20111212 EOE

John E Scanlon, Secretario General de la CITES

Orador especial

La Cumbre "Un Ojo sobre la Tierra", Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos

12-15 de diciembre de 2011

Deseo expresar mi más sincero agradecimiento a su Alteza Sheikh Khalifa Bin Zayed Al Nahyan, Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, a S.E. Mohammed Al Bowardi, Secretario General del Consejo Ejecutivo de Abu Dhabi, a S.E. Razan Kahlifa Al Mubarak, Secretario General del Ministerio de Medio Ambiente – Abu Dhabi y al Sr.  Achim Steiner, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Actualmente hay siete mil millones de personas que consumen diversidad biológica cada día, inclusive en forma de medicamentos, alimentos, vestido, muebles, perfumes o artículos suntuarios.

El consumo de diversidad biológica crece a un ritmo sin precedentes y nuestra capacidad para explotar la vida silvestre no conoce límites.

Esta situación pone a prueba la capacidad de las comunidades y los gobiernos para utilizar sus recursos naturales de forma sostenible, entre otras cosas, sin amenazar la supervivencia de las especies en el medio silvestre.

Cientos de millones de personas dependen de la diversidad biológica  para su subsistencia y supervivencia, particularmente en las comunidades locales e indígenas.

Ahora bien, ¿cómo sabemos si estamos explotando las especies silvestres de forma sostenible? ¿quién se encarga de mantener los datos, analizarlos, compartirlos y cómo lo hace?

Necesitamos indicadores para medir el impacto de capturar especies en el medio silvestre, ayudar a regular su uso sostenible, y comprender cómo las especies mantienen los ecosistemas vivos y en buena saludables.

Y realizar medidas a tenor de los indicadores depende de datos actualizados, la disponibilidad de instrumentos analíticos y de proporcionar un acceso ilimitado y transparente a los datos y la información.

La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) es un tratado que se encuentra en la intersección del comercio, el medio ambiente y el desarrollo. Es más relevante hoy en día que en marzo de 1973, cuando se adoptó en Washington, D.C.

La CITES logra este objetivo reglamentando el comercio internacional de unas 35.000 especies de plantas y animales, tanto terrestres como marinas, inclusive sus partes y derivados.

Las transacciones comerciales están prohibidas únicamente para el 3% de esas especies, como por ejemplo, el tigre. Para el 97% de las especies restantes, como las orquídeas, las vicuñas, los cocodrilos y la caoba, su comercio se regula para garantizar que es legal, sostenible y trazable.

Los datos CITES ayudan a los países a rastrear el comercio internacional legal de esas especies y evaluar el impacto de ese comercio sobre el medio ambiente.

Esto garantiza que el uso de esas especies es sostenible y no constituye una amenaza para su supervivencia en el medio silvestre.

Sin embargo, se estima que el comercio ilegal de especies silvestres asciende actualmente a unos 10 mil millones de dólares cada año (sin incluir las especies marinas o maderables) y está conduciendo a muchas especies al borde de la extinción.

El valor del cuerno de rinoceronte en el mercado negro sobrepasa ahora el precio del oro.

Este comercio ilegal desposee a las poblaciones locales de sus medios de subsistencia y a los países de su patrimonio natural y cultural.  Debe ponerse freno a este comercio y los Estados necesitan más apoyo para lograrlo.

En la actualidad, el crimen organizado está involucrado en el comercio ilegal de especies silvestres – hecho bien sabido por INTERPOL, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) y el Banco Mundial.

Se está tratando de ofrecer una respuesta más sofisticada y coordinada mediante el Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestres (ICCWC), un consorcio integrado por la CITES, INTERPOL, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas (OMA).

El ICCWC está tratando de combatir el crimen contra las especies silvestres a otro nivel, gracias al intercambio de datos, análisis, inteligencia, técnicas de observancia y recursos.

Durante los últimos 36 años, la CITES ha puesto en práctica el esfuerzo global más importante para dar sentido al concepto del uso sostenible de la biodiversidad  – con considerables beneficios para las poblaciones locales e indígenas y el medio ambiente mundial.

El comercio reglamentado por la CITES representa un negocio de varios miles de millones de dólares y las Partes expiden ahora más de 850.000 permisos cada año, permisos que certifican efectivamente que el comercio es legal y sostenible.
Asimismo, proporcionará datos primarios a la compilación más amplia y accesible de datos sobre uso sostenible de la biodiversidad con más de 11 millones de transacciones comerciales registradas en la Base de datos sobre el Comercio CITES.

Transacciones comerciales que, a juicio de las autoridades científicas nacionales no son  perjudiciales para la supervivencia de las especies en el medio silvestre, es decir, es sostenibles.

Muchas de esas transacciones han contribuido a disminuir la pobreza en zonas rurales que dependen básicamente de las especies silvestres gracias a la mejora de la gestión de las especies silvestres, contribuyendo al desarrollo sostenible y logrando los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que es relevante para la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, conocida también como Río+20, que se celebrará en Río de Janeiro, Brasil, el año próximo.

Al trabajar con otras organizaciones internacionales como la OMC, la CITES ayuda a los países a progresar rápidamente en el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en particular, en el desarrollo de documentos para el comercio electrónico. Y Brasil ha asumido el liderazgo al poner su avanzada tecnología a disposición de otros para lograr este objetivo.

El proyecto CITES sobre documentación para el comercio electrónico está bien avanzado y reviste especial relevancia para el comercio de otros artículos de diversidad biológica, inclusive el comercio de recursos genéticos.

El registro inmediato de los datos gracias al uso de permisos electrónicos CITES crea un valioso indicador de última hora para los científicos, los encargados de adoptar políticas, los oficiales de observancia y el público para medir el uso de la biodiversidad y garantizar que su uso es sostenible y no perjudicial.

Además, ayuda a atajar el comercio ilegal al proporcionar un sistema más seguro.

La CITES está desarrollando también instrumentos electrónicos innovadores y de vanguardia para ayudar a los países a manejar mejor su biodiversidad.

El primero de esos instrumentos son los Tableros de instrumentos de datos sobre el comercio CITES que permiten a los usuarios visualizar a través de gráficos y tablas los datos basados en el comercio internacional de especies silvestres. Y el análisis de los datos de última hora se facilita considerablemente mediante la visualización en los tableros.

El programa de vanguardia CITES sobre “Supervisión de la matanza ilegal de elefantes” o CITES-MIKE trabaja en Estados del área de distribución del elefante africano y asiático y proporciona datos de campo actualizados necesarios para que los Estados adopten decisiones bien fundadas en materia de gestión y observancia, y creen capacidad institucional sostenible, para la gestión a largo plazo de sus poblaciones de elefantes. Y su aplicación se extiende más allá de los elefantes a una vasta gama de otras especies.

Pero se requiere capacidad para utilizar los datos y la información en la adopción de decisiones.

La CITES crea fomento de capacidad asequible a través del Colegio Virtual CITES a distancia, una novedad para un acuerdo ambiental multilateral (AAM).

Cursos, materiales, bases de datos, materiales didácticos, inclusive recursos desarrollados por las Partes y colaboradores están disponibles gratuitamente 24 horas al día, siete días a la semana, a través del Colegio.

Y el Colegio es acogido por la Universidad Internacional de Andalucía y está vinculado con los cursos Máster impartidos por esta universidad.

Asimismo, la CITES ha concebido y copreside el mayor proyecto de gestión del conocimiento ambiental en la familia de las Naciones Unidas – InforMEA, un portal web que ofrece acceso a la información de 13 AAM, albergado por tres organizaciones de las Naciones Unidas, fue el primer producto en el marco de esta iniciativa apoyada por el PNUMA.

InforMEA compila decisiones y resoluciones de las Conferencias de las Partes, noticias, eventos, membresías a los AAM, coordinadores nacionales, informes nacionales y planes de aplicación de los AAM y otros instrumentos relevantes y pone gratuitamente a disposición esta información armonizada.

Es posible buscar todas las decisiones y resoluciones de los AAM relacionadas con el comercio y el uso sostenible  – con los datos que quedan en cada AAM.

Este conocimiento es esencial para los oficiales que trabajan en la aplicación de los AAM, así como para los encargados de adoptar políticas que pretenden tomar decisiones coherentes y compatibles a través múltiples convenciones.

Delegados

La sobreexplotación a través del comercio internacional ilegal e insostenible es una realidad y plantea un riesgo inmediato para la diversidad biológica.

El hecho de responder a este riesgo conlleva claros beneficios para la biodiversidad mundial, tanto a escala mundial como local.

John E Scanlon, Secretario General de la CITES

Nuestros esfuerzos para atajar el crimen ambiental, aplicar la concesión electrónica de permisos, compilar datos sistemáticamente, hacer una utilización gráfica de los datos sobre el comercio y crear una capacidad nacional fuerte, son pasos en el camino hacia el futuro en que todos los países pueden garantizar el comercio legal, sostenible y trazable mediante:

  • el acceso al apoyo coordinado y formidable para combatir los delitos contra las especies silvestres;
  • el acceso a la información de última hora sobre el comercio internacional de especies silvestres todos los días del año;
  • el acceso a cursos en Internet, expertos y recursos de fomento de capacidad todos los días del año;
  • la capacidad de examinar, analizar y utilizar datos e información; y
  • la capacidad de vincular distintas series de datos para elegir opciones políticas complementarias.

Un futuro sostenible está al alcance de nuestras manos si generamos y compartimos el conocimiento de manera abierta, interconectada y fácil de comprender para permitir la adopción de decisiones bien fundadas, coherentes y  mensurables.

Es preciso que nos comprometamos con estos principios en pos del desarrollo sostenible y, más importante aún, con miras a lograr vías tangibles para darles sentido "en el terreno", inclusive mediante las medidas prácticas que he compartido con ustedes el día de hoy. 

Y tenemos ante nosotros una oportunidad idónea para asegurar un renovado compromiso político para colmar las lagunas en el conocimiento en Río de Janeiro, en junio de 2012 – no dejemos escapar esta oportunidad.

Muchas gracias.