Alocución de Secretario General


Alocución de Secretario General
pronunciada durante la sesión sobre el Comercio ilegal de tigres del Fórum Internacional del Tigre

San Petersburgo, Federación de Rusia, 22 de noviembre de 2010

Secretary-General John Scanlon with Suwit Khunkitti, Minister of Natural Resources and the Environment, Thailand, at the International Tiger Forum, Saint Petersburg

Prácticamente todas las partes del cuerpo de un tigre tienen valor en el "mercado negro" del comercio ilegal de especies silvestres. La piel, los huesos, los bigotes, las clavículas, las patas, las garras, los dientes, el pene y la cola se utilizan con diversos fines. Parece que en los últimos años ha aumentado el comercio ilegal de carne de tigre para consumo humano. Las posibilidades de sacar ganancias del comercio este animal son ilimitadas. El comercio de tigres vivos, aunque muy limitado, también ocurre ocasionalmente, principalmente para las colecciones privadas de especies exóticas o como símbolo del éxito social.

A pesar de los esfuerzos desplegados por los Estados del área de distribución del tigre, inclusive el establecimiento de áreas de protección cada día más numerosas, en las que se había esperado que los tigres estarían en seguridad, la disminución de esta especie en el medio silvestre parece casi inexorable.

En 1999, una misión técnica de la CITES rindió visita a 14 Estados del área de distribución del tigre y países consumidores, constatando que los oficiales de aplicación de la ley encargados de proteger los tigres en la naturaleza y luchar contra el comercio ilegal de esas magníficas criaturas carecían a menudo de recursos, estaban mal pagados e inadecuadamente formados. Muchas de las conclusiones y recomendaciones de la misión siguen siendo válidas y relevantes hoy en día, a pesar de que ha transcurrido un decenio.

Sin embargo, se está llevando a cabo una excelente labor de observancia, aunque no con suficiente frecuencia. Esta situación es particularmente frustrante si se reconoce que el comercio ilegal de tigres no está muy extendido. La mayoría de este comercio es realizado por un número relativamente pequeño de personas o grupos y está destinado a mercados o consumidores especializados. Pese a que algunos de esos mercados y consumidores son clandestinos, pueden infiltrarse y seleccionarse. La Secretaría CITES estima que gran parte del comercio ilegal actual podría reducirse drásticamente, si la comunidad de la aplicación de la ley despliega esfuerzos concertados y colectivos contra los que participan en esos crímenes destructivos.

La comunidad de la CITES ha reconocido desde hace tiempo que la lucha contra el comercio ilegal de especies silvestres es una tarea que incumbe a diversas agencias. En nuestros talleres de fomento de capacidad se han reunido regularmente oficiales de aduanas y policía, inspectores de protección de la pesca, guardabosques, agentes forestales, guardamontes y otros oficiales de agencias especializadas de observancia.

A escala internacional, la Secretaría CITES ha mantenido, durante numerosos años, una relación muy estrecha con INTERPOL y la Organización Mundial de Aduanas. En los últimos años, hemos intensificado la colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, y más recientemente con el Banco Mundial. La Conferencia de las Partes en la CITES ha hecho un llamamiento oficial para fortalecer esas relaciones.

Sin embargo, la labor de la Secretaría CITES con esos asociados se ha llevado a cabo generalmente de manera bilateral o trilateral, pero no multilateral. Hemos llegado a la conclusión de que era el momento de llamar a todos "a arrimar el hombro" y combinar finalmente nuestros esfuerzos complementarios. Así vio la luz una nueva iniciativa que se conoce como el Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC) - cuyas siglas se pronuncian en inglés 'eye-quick'.

El ICCWC es una colaboración de cinco agencias internacionales:

  • La Secretaría CITES aporta más de 30 años de experiencia en apoyar a las Partes a reglamentar el comercio legal de especies silvestres y luchar contra el comercio ilegal. Nuestro conocimiento y comprensión de lo que mueve el comercio de animales y plantas y de la forma en que se realiza ese comercio es, sin duda alguna, considerable. Asimismo, tenemos una excelente visión global de los delitos contra las especies silvestres. Evidentemente, la propia Convención CITES establece un marco legal que permite tomar medida contra el comercio ilegal de especies silvestres.
  • INTERPOL, la organización de policía criminal más importante del mundo, aporta unos 80 años de ayuda en la comunicación entre las fuerzas de policía del mundo. Sus oficiales tienen amplios conocimientos en la coordinación de operaciones e investigaciones internacionales, tratando de buscar el paradero de fugitivos y llevándolos ante la justicia, manteniendo bases de datos que contienen nombres, huellas digitales y fotografías de todo tipo de criminales, e interviniendo rápidamente en todos los escenarios del crimen y el terrorismo en todo el mundo. La aprobación por unanimidad de una resolución sobre los delitos ambientales por la Asamblea General de INTERPOL, reunida hace dos semanas, ilustra claramente que los comisarios y otros oficiales superiores de policía de todo el mundo reconocen los importantes niveles de crimen organizado que están asociados con el comercio ilegal de recursos naturales.
  • La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) apoya a las naciones en su lucha contra, por ejemplo, con el tráfico de narcóticos, seres humanos y armas. De manera estratégica y operativa, así como mediante la búsqueda y el acopio de datos detallados, ayuda a los sistemas judiciales del mundo a responder a los tentáculos del crimen organizado que se infiltran cada día en los lugares más recónditos de la sociedad. Sus oficinas nacionales y regionales trabajan cada día para fomentar capacidad y fortalecer el profesionalismo de las agencias nacionales de aplicación de la ley. En este sentido, cabe señalar que el pasado octubre, el personal de la CITES y la UNODC participaron en un acto de formación para funcionarios de aduanas y policía que supervisan el transporte marítimo que pasa a través del canal de Panamá.
  • El Banco Mundial desempeña su labor a escala nacional, regional e internacional para ayudar a los países en desarrollo y a los países con economías en transición. Promueve cada día más la gobernanza y la sustentabilidad en la explotación legal de los recursos naturales y tiene considerable experiencia en esta esfera en relación con la silvicultura y las industrias de tala de madera. Cuenta con personal especializado que trabaja en todo el mundo en las esferas de la lucha contra el blanqueo de dinero y la recuperación de bienes. Gracias a los conocimientos prácticos del Banco Mundial podremos introducir en la esfera de la aplicación de la ley a las especies silvestres el principio de "controlar el dinero", a fin de poder golpear a los grupos criminales donde más les duele – en sus finanzas.
  • La Organización Mundial de Aduanas representa a las autoridades aduaneras de todo el mundo y ha establecido un sistema arancelario que se utiliza diariamente para rastrear, seguir y determinar derechos de aduanas en relación con todos los aspectos del comercio. Ha diseñado y presentado sistemas de facilitación y reglamentación del comercio que permiten agilizar el transporte de cargamentos de una parte a otra del planeta, al tiempo que se seleccionan e interceptan envíos de contrabando. Otrora considerados como simples funcionarios de recaudación de impuestos, los aduaneros se encuentran hoy en día en primera línea para mantener la integridad de las fronteras y la seguridad nacional de nuestros países. Cuando el pasado año el Secretario General de la OMA solicitó un día de acción contra el comercio ilegal de especies silvestres, 90 autoridades aduaneras respondieron y se confiscaron más de 4.500 artículos de 80 especies diferentes.

Estas cinco entidades, a saber, CITES, INTERPOL, UNODC, Banco Mundial y OMA constituyen el ICCWC.

El objetivo del ICCWC es iniciar una nueva era en la aplicación de la ley a las especies silvestres, recurriendo a los conocimientos prácticos complementarios del Consorcio. Una era en que los criminales que se atacan a especies de fauna y flora en peligro se encontrarán con una formidable oposición, decidida a demostrar que la idea de participar en el comercio ilegal de especies silvestres ya no es una actividad sin riesgos y que las personas detenidas y conducidas ante la justicia serán castigados con penas acordes con sus crímenes.

En nombre de la comunidad CITES, y de toda la comunidad ambientalista, expreso mi agradecimiento a todas las agencias asociadas por haber abrazado con tanto entusiasmo el concepto de ICCWC. Asimismo, aprovecho la oportunidad que se me brinda para reconocer públicamente los esfuerzos de un pequeño equipo de especializas de las cinco agencias por su iniciativa de promover este concepto y lograr que se realice.

Hasta hoy el ICCWC ha sido un concepto. Sin embargo, mañana, en San Petersburgo, tendremos ante nosotros una Carta de Entendimiento que hará del ICCWC una realidad.

La carta fue firmada a principios de mes por Ronald Noble, Secretario General de INTERPOL y por mi mismo, durante una visita a la sede de INTERPOL en Lyon. Varios días después, el Secretario General de la Organización Mundial de Aduanas, Kunio Mikuriya, la firmó en su oficina de Bruselas.

Yury Fedotov, Director Ejecutivo de la UNODC, y Robert Zoellick, Presidente del Banco Mundial, firmarán la carta, al margen del segmento de alto nivel de mañana y el Consorcio entrará oficialmente en vigor.

Por último, el Fórum Internacional del Tigre en San Petersburgo, debería transmitir un mensaje alto y claro a los criminales que pillan los tigres -se les perseguirá y traducirá ante la justicia- y el Consorcio, inaugurado en este Fórum, hará todo lo posible por ayudar a las autoridades nacionales de aplicación de la ley a llevar a cabo su labor.