OIMT y CITES – Aplicación de las inclusiones en la CITES de especies de maderas tropicales

Cuadragésimo noveno período de sesiones del Consejo 
Internacional de las Maderas Tropicales
 
Libreville, Gabón, 25 de noviembre de 2013
 
Discurso de apertura
 
John E. Scanlon, Secretario General de la CITES
 
 
Presidencia y Vice-Presidencia del Consejo Internacional de las Maderas Tropicales,
 
Senador Jorge Viana,
 
Director Ejecutivo de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales,
 
Distinguidos invitados, amigos y colegas:
 
Ante todo, muchas gracias por su amable invitación para acompañarles en el día de hoy; permítanme expresar mi reconocimiento y agradecimiento al Gobierno de Gabón por acoger este 49º período de sesiones del Consejo Internacional de las Maderas Tropicales (CIMT).
 
Al encontrarme aquí, en el hermoso país de Gabón, también deseo expresar respetuosamente mi gratitud al Presidente de Gabón, Sr. Ali Bongo Ondimba, por su gran compromiso personal para abordar seriamente los problemas de conservación de las especies silvestres, y en particular sus esfuerzos para frenar la caza furtiva del elefante africano, no sólo aquí en Gabón sino en todo el continente africano.
 
---------------------------------------------------
 
"la Conferencia de las Partes en la CITES, al igual que muchas
instituciones de las NU y otras entidades, se convoca
regularmente para aumentar la sinergia y la colaboración entre
organizaciones intergubernamentales." John E. Scanlons
Distinguidos delegados, el 3 de marzo de este año, la CITES celebró su 40º aniversario, pues el texto de la Convención se adoptó en Washington D.C. en 1973. Su continua importancia fue reconocida por los Jefes de Estado y de Gobierno en 2012, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida también como Rio+20, donde se calificó a la CITES como un acuerdo internacional que se sitúa en la intersección entre el comercio, el medio ambiente y el desarrollo.
 
La CITES es una Convención sobre la conservación y el comercio. Sin embargo, no promueve ni desalienta el comercio, sino que lo regula cuando tiene lugar para asegurar que es lícito, sostenible y trazable.
 
Los países tienen derechos soberanos sobre sus propios recursos biológicos, y a ellos corresponde la decisión de de proceder o no al comercio, siempre y cuando cumplan sus compromisos internacionales.
 
Los 179 países que son Partes en la CITES han acordado regular el comercio internacional de determinadas especies de plantas y de animales en peligro de extinción, así como de un gran número de especies que aún no están en peligro de extinción pero que podrían estarlo a menos que su comercio se regule estrictamente.
 
Cuando una Parte en la CITES decide comerciar especies silvestres incluidas en la CITES, la Convención establece los mecanismos globales para garantizar que ese comercio no es perjudicial para la supervivencia de la especie en el medio silvestre. Por lo tanto, impone obligaciones a los Estados de origen, tránsito y destino, lo cual supone que para aplicar efectivamente la CITES se requiere un esfuerzo colectivo.
 
Distinguidos delegados, la CITES regula actualmente el comercio internacional de unas 35.000 especies de plantas y animales silvestres y sus derivados.
 
De las especies incluidas en la CITES el 3% están en peligro de extinción y se encuentran en el Apéndice I de la Convención. El comercio de estas especies está generalmente prohibido; es el caso de la mayoría de los elefantes y de los rinocerontes, así como de los tigres y los grandes simios y ciertas especies maderables, como el palo de rosa brasileño (Dalbergia nigra) y la vida marina.
 
La gran mayoría de las especies, aproximadamente el 96%, se encuentran en el Apéndice II de la Convención. Si bien no están necesariamente en peligro de extinción, podrían estarlo si no se regula estrictamente el comercio internacional, con cerca de un millón de transacciones comerciales legales cada año.
 
En los últimos años ha habido un gran avance en el uso de la Convención, al decidir las Partes la inclusión de muchas especies arbóreas de valor comercial en los controles reglamentarios de la CITES. En 1975 estaban incluidas en los Apéndices de la CITES tan sólo 18 especies arbóreas, y hoy hay más de 400 de esas especies incluidas, ya que en la 16ª reunión de la Conferencia de las Partes en la CITES (CoP16), celebrada en Bangkok a principios de este año se añadieron al Apéndice II de la CITES casi 300 nuevas especies maderables.
 
Las decisiones adoptadas en la CoP16 para agregar tantas nuevas especies arbóreas a la CITES, tomadas todas por consenso, son una indicación de la creciente confianza que tienen las Partes en la CITES para ayudar a gestionar estos valiosos recursos de manera más sostenible y la voluntad de garantizar la legalidad de las maderas en el comercio. El éxito del programa OIMT-CITES tuvo mucho que ver en esta mayor confianza en la CITES.
 
Distinguidos delegados, aunque la CITES es una Convención sobre especies, su aplicación reporta también beneficios a la población local, las economías nacionales y ecosistemas completos. Los beneficios del comercio debidamente regulado para las comunidades locales y autóctonas pueden ser muy importantes.
 
El comercio lícito de especies incluidas en la CITES genera miles de millones de dólares cada año. A título de ejemplo, las trozas de palisandro de Madagascar se pueden vender a 5.000 USD el m3 , que es el doble del precio de la caoba y más de 10 veces el precio de la madera dura templada. En el extremo superior de la cadena de valor se generan anualmente mil millones USD para el comercio de tal sólo cinco pitones incluidos en la CITES, y un litro de Aquilaria crassna, un aceite derivado de la madera de agar, está valorado en 80.000 USD.
 
La lucha contra el comercio ilícito reporta también grandes beneficios a la población, entre otras cosas, mediante la protección de activos del turismo y los ecosistemas, y los servicios vitales que proporcionan. A modo de ejemplo, el turismo basado en la vida silvestre en África aporta grandes beneficios a algunas economías nacionales y es un importante generador de empleos locales y de divisas.
 
Distinguidos delegados, afrontamos grandes desafíos para alcanzar nuestros objetivos, pero el uso de la tecnología nos ofrece nuevas y apasionantes oportunidades para ayudar a lograrlos. Estamos fomentando activamente un mayor desarrollo y uso de tecnologías modernas para interceptor más eficazmente el comercio ilícito y facilitar el comercio lícito y sostenible, incluso mediante nuestros esfuerzos de colaboración con la OIMT., la UNCTAD, la Organización Mundial de Aduanas y el Foro Económico Mundial.
 
---------------------
 
En cuanto a nuestro programa conjunto, en la actualidad hay 24 proyectos OIMT-CITES en 11 países de cuatro continentes – África, Asia, América Latina y Europa – en marcha o que se iniciarán pronto (10 actividades en cinco países africanos, ocho en dos países asiáticos, cinco en tres países latinoamericanos y uno en un país europeo). Estos proyectos benefician a la vida silvestre y a las poblaciones y contribuyen a medios de vida sostenibles.
 
Como explicó la Autoridad Científica de Camerún en una reunión paralela previa de la OIMT y la CITES, “Gracias a este programa, ahora las comunidades forestales de Camerún que se dedican a la recolección y el comercio de corteza seca de Prunus africana, cuidan sus bosques. Antes del programa, solían talar los árboles para extraer la corteza, pero ahora cosechan esos árboles en forma sostenible y protegen el bosque, porque saben el gran valor que tiene para ellos y sus generaciones futuras.”
 
Sin embargo, el impacto de este programa se ha extendido también más allá de la participación de los países miembros de la OIMT. Por ejemplo, la experiencia adquirida en Camerún con el cerezo africano indujo al coordinador regional para África a actuar para crear capacidades y formar a la Autoridad Científica CITES en Burundi, actividad financiada totalmente por la Secretaría de la CITES.
 
Esto, a su vez, ha incitado a Burundi a organizar ahora activamente su solicitud para ser miembro de la OIMT.
 
La OIMT y la CITES tienen prioridades, que no siempre coinciden exactamente. En este programa conjunto, ambas entidades se apoyan mutuamente para complementarse y alcanzar sus respectivos objetivos. Esta es una de las grandes ventajas de nuestra asociación, y esperamos que siga siendo así.
 
Para nuestro programa conjunto es esencial un plan estratégico, pero el ejemplo compartido anteriormente ilustra asimismo el valor de disponer de cierto margen para adaptar las prioridades durante la ejecución del programa de trabajo.
 
Nuestro programa conjunto ha producido tres vídeos para mostrarles más gráficamente los grandes progresos que se han realizado en tres de los países participantes. Gracias a los coordinadores regionales y a las autoridades nacionales se dispone de vídeos sobre: la gestión del cerezo africano en Camerún; la labor sobre los inventarios y el establecimiento de cupos para la caoba en Perú, y las técnicas de gestión de las cosechas utilizadas en Indonesia para las especies de ramin. También se ha producido un cuarto vídeo condensado para destacar el contenido de los otros tres. Dentro de unos momentos proyectaremos el vídeo del cerezo africano de Camerún para darles una idea de lo que estamos haciendo sobre el terreno.
 
La demanda de participación en este programa OIMT-CITES sigue aumentando, y expresamos nuestra profunda gratitud a los donantes del programa, y especialmente por las generosas contribuciones de la Unión Europea a través de la Comisión Europea, de Francia, Alemania Noruega, Estados Unidos de América, los Países Bajos y las empresas del sector privado.
 
Nuestro futuro desafío será seguir proporcionando los actuales niveles de apoyo a los países miembros de la OIMT y de la CITES que se dirigen cada vez más a nosotros para que les ayudemos a aplicar de manera más efectiva la Convención en relación con las especies arbóreas incluidas.
 
En la reunión de este semana, colegas de las Secretarías de la OIMT y de la CITES presentarán un informe sobre los progresos realizados dentro del punto 10 del orden del día  sobre el Mejoramiento de la cooperación entre la OIMT y la CITES, donde se podrán examinar más a fondo estas cuestiones, y al margen de la reunión se convocará el Comité Consultivo OITM-CITES con los países participantes, los donantes y representantes de las dos Secretarías.
 
Deseo aprovechar esta ocasión para expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento a los equipos de la OIMT y de la CITES por su ejemplar labor. De estos equipos, dirigidos por Steve Johnson y Milena Sosa Schmidt, respectivamente, forman parte los tres coordinadores regionales y muchas otras personas entregadas que contribuyen a la aplicación de este programa en los 11 países participantes.
 
Las personas que merecen nuestro agradecimiento son más de 100, demasiadas para mencionarlas por su nombre, pero estamos realmente reconocidos a todas y cada una de ellas por lograr que este programa conjunto sea tan eficaz como excepcional.
 
-----------------------------
 
Distinguidos delegados, la Conferencia de las Partes en la CITES, al igual que muchas instituciones de las NU y otras entidades, se convoca regularmente para aumentar la sinergia y la colaboración entre organizaciones intergubernamentales.
 
Hay pocos ejemplos mejores de exitosa colaboración que produzca resultados tan tangibles sobre el terreno como la que existe entre nuestras dos organizaciones, y estoy sinceramente agradecido al Director Ejecutivo y a su laborioso equipo por su compromiso y camaradería.
 
Mediante nuestros esfuerzos colectivos estamos logrando que las plantas silvestres, y los animales de dependen de ellas, en sus numerosas bellas y variadas formas, gocen de protección en esta generación y las generaciones futuras, por lo que doy de nuevo las gracias a todos los presentes hoy aquí.
 
Les deseo gran éxito en esta reunión del Consejo y les agradezco una vez que me hayan invitado a asistir.