguientes a la primera venta autorizada.
Parece que los niveles de caza furtiva están más
estrechamente relacionados con los problemas de gobernanza y la
inestabilidad política en ciertas regiones del continente.
Pormenores sobre las subastas
En la primera subasta de marfil, celebrada en Windhoek, Namibia,
el 28 de octubre de 2008 se vendieron 7.226 kg de marfil por un
total de 1.186.260 de dólares de EE.UU.
En la segunda subasta, celebrada en Gaborone, Botswana, el 31
de octubre de 2008, se vendieron 43.153 kg de marfil por un total
de 7.093.550 de dólares de EE.UU.
En la tercera subasta, celebrada en Harare, Zimbabwe, el 1 de
noviembre de 2008, se vendieron 3.700 kg de marfil por un total
de 500.000 dólares de EE.UU.
En la cuarta subasta, celebrada en Pretoria, Sudáfrica,
6 de noviembre de 2008, se vendieron 47.356 kg de marfil por un
total de 6.703.000 de dólares de EE.UU.
Antecedentes
Tras haber prohibido todo el comercio internacional de marfil
en 1989, la CITES autorizó, en 1997, a Botswana, Namibia
y Zimbabwe realizar una primera venta experimental de sus existencias
legales de marfil en bruto. El marfil, cuyo peso era de unas 50
toneladas y representaba unos 5.446 colmillos, se vendió
a Japón en 1999 por unos 5 millones de dólares de
EE.UU. Los fondos se utilizaron en actividades en pro de la conservación
del elefante y los niveles de caza furtiva en África disminuyeron
durante los dos años siguientes a la venta.
Las personas que han comprado el marfil en estas subastas eran
comerciantes reconocidos de China y Japón, que habían
recibido el visto bueno para comprar el marfil en julio de este
año, después de que el Comité Permanente
de la CITES, que supervisa el funcionamiento de la Convención,
concluyera que ambos países tenían una legislación
y controles nacionales adecuados para garantizar que el marfil
importado no se reexportaría y que se habían cumplido
los requisitos nacionales en materia de fabricación y comercio.
De conformidad con el acuerdo alcanzado por la CITES en julio
de 2007, los países que vendieron el marfil están
obligados a utilizar los fondos recolectados exclusivamente en
favor de la conservación del elefante y de programas de
desarrollo de las comunidades que viven dentro o a proximidad
del área de distribución del elefante. Cuando se
haya exportado el marfil de África meridional, se proseguirá
el control y la Secretaría CITES debe verificar que el
marfil que había verificado en marzo de 2008 es el mismo
marfil que llega a China y Japón, y que se inscribe correctamente
en los registros nacionales.
La Secretaría CITES está administrada por el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Nota a los periodistas: Para mayor información
sobre las decisiones de la CITES relacionadas con la venta de
marfil, los vínculos entre las ventas de marfil y los niveles
de caza furtiva, los documentos de información general
sobre la utilización de los beneficios de las ventas de
marfil y las direcciones de las autoridades CITES de esos cuatro
países, véase http://www.cites.org. Para mayor información,
sírvase contactar con Juan-Carlos Vásquez: +41-22-917-8156
o juan.vasquez@cites.org.
Si
desea leer anteriores comunicados de prensa, vaya a Archives.
|