Declaración del Secretario General de la CITES en un acto organizado para destruir marfil de elefante confiscado

Dongguan, China, 6 de enero de 2014

Administrador Zhao Shucong, Administración Forestal del Estado
 
Viceadministrador Lu Bin, Administración General de Aduanas 
 
Vicegobernador Deng Haiguang, Provincia de Guangdong
 
Viceadministrador Zhang Jianlong, Administración Forestal del Estado
 
Embajador Michael Kinyanjui, Embajada de Kenya en Beijing y miembros del cuerpo diplomático
 
Sr. Brian Arroyo, Subdirector de Asuntos Internacionales, Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos
 
Distinguidos invitados, señoras y señores.
 
Deseo expresar mi agradecimiento al Gobierno de China por invitarme a participar en este acto en Guangzhou y a dirigirme a ustedes esta tarde.
 
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"El comercio ilegal de marfil de elefante tiene un impacto devastador sobre el
elefante africano y constituye una amenaza para las personas y sus medios 
de subsistencia. Debe detenerse. 
 
China, y toda la comunidad internacional, están decididos a poner fin a este
comercio ilícito", John E. Scanlon, Secretario General de la CITES
A pesar de los considerables esfuerzos desplegados para combatir los delitos contra la vida silvestre, éstos siguen siendo un problema a escala mundial.
 
Hay pruebas claras de una participación cada vez mayor de los sindicatos del crimen organizado, y en ocasiones de las milicias rebeldes, en ciertos delitos contra las especies silvestres, operando a través de redes criminales bien organizadas. Esto ha cambiado la dinámica de la lucha contra esta actividad criminal sumamente destructiva, en particular, en lo que concierne al elefante africano.
 
Las últimas cifras divulgadas por el Programa CITES para Supervisar la matanza ilegal de elefantes (MIKE) muestran que seguimos enfrentándonos a una situación crítica con la caza furtiva de elefantes africanos y el contrabando de su marfil, pues se calcula que se mataron ilegalmente unos de 22.000 elefantes en 2012.
 
Estas últimas cifras de MIKE, junto con los datos compilados en 42 sitios MIKE en 27 países del área de distribución del elefante, ponen de relieve que los niveles actuales de caza furtiva de elefantes en África siguen siendo demasiado elevados, y podrían en breve conducir a extinciones locales si persisten las actuales tasas de matanza. La situación es particularmente grave en África central, donde se calcula que las tasas de caza furtiva son dos veces superiores al promedio continental.
 
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En la 16ª reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), celebrada en Bangkok en marzo de 2013, presenciamos niveles sin precedentes de cooperación internacional para hacer frente a las amenazas que se ciernen sobre las especies silvestres, las personas y sus medios de subsistencia debido a la caza furtiva y al contrabando, especialmente en lo que respecta al elefante africano.
 
En esa reunión todas las Partes en la CITES mostraron que estaban preparadas para aunar esfuerzos en favor del elefante africano. Además, manifestaron unánimemente la necesidad de adoptar acciones decisivas para frenar las alarmantes tendencias en la caza furtiva y el contrabando. Las Partes reconocieron la necesidad de adoptar medidas concretas y con plazos definidos en toda la cadena del comercio ilegal de marfil, desde los Estados del área de distribución del elefante africano hasta los países de tránsito, pasando por los países que son destinos y mercados finales, y atajar tanto el suministro como la demanda.
 
El Comité Permanente de la CITES reforzó aún más los esfuerzos colectivos tomados por las Partes en la CITES al acordar con los ocho Estados claves en África y Asia que forman parte de la cadena del comercio ilegal de marfil, ya se trate de Estados del área de distribución, de tránsito o de destino, como China, sobre la preparación de planes de acción nacionales para el marfil, con pormenores de las medidas urgentes que tomarán esos Estados para combatir el comercio ilegal de marfil.
 
Es más, tanto antes como después de la CoP16 de la CITES, hemos visto como se han contraído compromisos políticos, a menudo al más alto nivel político, para aumentar los esfuerzos encaminados a combatir los delitos contra las especies silvestres de forma más eficaz, y con frecuencia centrándose en el comercio ilegal de marfil. Entre otros, cabe señalar los compromisos contraídos en reuniones convocadas en Río de Janeiro, Washington D.C., Viena, Marrakech, Bali, Nueva York, Gaborone y París – junto con una reunión de alto nivel que se celebrará en Londres en febrero del presente año.
 
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"Si está involucrado en el comercio ilegal de marfil de elefante, ahora corre un riesgo 

mucho mayor de ser detenido, enjuiciado y severamente castigado, y la rentabilidad 

de su ¨inversión¨ en marfil comercializado ilegalmente podría resultar en condenas de 

prisión, cuantiosas multas y confiscación de bienes". 
John E. Scanlon, Secretario 

General de la CITES
Señoras y señores, China es un país muy vasto, con una enorme población, una economía fuerte y creciente, múltiples fronteras internacionales y elevados volúmenes de comercio internacional.
 
China tiene la Autoridad Administrativa CITES más grande del mundo y ha creado el Grupo Nacional Interinstitucional de Colaboración para la Observancia de la CITES en 2011 para apoyar mejor los esfuerzos coordinados de observancia en todo el país. Este Grupo de colaboración fue condecorado con el Certificado de Felicitación del Secretario General en 2012 por dos operaciones exitosas de aplicación de la ley nacional a las especies silvestres llevadas a cabo a principios de ese año, que resultaron en considerables incautaciones y detenciones.
 
No hace mucho, en julio de 2013, tuve la oportunidad de reunirme con 21 oficinas regionales de la Autoridad Administrativa de China en un Retiro y una reunión de capacitación nacionales CITES celebradas en la Provincia de Jilin, para examinar los resultados de la CoP16 de la CITES y los mayores esfuerzos desplegados para aplicar la CITES en China, especialmente en lo que concierne al comercio de marfil de elefante africano.
 
China ha preparado su exhaustivo Plan de acción nacional del marfil, como se ha acordado con el Comité Permanente, y procede a su puesta en práctica. El plan se ha compartido con el Comité, que lo abordará, junto con otros siete planes, en julio de este año.
 
Entre otras, China organizó la primera iniciativa transcontinental de observancia de la vida silvestre conocida como  Operación Cobra, ha acordado iniciativas de colaboración relacionadas con la observancia a través del Diálogo Estratégico y Económico Estados Unidos-China, y en fecha más reciente, China (la RAE de Hong Kong) devolvió el marfil y el cuerno de rinoceronte confiscado a Sudáfrica. Además, China ha proporcionado financiación para el Fondo del elefante africano y MIKE, y apoyo en especie a los Estados del área de distribución africanos que, a nuestro entender, se fortalecerá el año próximo.
 
Nos alienta enormemente que las medidas tomadas por China están diseñadas no solo para reforzar sus esfuerzos de observancia a nivel nacional, sino para mejorar su colaboración con los Estados del área de distribución del elefante, así como con los países de tránsito y de destino para poner coto al comercio ilegal de marfil de elefante y de otras especies silvestres.
 
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Señoras y señores, mediante la destrucción pública hoy en día de 6,2 toneladas de marfil confiscado, China, como principal país de destino del marfil ilegal de elefante, envía un mensaje inequívoco, tanto a escala nacional como internacional, de que no tolerará este comercio ilegal. 
 
El mensaje de hoy está fuertemente reforzado por el aumento del número de confiscaciones, enjuiciamientos y condenas en China – incluyendo la imposición de multas elevadas y sentencias de prisión para los condenados por comercio ilegal de marfil de elefante, lo que hemos destacado recientemente en nuestro sitio web.
 
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Señoras y señores, lo que reconocieron todas las Partes en la CoP16 de la CITES el pasado año es aún más relevante hoy: invertir las preocupantes tendencias en la caza furtiva y el contrabando de marfil de elefantes requiere un esfuerzo colectivo sostenido.
 
Justo 10 meses después de la conclusión de la CoP16, observamos que se están tomando medidas reforzadas en los Estados del área de distribución, de tránsito y de destino, como en Kenya, donde su Presidente ha promulgado nuevas leyes de vida silvestre en las que se prevén sanciones considerablemente más elevadas para los involucrados en delitos contra las especies silvestres, y en Malasia, donde el Departamento de Vida Silvestre y Parques Nacionales ha cubierto 43 nuevos puestos de observancia y fiscalía.
 
Asimismo, se están desplegando renovados esfuerzos en materia de observancia en otros países de destino, como en Estados Unidos, mediante la Orden Ejecutiva de 2013 del Presidente Obama para combatir el tráfico de especies silvestres. Por su parte, la Unión Europea ha anunciado la financiación de un nuevo programa basado en MIKE, conocido como Minimizar la matanza ilegal de elefantes y otras especies en peligro de extinción (MIKES) para apoyar los esfuerzos contra la caza furtiva en África.
 
Varios Estados han proporcionado también financiación al Consorcio internacional para combatir los delitos contra las especies silvestres (ICCWC) con miras a apoyar a países y regiones en sus esfuerzos de observancia, inclusive financiación para reforzar los conocimientos prácticos de los funcionarios encargados de la aplicación de la ley en África y Asia para combatir el crimen transnacional organizado contra las especies silvestres de manera más eficaz mediante la utilización de técnicas de investigación innovadoras y especializadas.
 
Este esfuerzo colectivo reforzado, tanto a escala internacional como nacional, es una prueba clara de que los Estados reconocen cada día más que el comercio ilegal de marfil de elefante es un delito grave, que ahora conlleva un riesgo más elevado de detención, enjuiciamiento y condena en un creciente número de países, con sanciones más elevadas, inclusive multas, penas de prisión y la confiscación de bienes.
 
Gracias a estos esfuerzos colectivo reforzados y sostenidos seremos capaces de invertir las preocupantes tendencias actuales de la caza furtiva y el contrabando del elefante africano, y combatir otros delitos contra las especies silvestres de manera más eficaz.
 
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  Señoras y señores, al comienzo de un nuevo año, albergamos la esperanza de que el mensaje subyacente transmitido hoy  mediante la destrucción pública del marfil confiscado en Dongguan llegue alto y claro a los oídos de los que están involucrados  en esta actividad ilícita altamente destructiva. 
 
  El comercio ilegal de marfil de elefante tiene un impacto devastador sobre el elefante africano y constituye una amenaza para las  personas y sus medios de subsistencia. Debe detenerse. 
 
 China, y toda la comunidad internacional, están decididos a poner fin a este comercio ilícito.
 
 Si está involucrado en el comercio ilegal de marfil de elefante, ahora corre un riesgo mucho mayor de ser detenido, enjuiciado y severamente castigado, y la rentabilidad de su ¨inversión¨ en marfil comercializado ilegalmente podría resultar en condenas de prisión, cuantiosas multas y confiscación de bienes.
 
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Por último, deseo expresar mi agradecimiento al Gobierno de China para este importante acontecimiento, que ha servido para sensibilizar al público sobre los impactos del tráfico de especies silvestres y, más concretamente, acerca de los impactos sobre el elefante africano.
 
Muchas gracias.