Alocución de John Scanlon


Alocución de John Scanlon, Secretario General de la CITES, pronunciada
durante la 29ª sesión del Comité de Pesca (COFI) de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

Roma, Italia, 1 de febrero de 2011

(Presentación oral limitada a cuatro minutos, en la que se subrayaron los principales puntos enunciados infra)

Señor Presidente
Excelentísimos Ministros
Delegados de los miembros del COFI
Distinguidos observadores

""La CITES es un complemento, no una alternativa, a los organismos regionales de pesca". ."

Es un gran placer para mí estar con ustedes en la 29ª sesión del COFI – la primera vez que un Secretario General de la CITES participa en una de sus reuniones, razón por la cual les expreso mi profundo agradecimiento.

Estoy encantado de estar aquí, al principio de mi mandato, para subrayar personalmente la importancia de la relación entre la CITES y la FAO. Esta relación es esencial para lograr la efectiva aplicación de la Convención en lo que concierne a las especies acuáticas explotadas comercialmente, y la máxima coordinación de las medidas de conservación tomadas por cada organización. En particular, deseo destacar la excelente labor que estamos realizando juntos, así como algunas esferas en las que podríamos hacer más.

Uno de los últimos aspectos positivos de nuestra colaboración ha sido la consulta de la Secretaría CITES con la Secretaría de la FAO para preparar un documento de trabajo sobre la cooperación con la FAO para la 15ª reunión de la Conferencia de las Partes en la CITES. En ese documento se señala que “la FAO es un colaborador histórico de la CITES, que se remonta a la aprobación de la Convención en 1973”.  Las especies marinas ocupan un lugar especial en la Convención y, pese a que no se hace alusión expresa a la FAO en la Convención, se hace referencia a los organismos intergubernamentales que desempeñan una función en relación con las especies marinas. La importancia de la relación entre la CITES y la FAO, así como con otros órganos pesqueros como la CCRVMA, se ha reforzado gracias a diversas decisiones y resoluciones aprobadas por las Partes en la CITES a lo largo de los años.

Hoy en día desempeñamos nuestra labor atendiendo a un Memorando de Entendimiento concertado con la FAO en 2006, un memorando que se ampliará en breve para abarcar cuestiones sobre bosques y especies silvestres, a medida que reforzamos la relación entre la CITES y la FAO a solicitud de nuestras Partes.

La FAO aporta su contribución a la CITES de diversos modos, entre otros, mediante el Grupo especial de expertos Ad hoc de la FAO, que sigue proporcionando asesoramiento técnico de gran calidad a las Partes en la CITES sobre las propuestas para incluir especies acuáticas explotadas comercialmente en los Apéndices de la CITES. Esta labor es altamente apreciada por las Partes y la Secretaría, pese a que cabe señalar que las Partes no están obligadas a seguir las recomendaciones del Grupo especial. En fecha más reciente, en julio del pasado año, la FAO y la CITES convocaron conjuntamente una reunión de expertos sobre tiburones, durante la que se acordó que las medidas relacionadas con la captura y el comercio podían y debían utilizarse una tras otra, según proceda, para garantizar la ordenación exitosa de los peces y otros recursos naturales.

Asimismo, colaboramos cada día más con los organismos regionales de pesca, los grupos de Estados u organizaciones que trabajan conjuntamente en pro de la conservación y la ordenación de los stocks de peces. Estas constituyen también importantes relaciones para la CITES y esperamos que se desarrollarán aún más en los próximos años. En 2002, la Conferencia de las Partes en la CITES aprobó una resolución relativa a la cooperación con la CCRVMA sobre el comercio de la austromerluza, y hemos visto como nuestra relación con la CICAA ha comenzado a tomar forma durante los últimos 12 meses.

Ha sido motivo de regocijo contar con la presencia del Presidente de la CICAA, Sr. Fábio Hazin, en la CoP15 de la CITES, y ha sido un placer devolver el favor en noviembre del pasado año cuando participé en la 17ª reunión especial de la CICAA. En esa reunión, los miembros de la CICAA encargaron a su Secretaría que examinara posibles mecanismos para fomentar la cooperación con la CITES, en particular en lo que concierne a la comunicación y al intercambio de información científica. Además, el Sr. Hazin ha sido elegido Presidente del Grupo de trabajo del Comité Permanente de la CITES sobre la introducción procedente del mar. La Secretaría de la FAO es un miembro del grupo de trabajo (como lo es la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de las Naciones Unidas), y es en este sentido que se encuentra ahora revisando un proyecto de documento preparado por el Sr. Hazin y su vicepresidente en una reunión celebrada en nuestra sede a finales de 2010. A tenor de las observaciones recibidas de la FAO y otros miembros del grupo de trabajo, el proyecto de documento se revisará y se examinará nuevamente por correo electrónico, así como en una reunión del grupo de trabajo prevista en Bergen, Noruega, en mayo de 2011.

Se trata de esferas en las que podemos hacer mucho más, inclusive varias cuestiones de aplicación relacionadas con la introducción procedente del mar, que se abordarán en el futuro, y ciertas diferencias de opinión sobre los criterios para incluir especies en los Apéndices de la CITES. Hay también posibilidades para que los Estados exploren si otros organismos de pesca deberían convertirse en autoridades de gestión en el marco de la CITES, algo que es posible y que ya ocurre en muchos países, reconociendo que las Partes son libres de nombrar más de una autoridad  de gestión.

Asimismo, en el curso de mis viajes algunos oficiales de pesca me han transmitido preocupaciones acerca de lo que describen como “inclusiones permanentes”, que a su juicio, impide hacer el uso más idóneo de la complementariedad de la CITES.  Pese a que se dispone de un proceso por el que las Partes pueden suprimir especies de los Apéndices de la CITES, no se utiliza con frecuencia. Estimamos que tenemos ante nosotros una excelente oportunidad para examinar si las Partes pueden considerar las inclusiones limitadas en el tiempo para algunas especies acuáticas explotadas comercialmente que están amparadas por otros regímenes de gestión. Se trata de una labor en curso, que debe ser abordada por las Partes en la CITES, pero los debates se están ampliando.

La CITES es un tratado mundial jurídicamente vinculante con un mandato encaminado a evitar la sobreexplotación de las especies silvestres a través del comercio internacional. Gracias a su membresía casi universal, permite a la comunidad de aplicación de la ley en una parte del mundo responder a prácticas que violan tanto la Convención como la legislación nacional en vigor en otra parte del mundo.

Sr. Presidente, recordando la 12ª sesión del Subcomité de Comercio Pesquero, celebrada en Buenos Aires, Argentina, el pasado abril [documento COFI/2011/3], apoyamos enérgicamente los principales resultados sobre las actividades relacionadas con la CITES, que se enumeran en los párrafos 17 a 23 de las decisiones y recomendaciones del Subcomité. Agradecemos calurosamente al Grupo especial de expertos ad hoc de la FAO por su contribución al proceso de adopción de decisiones de la Convención. Damos también las gracias a su Secretaría, con la que hemos mantenido una cooperación cordial y mutuamente beneficiosa. En cuanto al párrafo 21 sobre el proceso entre reuniones de la CITES para aclarar la interpretación de los criterios de inclusión en el Apéndice II, como se aplica a las especies acuáticas explotadas comercialmente, damos las gracias a la FAO por su decidido compromiso a ayudarnos a aplicar las decisiones conexas adoptadas en la CoP15.

Confío en que esta breve intervención ponga de relieve que hemos entrado en una nueva era de cooperación. La conservación y el uso sostenible de las especies marinas, inclusive las de valor comercial, constituyen motivo de preocupación para actores bien diversos, y cada uno de nosotros tenemos que desempeñar una función diferente y complementaria, según proceda.

La cuestión de hacer uso de la CITES para ayudar a manejar las especies marinas, y en particular las especies de valor comercial, ha generado un acalorado debate y un abanico de opiniones entre las Partes CITES y otros interesados. Incumbe a las Partes decidir como desean utilizar la CITES y, en tanto Secretaría, seguiremos, conjuntamente con la FAO, proporcionando el mejor asesoramiento científico, técnico y jurídico disponible para ayudarlas en esta labor. En este sentido, cabe señalar que, salvo excepciones, los miembros de este comité son igualmente Partes en la CITES.

Las Partes en la CITES han inscrito en los Apéndices unas 100 especies de peces y otras especies marinas acuáticas, así como 2.000 especies de coral.  La Convención ha aportado beneficios para su conservación y uso sostenible, como en el caso de la concha reina en el Caribe y la parte septentrional de América del Sur, cuyo comercio representa más de 60 millones de dólares de EE.UU cada año.

Esto pone de relieve que la CITES no debe percibirse como una Convención que prohíbe el comercio. De las más de 34.000 especies amparadas por la Convención, solo el 3 % están incluidas en el Apéndice I, que prohíbe el comercio internacional de especímenes capturados en el medio silvestre. Nuestros registros del comercio internacional muestran que, a lo largo de los años, en el marco de la CITES se han realizado más de 10 millones de transacciones – una prueba convincente de que la Convención no prohíbe el comercio.

Distinguidos delegados, tras nueve meses como Secretario General de la CITES, he tomado plenamente conciencia de las esferas de interés común existentes entre la FAO y la CITES, así como con las organizaciones de ordenación pesquera, respecto de la conservación y el uso sostenible de las especies marinas, reconociendo plenamente nuestras funciones complementarias al igual que esferas en las que es preciso desplegar nuevos esfuerzos.

Le doy la máxima importancia a reforzar esa relación de colaboración y me felicito de que la CITES y la FAO, inclusive su Comité de Pesca, trabajen cada día más estrechamente en este sentido. Les agradezco nuevamente que me hayan permitido hacer uso de la palabra el día de hoy, doy las gracias a nuestros colegas en la Secretaría de la FAO y les deseo que la reunión se vea coronada por el éxito.