Intervención del Secretario General de la CITES en la Conferencia de Londres sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre

Intervención del Secretario General de la CITES en la Conferencia de Londres sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre

Conferencia de Londres sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre

12 y 13 de febrero de 2014

Intervención del Sr. John E. Scanlon, Secretario General de la CITES

 
CITES Secretary General John E. Scanlon < /br> The London Conference on the Illegal Trade in Wildlife 2014
 

Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento al Gobierno del Reino Unido y a la familia real británica por su liderazgo y por el proceso abierto e incluyente que ha precedido a esta Conferencia.

El Sr. William Hague, Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, manifestó ayer en su inspirador discurso que “este problema está causado por el ser humano”. En mi breve intervención quisiera centrarme en el elemento humano.

Este comercio ilegal probablemente esté impulsado por tres rasgos humanos: la codicia, la ignorancia y la indiferencia.

La codicia se refiere a la codicia de los delincuentes transnacionales organizados cuyo único objetivo es conseguir beneficios sin consideración alguna hacia las personas o las especies silvestres. Estas personas deben sentirse perseguidas con toda la fuerza de la ley: es necesario encontrarlas, enjuiciarlas, condenarlas, encarcelarlas y obligarlas a pagar multas elevadas. Esto sólo se puede conseguir si los gobiernos tratan los delitos contra las especies silvestres como delitos graves.

Respecto de la ignorancia, no me refiero a la ignorancia en sentido peyorativo sino para describir a los consumidores que desconocen el coste real cuando compran especies silvestres comercializadas de forma ilegal. A través de actividades de sensibilización adaptadas a cada cultura se puede mostrar a las personas que el coste no es sólo lo que se ha pagado por el producto. El coste real también abarca el coste para las poblaciones locales y las especies silvestres en el lugar de procedencia del producto. La sociedad civil debe desempeñar un papel clave en este sentido.

La indiferencia se puede referir a la indiferencia hacia los delitos contra las especies silvestres por parte de los agentes encargados de la aplicación de la ley, a la indiferencia hacia los medios de vida de las poblaciones locales o a la indiferencia del público en general. Posiblemente este sea el rasgo humano más difícil de cambiar y sobre el que más influya el liderazgo. Las declaraciones de los líderes políticos son importantes. También son importantes las opiniones de los líderes de organizaciones internacionales y nacionales, de estrellas de cine y de grandes deportistas. Las declaraciones de estas figuras públicas influyen sobre la opinión pública, de ahí la gran importancia de esta Conferencia.

Los oradores que me han precedido se han referido a las importantes decisiones que se tomaron para luchar contra los delitos hacia las especies silvestres en la 16ª Conferencia de las Partes en la CITES, celebrada el año pasado en Bangkok. Efectivamente se adoptaron toda una serie de decisiones de gran relevancia.

No obstante, un resultado que no figura en las Decisiones ni las Resoluciones adoptadas en dicha Conferencia de las Partes es el cambio de actitud que ha tenido lugar: es decir, pasar de señalar con el dedo e intentar designar culpables a concentrar nuestra energía colectiva para intentar solucionar el problema colaborando entre todos.

Ya podemos observar las ventajas de este enfoque, que está dando lugar a una colaboración real y efectiva en los distintos Estados de origen, tránsito y destino en la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre. Los beneficios de esta colaboración quedan patentes en los excelentes resultados conseguidos a través de la Operación Cobra II, como mencionó antes el viceministro chino. Esta operación fue una iniciativa conjunta entre 28 Estados de Asia, África y Norteamérica.

La colaboración también es esencial a escala nacional, y hoy mismo Estados Unidos ha informado a la Conferencia sobre la aplicación de la Orden Ejecutiva del Presidente Obama para organizar mejor los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos en la lucha contra el tráfico de especies silvestres.

A escala internacional podemos observar una estrecha colaboración entre las cinco entidades internacionales clave en la lucha contra el comercio ilegal de especies silvestres a través del Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC), una iniciativa de la Secretaría CITES, INTERPOL, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas. De hecho, el Consorcio se menciona varias veces en la Declaración de Londres.

Distinguidos delegados: sabemos lo que se debe hacer, que queda reflejado en las decisiones de la CITES y los resultados de otros foros, incluyendo esta Conferencia. El grado de compromiso político que queda patente aquí en Londres y el impulso adicional que se está generando con esta reunión, aparejados a la filosofía de luchar contra el comercio ilegal de especies de especies silvestres a través de la colaboración, ofrecen la esperanza de poder invertir las preocupantes tendencias actuales de la caza furtiva y el contrabando de especies silvestres.

Acogemos la Declaración de Londres con gran satisfacción y estamos convencidos de que si perseveramos en nuestro esfuerzo colectivo ganaremos la batalla.

Muchas gracias.