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LA CITES Y EL AÑO INTERNACIONAL DE LOS BOSQUES 2011
2011 marca el punto de partida de un decenio crucial en el calendario internacional de la diversidad biológica – constituyendo el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica y habiendo sido declarado igualmente el “Año Internacional de los Bosques” por las Naciones Unidas.
“Los bosques, para las personas”, lema del Año Internacional de los Bosques. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado que “los esfuerzos concertados deben centrarse en fomentar la sensibilización a todos los niveles para reforzar la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo en beneficio de las generaciones presentes y venideras”, y ha hecho un llamamiento a los gobiernos, las organizaciones regionales e internacionales relevantes y los grupos más destacados para que apoyen las actividades relacionadas con el Año Internacional de los Bosques.
La CITES responde a este llamamiento en concordancia con su mandato.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cerca de 4.000 millones de hectáreas (31 % de la superficie terrestre de nuestro planeta) están cubiertas por bosques. El comercio de productos forestales de madera y distintos de la madera genera miles de millones de dólares de EE.UU. cada año y muchos productos forestales se comercializan internacionalmente.
Desde 1975, la CITES ha ofrecido un marco para rastrear el comercio internacional de las especies que están bajo su protección y ayudar a garantizar que los productos derivados de ellos son de origen legal y sostenible.
El número de especies arbóreas protegidas por la Convención ha aumentado en los últimos años. Este fenómeno se debe, en parte, a que cada vez más especies son objeto de explotación comercial que las conduce al borde de su extinción y, en parte, a que la Convención se considera cada vez más como un instrumento eficaz para garantizar el uso sostenible de especies arbóreas comerciales.
Unas 200 especies arbóreas están incluidas en los tres Apéndices de la CITES y, por ende, el comercio de sus productos está sujeto a reglamentación para evitar una utilización incompatible con su supervivencia.
Unas 85 especies están incluidas en el Apéndice II, como la afrormosia (Pericopsis elata) de África, el ramin (Gonystylus spp.) de Asia sudoriental y la caoba (Swietenia macrophylla)de América Central, del Sur y el Caribe, todas ellas valiosas especies de madera.
Asimismo, un creciente número de países solicitan la inclusión en el Apéndice III de árboles nativos, importantes comercialmente, de modo que los Estados importadores y otros países de exportación pueden ayudarles a velar por que solo llegan al mercado internacional la madera legal y otros productos de esos árboles. El comercio de 110 especies está ahora sujeto a los controles del Apéndice III, entre otras el pino coreano(Pinus koraiensis)del extremo oriente de la Federación de Rusia y el cedro (Cedrela odorata)de América del Sur y, sin duda, esta lista se ampliará en 2011.
Por último, las Partes en la CITES han incluido en el Apéndice I seis especies arbóreas que están actualmente amenazadas de extinción y que están o pueden verse afectadas por el comercio internacional. La inclusión en el Apéndice I significa que las Partes han acordado no autorizar ninguna transacción comercial internacional de productos de origen silvestre de esas especies.
Evidentemente, dado que en los Apéndices de la CITES figuran más de 34.000 especies, la Convención regula también el comercio de muchas otras especies forestales de fauna y flora .
La conservación y uso sostenible de los bosques del planeta solo puede lograrse gracias a la cooperación activa de todos aquellos interesados en su gestión. A escala global, la CITES trabaja en estrecha colaboración con las organizaciones internacionales más destacadas en esta esfera. Desde 2005, la CITES ha colaborado con la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) en un importante programa mixto para apoyar la aplicación de la Convención en países miembros de la CITES y la OIMT. Se han recaudado unos 4,5 millones de dólares de EE.UU para este proyecto, que se centra en importantes especies de madera en Asia, África y América Latina. Además, en el curso del presente año se espera formalizar la cooperación con el Departamento de Bosques de la FAO, mediante el establecimiento de un memorando de entendimiento entre ambas organizaciones.
2011 será el año en que se cumplirán los compromisos efectuados por las Partes en CITES en Doha en 2010 y los esfuerzos de la CITES para fomentar la cooperación con muchas instituciones en 2010, como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre. La puesta en práctica de las actividades de la CITES se abordará en abril (reunión del Comité de Flora), en julio (reunión del Comité de Fauna) y en agosto (reunión del Comité Permanente), antes de que sea examinada por la Conferencia de las Partes en la CITES en su 16ª reunión, en marzo de 2013.
A lo largo de 2011, la Secretaría CITES prestará particular atención a los objetivos del Año Internacional de los Bosques, y hará todo lo posible para promover la importante función de la Convención en lograr una mejor ordenación de los bosques en beneficio de las especies forestales y de las personas que de ellas dependen.
John Scanlon
Secretario General
31 de enero de 2011 |