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Notificación a las Partes14 de mayo de 1999
Jonathan Barzdo
CITES Secretariat
Geneva Executive Center
15, chemin des Anémones
1219 Châtelaine
SuizaEstimado Jonathan:
PROPUESTA DEL REINO UNIDO PARA INCLUIR EL TIBURON PEREGRINO EN EL APENDICE II EN LA 11a. REUNION DE LA CONFERENCIA DE LAS PARTES
Se adjunta una propuesta del Reino Unido para incluir el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) en el Apéndice II de la CITES en la próxima reunión de la Conferencia de las Partes que tendrá lugar en Gigiri, Nairobi, en abril de 2000.
Habida cuenta del considerable número de Estados del área de distribución de esta especie, solicitamos a la Secretaría que distribuya la propuesta a las Partes con arreglo a lo dispuesto en la Resolución Conf. 8.21.
Adjunto a la propia propuesta se incluye un resumen analítico en el que se ponen de relieve los puntos fundamentales para la inclusión de la especie en el Apéndice II, a saber:
· el tiburón peregrino está incluido en la categoría "Vulnerable" de la Lista Roja de la UICN;
· el tiburón peregrino tarda en madurar, es longevo, tiene una baja tasa de fecundidad y un periodo de gestación largo. Esto, junto con la facilidad con que se captura, lo hace particularmente vulnerable a la sobreexplotación;
· se han registrado disminuciones drásticas en pescas seleccionadas;
· Sus aletas, que se reconocen fácilmente, tienen cada día mayor valor en el comercio internacional;
· Está incluido en el plan de la FAO como uno de los 20 tiburones más vulnerables a la sobreexplotación.
Así, pues, concluimos que:
· se ha observado una disminución constante del número de ejemplares en el medio silvestre;
· es probable que la captura de especímenes en el medio silvestre para el comercio internacional no sea sostenible a largo plazo; y
· a menos que se someta el comercio a estricta reglamentación, es posible que la especie disminuya aún más.
Quedamos a la espera de recibir los resultados de proceso de consultas de la Secretaría.
J.P. Claxton
Propuesta de inclusión del tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) en el Apéndice II
de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas
de Flora y Fauna Silvestres (CITES)
(Revisión 13 de mayo de 1999)
Resumen analítico
• El tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) se halla ampliamente distribuido en las aguas costeras y las plataformas continentales de las zonas templadas en los hemisferios Sur y Norte. Se trata de una especie planctívora, que genera un pequeño número de crías (ovovivíparos) y ocupa el segundo lugar entre los mayores peces del mundo (hasta 10 metros de longitud y entre 5 y 7 toneladas de peso) después del tiburón ballena Rhincodon typus.
• En la Lista Roja de la UICN de 1996 C. maximus está clasificado como especie Vulnerable, sobre la base de los registros pasados de las poblaciones decrecientes debido a su explotación por pesquerías, su lenta tasa de recuperación y la posibilidad de que en el futuro se registren descensos de población similares debido a la pesca dirigida a esta especie o su captura fortuita.
• A causa de su biología, es particularmente vulnerable a la explotación; incluso para un tiburón, la especie ocupa un lugar extremo en la Estrategia K, (tasa de natalidad muy baja). Su ritmo de crecimiento es lento, requiere mucho tiempo para llegar a la madurez sexual (10-12 años), su período de gestación es prolongado (1-3 años) y el intervalo entre embarazos es similar, su fecundidad es baja (la única camada registrada constaba únicamente de seis grandes crías) y probablemente sus poblaciones son reducidas. Sin embargo, la especie ha sido poco estudiada y aún quedan por elucidar muchos aspectos de su ciclo vital. Su costumbre de "asolearse" en la superficie hace que resulte vulnerable a la pesca con arpón.
• Hay pocas operaciones pesqueras de C. maximus bien documentadas (sobre todo en el noreste del Atlántico) y esa documentación indica una reducción del 50-90% en las poblaciones a lo largo de breves períodos (por lo general en unos pocos decenios o menos). Estos descensos han persistido a largo plazo, sin haberse advertido una recuperación manifiesta varios decenios después de haber puesto término a la explotación. Otros datos, basados en observaciones y actividades pesqueras no tan bien registradas, indican descensos similares. También es preciso tener en cuenta otros factores distintos de la explotación, tales como el suministro alimentario y los cambios oceanográficos.
• Tradicionalmente, el tiburón peregrino se ha pescado por su hígado, el cual produce un aceite rico en triterpeno (squalene). Actualmente este mercado ha recedido en gran medida, pero la demanda de aletas de C. maximus ha aumentado. Se conoce la existencia de comercio internacional de aletas, particularmente del noreste del atlántico al oriente de Asia, mercados en los cuales se exige por éstas un precio elevado, ya sea frescas o desecadas, como artículo alimentario. Esta demanda mantiene actualmente la viabilidad de la pesca orientada a la especie y fomenta la captura incidental en el contexto de la pesca no dirigida. Un solo espécimen de C. maximus puede producir más de 90 kg de aletas y los precios declarados varían entre 100 y 300 dólares por kilo (desecadas) y 26 dólares por kilo (frescas). Según informes, las aletas enteras se venden a más de 6.000 dólares. Cuando no están procesadas, las aletas se pueden identificar en el contexto comercial. Existe sólo una demanda limitada de carne y cartílagos de este tiburón.
• La especie cumple con los criterios estipulados en el apartado Bi) del Anexo 2a de la Resolución Conf.9.24, a saber, que "se sabe, deduce o prevé que la recolección de especímenes del medio silvestre destinados al comercio internacional tiene, o puede tener, un impacto perjudicial sobre la especie, ya sea: excediendo, durante un período prolongado el nivel en que puede mantenerse indefinidamente". Esta especie también cumple con los criterios consignados en los apartados Ci) y ii) del Anexo 1, a saber, que "se ha comprobado que existe en la actualidad o ha existido en el pasado una disminución del número de ejemplares... y se ha deducido y previsto sobre la base de los niveles o pautas de explotación".
Se confiere protección a esta especie únicamente en una parte limitada de su área de distribución (incluida Gran Bretaña) y la gestión de las actividades pesqueras no es adecuada. Se espera que esta propuesta ayude a garantizar la reglamentación y supervisión de esta especie globalmente amenazada, y a velar por que el comercio internacional no perjudique la supervivencia de la especie. Debido a las inevitables lagunas de información sobre una especie escasamente estudiada, es necesario aplicar el principio de precaución (según se define en la Resolución 9.24). La inclusión de esta especie en el Apéndice II contribuirá en parte a llevar a la práctica el Plan de Acción Internacional de la FAO para la Conservación y Gestión de los Tiburones, concertado recientemente en Roma. Ello podría asimismo fomentar el ordenamiento de las actividades pesqueras y la realización de investigaciones sobre esta especie, en los aspectos sobre los cuales actualmente se carece de información, para asegurar la sustentabilidad de la recolección a largo plazo.
Propuesta de inclusión del tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) en el Apéndice II
de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas
de Flora y Fauna Silvestres (CITES)
A.
Propuesta
Inclusión del tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) en el Apéndice II de la CITES.
B.
Autor de la propuesta
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
C.
Justificación
1.
Taxonomía
1.1
Clase
Chondrichthyes (subclase Elasmobranchii)
1.2
Orden
Lamniformes
1.3
Familia
Cetorhinidae
1.4
Especie
Cetorhinus maximus (Gunnerus, 1765)
1.5
Sinónimos científicos
Halsydrus pontoppidani (Neill, 1809); Tetroras angiova Rafinesque, 1809; Squalus gunnerianus Blainville, 1810; Squalus homianus Blainville 1810; Squalus pelegrinus Blainville, 1810; Squalus peregrinus Blainville, 1811; Squalus (Cetorhinus) gunneri Blainville, 1816; Squalus (Cetorhinus) shavianus Blainville, 1816; ? Scoliophis atlanticus Anon., 1817; Squalus isodus Macri, 1819; Squalus rostratus Macri, 1819; Squalus elephas LeSueur, 1822; Squalus rashleighanus Couch, 1838; Squalus rhinoceros Mitchell, in DeKey, 1842; Squalus cetaceus Gronow, 1854; Polyprosopus macer Couch, 1962; Cetorhinus blainvillei Brito Capello, 1870; Selachus pennantii Cornish, 1885; Cetorhinus maccoyi Barret, 1933; Cetorhinus maximus forma infanuncula Deinse & Adriani, 1953; Cetorhinus maximus normani Siccardi, 1960.
1.6
Nombre comunes
Inglés:
Basking shark, (tradicionalmente sunfish o sailfish, hoe mother)
Gaélico:
Cearban (Escocia), liabhán mór, liabhán chor gréine (Irlanda)
Francés:
Pélerin
Español:
Peregrino
Alemán:
Riesenhai
Italiano:
Squelo elefante
1.7
Número de código
2.
Parámetros biológicos
2.1
Distribución
Aguas templadas de las plataformas continentales e insulares, muy ocasionalmente registrado costa adentro en aguas oceánicas, pero por lo general observado muy cerca de la costa. No ha sido observado en zonas tropicales, y en los registros de aguas más cálidas se trata con frecuencia de especímenes muertos, extraviados o moribundos. Pueden observarse en aguas boreales durante el verano. Aunque su distribución es muy amplia, sus registros son por lo general poco frecuentes salvo en unas pocas zonas costeras aparentemente favorables, en las cuales normalmente se observan en cantidades relativamente numerosas sólo durante un período del año.
Su distribución en el Atlántico norte se extiende desde la transición entre las aguas atlánticas y árticas (con inclusión de Terranova (Canadá), el Golfo de Maine (Estados Unidos de América), el sur y el oeste de Islandia, más allá del Cabo Norte de Noruega y en la región occidental del mar de Barents y el mar Blanco) hasta el Mediterráneo (hacia el este, por lo menos hacia Turquía) y hacia el sur nada menos que hasta Senegal (posiblemente sólo como especímenes muertos o extraviados) y Florida, Estados Unidos (incluidos especímenes moribundos en el margen meridional de su área de distribución).
En el Atlántico sur ha sido registrado desde el sur de Brasil hasta Argentina y más allá de la costa sur y oeste del Cabo Provincia, República Sudafricana. Hacia el noroeste del Pacífico la especie ha sido registrada del Japón hasta Corea y China, en el noreste del Pacífico desde el Golfo de Alaska, pasando por la Colombia Británica hasta el Golfo de California, y en el sudeste del Pacífico más allá del Ecuador, Perú y Chile. En Australasia sólo rara vez se han registrado ejemplares en Australia (Nueva Gales del Sur, Victoria, Tasmania, región del sur y el sudoeste de Australia), pero son más comunes en las aguas más frías de Nueva Zelandia (Compagno, 1984, Last y Stevens, 1994).
En el Atlántico norte, los principales Estados del área de distribución son Noruega, Suecia, el Reino Unido, Irlanda, Francia, España, Portugal, Italia, Grecia y Turquía en Europa; Estados Unidos y Canadá (noroeste del Atlántico y también noreste del Pacífico). En el Atlántico norte entre los Estados del área de distribución figuran otros países mediterráneos (posiblemente con exclusión de las regiones extremas del este y el sudeste), Islandia, las Islas Faroe, Dinamarca, la Federación de Rusia y posiblemente algunos países del noroeste de África.
En otros sitios los principales Estados del área de distribución son Japón, República de Corea, República Democrática Popular de Corea y China en el Asia oriental; Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador, Chile y Perú en América del Sur; República Sudafricana y Nueva Zelandia.
Los registros de distribución están caracterizados por apariciones muy estacionales, y la especie podría ser marcadamente migratoria, aunque no se ha informado acerca de ningún seguimiento de individuos por largas distancias. La mayor parte de los registros del tiburón peregrino en aguas del Reino Unido parecen poner de relieve un área de distribución estrecha con las siguientes temperaturas del agua: 8-14ºC, 14ºC en Japón, o bien 8-12ºC en Terranova (Lien y Fawcett, 1986). Sin embargo, Owen (1984) declaró haber observado especímenes más allá de la costa atlántica hacia el noroeste de Nueva Inglaterra, en temperaturas de superficie del mar que oscilan entre 11 y 24ºC, con la mayor parte de las observaciones a temperaturas de superficie de 16-24ºC y máximas densidades a 22-24ºC.
A altitudes más elevadas los registros son más comunes durante los meses de primavera y verano, lo que indica una migración estacional. Esta migración podría tener lugar desde aguas profundas hacia aguas someras (como señalan los altos niveles de triterpeno en el aceite de hígado durante la primavera, seguidos por un aumento en el nivel de vitamina A a medida que avanza el año) o de latitudes más bajas a más altas a medida que aumenta la temperatura del mar, o ambas cosas. En el Atlántico norte los tiburones peregrinos se hallan en la parte meridional de su área de distribución durante la primavera, más hacia el norte durante el verano, y luego aparentemente casi desaparecen durante el otoño y el invierno. Según Owen (1984), los tiburones peregrinos se visualizan primero mediante reconocimientos aéreos durante la primavera en aguas muy profundas a lo largo de los márgenes meridional y oriental del Georges Bank, más allá de Nueva Inglaterra (Estados Unidos de América). A medida que la estación avanza se desplazan a aguas menos profundas, sobre todo después de que se desarrolla la capa termoclina y las densidades de zooplancton se encuentran a su nivel más alto.
En la región oriental del Pacífico norte se ha registrado un gran número de especímenes durante el invierno (noviembre a marzo) en la costa californiana, y en latitudes norteñas (Washington y la Colombia Británica) durante la primavera y el verano (Compagno, 1984). En la porción occidental del Pacífico norte la estación de pesca japonesa del tiburón peregrino más allá de la península de Shima, prefectura de Mie, también tiene lugar en primavera y a principios del verano (marzo a mayo).
Existe una marcada segregación espacial y estacional de las poblaciones, pues a menudo se ven juntos varios grupos de animales de tamaño similar y del mismo sexo. La mayoría de los tiburones peregrinos capturados recientemente en aguas escocesas por las pesquerías de superficie eran hembras apareadas (relación H:M de 18:1, Watkins, 1958) y el 65-70% de los tiburones capturados en Japón también eran hembras. Inversamente, las capturas con redes de enmalle subsuperficiales en Terranova contenían el doble de machos que de hembras (Lien y Fawcett, 1986). Pese al gran número de hembras maduras capturadas mediante actividades pesqueras, sólo hay un registro conocido de una hembra preñada (con una camada de seis). Los recién nacidos y los juveniles también se ven con muy poca frecuencia, lo que indica que sus poblaciones se hallan en algún otro sitio fuera del alcance de la pesca de superficie.
En algunas regiones el número de tiburones peregrinos (o de observaciones registradas) también parece variar a lo largo de una escala temporal indeterminada. Por ejemplo, excepcionalmente se observó un gran número de especímenes en Bretaña, Francia y el sudoeste de Inglaterra en 1998 (Speedie, 1998), pero aparentemente no ocurrió lo mismo en otras regiones del Reino Unido. En ocasiones también se ha informado acerca de "invasiones" similares en otros sitios (Kunzlik, 1988, Castro y otros, en preparación). Sin embargo, en contraposición con estas pautas, se ha informado acerca de ciertos tiburones que se han vuelto a ver repetidas veces en algunas localizaciones año tras año (Watterson in lit., Compagno in lit.).
En algunos emplazamientos se ha propuesto llevar a la práctica programas de marcación utilizando transmisores de satélite y otras marcas electrónicas. De arrojar resultados satisfactorios, estos programas ayudarían a elucidar las rutas migratorias de la especie.
Según Siccardi (1960, 1971), hay cuatro especies de Cetorhinus, dos en el Atlántico norte y en el Mediterráneo (C. maximus y C. rostratus), una en Australia meridional (C. maccoyi) y una en el Atlántico sur (C. normani). Compagno (1984) y Springer y Gilbert (1976) estiman que no se dispone de pruebas suficientes para distinguir estas especies. Tomás y Gomes (1989) describen algunas divergencias morfológicas entre los tiburones peregrinos capturados con redes de enmalle en las regiones sudoriental y meridional de Brasil, y los especímenes procedentes del Atlántico norte. Estas observaciones podrían indicar un nivel de intercambio escaso o inexistente entre las poblaciones de los hemisferios Norte y Sur por migración a aguas profundas y frías por debajo de la capa termoclina. No se ha efectuado investigación alguna para determinar si existen subpoblaciones genéticamente distintas en diferentes océanos o hemisferios. Actualmente se están tomando algunas muestras de tejidos, y los estudios del ADN previstos podrían conducir eventualmente a aclarar la situación de las diversas poblaciones.
2.2 Disponibilidad de hábitat
No se considera que la disponibilidad de hábitat suponga una limitación para esta especie.
Los tiburones peregrinos se han registrado principalmente en aguas templadas costeras, litorales y oceánicas, a partir de observaciones de superficie cuando los especímenes se alimentan o se agrupan en la superficie o muy cerca de ésta. Al parecer las aguas de superficie preferidas para la alimentación y probablemente para el acoplamiento son los frentes oceánicos o los cabos e islas cercanos a la costa y las bahías en las cuales se forman "líneas mareales" en zonas de fuertes corrientes de marea y conglomerados de zooplancton (Earll, 1990, Sims y otros, 1997, Sims y Quayle, 1998).
También se han capturado ocasionalmente tiburones peregrinos con redes de arrastre en aguas oceánicas templadas y como pesca fortuita con redes fijas a escasa y gran profundidad en zonas costeras. Bonfil (1994) utiliza datos de un observador para hacer una extrapolación a una cifra de unos 50 tiburones peregrinos capturados anualmente en todas las redes de arrastre en el océano Pacífico, lo que indicaría que sólo un pequeño número de especímenes se encuentra lejos de la costa. Se cree que la especie pasa el invierno en aguas profundas costa afuera, pero por lo general se desconoce el emplazamiento de estas zonas de hibernación. Sólo se ha informado acerca de unos pocos registros durante el invierno, incluidos especímenes capturados con redes de arrastre en aguas profundas en el Golfo de St. Lawrence, Terranova, Canadá (Lien y Aldrich, 1982) y en Firth of Clyde, Escocia (Fairfax, 1998). Owen (1984) ha descrito cómo los primeros tiburones observados sobre la superficie o cerca de ésta durante la primavera se hallan en aguas profundas en el borde del Banco Georges, más allá de Nueva Inglaterra, Estados Unidos de América.
2.3 Situación de la población
Sobre la base de la situación del tiburón peregrino a escala mundial, en la Lista Roja de Animales Amenazados de la UICN, 1996 esta especie ha sido clasificada como Vulnerable (A1a,d, A2d).
La evaluación se basa en registros pasados de poblaciones locales en rápido declive como resultado de la explotación pesquera a corto plazo y del ritmo muy lento de recuperación de las poblaciones (véanse datos sobre pesquerías en las siguientes páginas). En la evaluación también se tiene en cuenta la gran posibilidad de que en el futuro ocurran descensos de población similares a causa de la pesca dirigida, estimulada por lo menos en parte por la demanda de aletas en el comercio internacional, y de la continua captura fortuita a escala mundial. Varios autores describen cómo la pesca dirigida a otras especies de tiburones ha causado graves disminuciones en la población (por ejemplo Ripley, 1946, Olsen, 1954, Rae 1962, Holden 1968 y 1974, Casey y otros, 1978, Gauld, 1989, Cailliet y otros, 1993). Compagno (1984) considera que el tiburón peregrino "es extremadamente vulnerable a la pesca excesiva, tal vez más que la mayoría de las otras especies de tiburones... a causa de su ritmo de crecimiento lento, su prolongado tiempo de maduración, su largo período de gestación, su tasa de fecundidad probablemente baja y el posible tamaño reducido de las poblaciones existentes (en contraste con el enorme tamaño de los individuos en sus pequeños bancos)". Según las estimaciones más fidedignas, para llegar a la madurez los machos requieren entre 12 y 16 años y las hembras hasta 20 años, el número de las camadas es de seis crías, y el período de gestación de 12 a 36 meses. Es probable que su longevidad sea de 50 años. El intervalo entre apareamientos puede ser de dos a cuatro años (Pauly, 1978 y en prensa, Compagno, 1984, Fowler, en prensa). Estas cifras no son excesivas para un tiburón tan grande, si se tiene en cuenta la abundante documentación compilada por Camhi y otros, 1998, según la cual el período de gestación del mielga (Squalus acanthias), especie mucho más pequeña, sería de 18 a 24 meses.
No se dispone de estimaciones sólidas de la población total en el mundo ni de las poblaciones regionales de esta especie. Owen (1984) sugirió que el número de cetáceos y tortugas observados mediante reconocimientos aéreos en el Atlántico noroccidental, que abarcaban aproximadamente el 10% de la plataforma y a través de las cuales sólo se pudo identificar los tiburones que nadaban a una profundidad de menos de 3-4 metros, representaría únicamente la séptima parte de la población total en la actualidad. Sobre esta base, estimó que durante los meses del verano en el Golfo de Maine y más allá de la costa de Nueva Inglaterra (Estados Unidos) podría haber nada menos que de 4.000 a 6.000 tiburones; luego hizo una comparación con una población estimada en 2.000 tiburones en la zona de la Bahía de Monterrey de la costa occidental de Estados Unidos (Squire, 1967). McNally (1976) ha informado que una operación de pesquería capturó 12.360 tiburones peregrinos en un período de 29 años en la costa occidental de Irlanda, la mayoría de los cuales durante el decenio de 1950. La flota noruega capturó otros 800 especímenes en esa zona entre 1973 y 1983 y, probablemente, un número importante de los mismos antes de 1973, fecha en la cual se dispuso de registros de la Zona Pesquera del Consejo Internacional para la Explotación del Mar (CIEM) (Anexo 2b). Los datos recientes sobre observaciones (Berrow y Heardman, 1994) indican que esta población aún no se ha recuperado, a pesar de que la principal empresa pesquera irlandesa interrumpiera sus actividades en el decenio de 1970, tras muchos años de bajo nivel de captura.
Según subrayó Compagno (1984), se debe considerar que probablemente las poblaciones de tiburón peregrino sean muy pequeñas en comparación con la mayoría de las otras especies de tiburones. La mayor parte de las empresas pesqueras declaradas sólo capturaron unos cientos o alrededor de mil individuos anualmente durante unos pocos años antes de interrumpir sus actividades. La máxima captura anual registrada en todo el Atlántico nororiental muy pocas veces superó los 3.000 individuos, durante la época de auge de la flota pesquera noruega, durante la cual participaban más de 30 buques noruegos en toda o una parte de la estación pesquera (CIEM, 1995). Cuando se registraron observaciones de tiburones peregrinos, normalmente el número total por año se cifraba en decenas, centenas o, como máximo, unos pocos miles, con inclusión de observaciones repetidas. La Sociedad para la Conservación Marina obtuvo 2.610 registros con información sobre 9.064 tiburones (sin duda incluyendo muchas observaciones repetidas) en aguas del Reino Unido entre 1986 y 1988. Probablemente el número total de capturas en todo el Atlántico nororiental durante los últimos 50 años sea del orden de los 80.000 a 100.000 animales (Anexo 2a).
2.4 Tendencias de la población
Unos pocos descensos bien documentados en la captura del tiburón peregrino por actividades pesqueras dirigidas pone de relieve que, en algunas zonas y durante un breve período de tiempo (normalmente 10 años o menos; Fowler en prensa; Anexo 1) las poblaciones se han reducido desde un 50% hasta más del 80%. Estos descensos han provocado reducciones a largo plazo (durante varias décadas) de las poblaciones locales, aparentemente con una migración escasa o nula de especímenes procedentes de otras fuentes. A continuación se proporcionan ejemplos de Irlanda, Japón y la Colombia Británica. Sin embargo, la mayor parte de las otras actividades pesqueras descritas en publicaciones (que también se resumen más abajo) carecen de datos registrados precisos sobre los desembarcos, las condiciones de mercado y el volumen de captura por unidad de esfuerzo. Por lo tanto, no siempre es posible determinar si se pone término a la pesquería a corto plazo por razones inherentes al mercado, o bien porque la población local ha declinado hasta un punto en el cual la dificultad en encontrar los animales objeto de la pesca atenta contra la viabilidad de las actividades pesqueras. No obstante, los cálculos de la mortalidad natural y la mortalidad debida a la pesca efectuados a partir de los desembarcos en el noroeste de Europa (véase el párrafo siguiente), indican claramente que esta especie es incapaz de soportar una explotación dirigida durante mucho tiempo, y confirman que probablemente el agotamiento de las poblaciones es un factor importante que afecta el rendimiento de las actividades pesqueras.
Pauly (1978 y en prensa) volvió a analizar datos publicados anteriormente sobre el tamaño y la abundancia de los tiburones peregrinos en el noroeste de Europa, obtenidos fundamentalmente a partir de juveniles extraviados y adultos capturados por una empresa pesquera escocesa. Luego hizo un modelado del crecimiento utilizando la fórmula de crecimiento de von Bertalanffy, y estimó que la mortalidad total (Z) era de 0,33/año para los juveniles (cifra considerada demasiado elevada como para representar la mortalidad natural) y de 0,16/año para los ejemplares adultos. La mortalidad natural de los adultos (M) calculada por Pauly (1980) dio lugar a una estimación de M=0,068/año. Se consideró que la mortalidad debida a la pesca (F) era de 0,094/año en los adultos, y se llegó a la relación F/Z=0,6. Pauly (en prensa) afirma que esta es "una tasa de explotación que ningún pez -en particular un pez de vida prolongada y baja fecundidad como el tiburón peregrino- puede soportar durante mucho tiempo (Beddington y Cooke, 1983)".
Otra explicación del rápido desmoronamiento de la pesca dirigida hacia una especie migratoria ampliamente distribuida y aparentemente con hábitos migratorios estacionales, es que se trata de una especie fiel a su sitio y que tiende a volver a las mismas zonas costeras de alimentación y "asoleado" durante el verano. Pese a su amplia área de distribución, en realidad éstos forman parte de las poblaciones locales que son particularmente vulnerables al empobrecimiento a causa de las actividades pesqueras (Fowler, 1996 y en prensa). Se ha determinado que individuos de varias otras especies de grandes tiburones migratorios vuelven todas las estaciones al mismo emplazamiento general para alimentarse, acoplarse o parir. Walker (1996) ha proporcionado ejemplos de agotamiento de poblaciones localizadas de tiburones con área de distribución amplia. Hueter (1998) sugiere que esta modalidad de "filopatria" podría ser común a numerosas especies de tiburón y conducir a un agotamiento de las poblaciones localizadas. En efecto, es probable que haya subpoblaciones de tiburones peregrinos en muchas zonas costeras (si no en todas), pero se desconoce el grado de intercambio entre las mismas. Watterson (in lit.) ha visto volver más de 35 individuos a la Isla de Man (una dependencia de la corona del Reino Unido), algunos de ellos después de un período de cuatro o cinco años. Se ha observado que algunos individuos permanecieron en la zona hasta 27 días. En Robben Island, Cape Town, se volvió a ver en más de una ocasión un tiburón peregrino sudafricano (Compagno, comunicación personal). Sin embargo, algunos tiburones marcados en la Isla de Man también se han vuelto a ver en otros emplazamientos: en la costa occidental de Escocia, en la región meridional de Inglaterra y el suroeste de Irlanda, posiblemente durante otras etapas de su migración estacional (Watterson, comunicación personal).
Sólo se dispone de información muy limitada sobre las tendencias de la población a escala más amplia; los datos que indican cambios en la captura por unidad de esfuerzo o la variación anual en el número de observaciones sólo pueden obtenerse a nivel local, o en el mejor de los casos a nivel regional. Los datos normalizados de observaciones por hora en la Isla de Man, región en la cual la especie está protegida desde 1990, indican una disminución en el número de tiburones a partir de fines del decenio de 1980, y un número particularmente escaso de observaciones a mediados del decenio de 1990 (Cuadro 1 y Figura 1). Los datos sobre observaciones corregidos en función del esfuerzo en un sitio de observación de cetáceos en Cornwall durante el período 1995-2998 no muestran ninguna tendencia significativa (Speedie, in lit.). En otros programas de observación (Sociedad Escocesa para la Conservación Marina y de la Vida Silvestre) no se establece una correlación entre las observaciones y el esfuerzo de observación, y por ende, no permiten evaluar las tendencias de manera fiable. Los datos de la Sociedad para la Conservación Marina (Cuadro 2 y Figura 1) siguen mostrando una disminución de las observaciones declaradas entre los dos períodos en los cuales se fomentó activamente el programa de observaciones (1988-1991 y 1995-1996).
Cuadro 1. Número de tiburones peregrinos observados por hora de esfuerzo en torno a la Isla de Man (Watterson in lit.)
Año
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
Tiburones por hora
3,51
3,07
3,36
2,01
2,70
2,85
2,56
2,05
0,92
0,44
0,34
0,22
0,07
1,43
Cuadro 2. Observaciones declaradas a la Sociedad para la Conservación Marina, 1986 a 1998
Año
1986
1987
1988
(*)1989
(*)1990
(*)1991
(*)1992
1993
1994
1995
(*)1996
(*)1997
1998
Nº de informes
66
102
396
509
360
298
130
77
64
130
165
164
175
Nº de tiburones
40
240
1283
1773
1168
1226
585
162
161
300
312
331
1457
(*) años durante los cuales se fomentó el programa de observaciones
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Existen algunas pruebas de ciclos imprevisibles en cuanto al número de tiburones peregrinos que entran en aguas costeras. En algunos años (incluido 1998) hubo una gran afluencia de tiburones hacia algunas zonas del Reino Unido, mientras que otros años el número de tiburones registrados es bajo (Kunzlik, 1988, Speedie, 1998, Fairfax, 1998). El volumen de los desembarcos en todo el noreste del Atlántico también ha fluctuado marcadamente. No obstante, esta variación anual en los registros de observaciones y capturas podría estar influida visiblemente por las condiciones climáticas, pues en general lo más común es ver tiburones peregrinos sobre la superficie en condiciones de calma, momento en el cual éstos también son más vulnerables a la pesca de superficie con arpón. La temperatura del agua también podría tener un efecto importante en el número de tiburones percibidos; los años particularmente cálidos o fríos podrían dar lugar a un número inferior de observaciones, lo que posiblemente guarde relación con la disponibilidad de alimentos o su distribución a través de la columna de agua. Por último, con frecuencia las observaciones de tiburones peregrinos están asociadas a la presencia de frentes costeros u oceánicos, sitios en los cuales se podría agrupar el zooplancton. Estos frentes podrían ser más persistentes y los tiburones más abundantes durante los años en los cuales las condiciones climáticas son particularmente favorables, o bien si se producen incursiones de aguas oceánicas en zonas costeras. Esto último puede ocurrir como parte de un ciclo a largo plazo (por ejemplo el ciclo de Russell en el Canal Inglés, Russell, 1935, Southward, 1980), aunque Robinson y Hunt (1986) también han informado acerca de ciclos más breves de seis y tres a cuatro años. En estas circunstancias, los tiburones migradores pueden dedicar más tiempo a alimentarse en grandes densidades de plancton y retardan su migración a otros emplazamientos estivales preferidos.
Las fluctuaciones del volumen de capturas en el noreste del Atlántico (Figura 4 y Anexo 2) podrían atribuirse en parte a las variaciones cíclicas en la abundancia del zooplancton debidas a cambios oceánicos en mayor escala determinados por factores tales como la estratificación del verano, la Oscilación del Atlántico Norte o el clima (Reid y Planque, en prensa). Las correspondientes pautas cambiantes en la actividad de los tiburones peregrinos podrían hacer que las poblaciones resultasen más vulnerables a la pesca en algunos años y menos en otros. Otra posible explicación sería que la vasta flota noruega haya localizado y explotado varias poblaciones locales progresivamente, dando lugar a una serie de crestas y depresiones a medida que se iban dirigiendo las actividades pesqueras a cada una de esas poblaciones. Ninguna de estas hipótesis se puede someter a comprobación debido a la ausencia de datos sobre la localización de la mayor parte de las capturas. Sin embargo, si se tiene en cuenta el ciclo vital del tiburón peregrino, con una madurez tardía y una tasa de natalidad baja, cabe inferir que todas las fluctuaciones a corto plazo en las observaciones o la captura no son el resultado de fluctuaciones naturales en la abundancia total, sino de variaciones en la distribución y/o la vulnerabilidad a la pesca de superficie con arpón.
Pesquería irlandesa
Se dispone de abundante documentación sobre el desmoronamiento de dos empresas pesqueras tradicionales en la costa irlandesa: la pesquería de Sunfish Bank en los siglos XVIII a XIX, y la pesquería de Achill Island a mediados del siglo XX (McNally, 1976, Parker y Stott, 1965).
El Sunfish Bank está situado a 30-40 km más allá de la costa de Galway y Mayo, paralela a la costa entre Slyne Head y Erris Head (incluida Achill Island) y no lejos del borde de la plataforma continental. Según McNally, en una descripción de este banco en 1836 se indicaba que era "notable para la rompiente de la marea, con reflujo e inundación" (las condiciones en las cuales hoy en día se han comunicado grandes agrupaciones de tiburones peregrinos en otros sitios). Sunfish Bank y Achill Island eran dos de las principales zonas en las cuales se capturaban grandes cantidades de tiburones peregrinos con pequeños botes y equipos relativamente primitivos hacia fines del siglo XVIII y el primer cuarto del siglo XIX. Los registros de este período indican que la actividad pesquera fue muy activa durante varios decenios, entre 1770 y 1830. La estación de pesca sólo duraba unas pocas semanas en abril y mayo, pero es probable que en la época de auge de la pesca se capturasen anualmente por lo menos 1.000 especímenes (probablemente más). A principios del decenio de 1830 los tiburones comenzaron a escasear visiblemente. A pesar del precio continuamente elevado del aceite de "pez luna" (tiburón peregrino), en la segunda mitad del siglo XIX esta pesquería se derrumbó. La escasez de tiburones durante unos pocos años puede atribuirse a unas condiciones meteorológicas adversas, pero esta escasez duró varios decenios. No hay pruebas de que el fracaso de estas actividades pesqueras haya tenido su origen en las fuerzas de mercado. La decadencia de estas actividades comenzó 20 años antes de que la parafina se popularizara ampliamente, pues en Irlanda en 1855 el aceite de tiburón se seguía valorando más que la parafina y, según los registros, en 1875 la rentabilidad de la captura de tiburón peregrino fue extremadamente elevada, hasta tal punto que "se arriesgaba la vida para atrapar un tiburón" (McNally, 1976).
En 1941 se volvieron a registrar en abundancia tiburones peregrinos en torno a Achill Island (McNally, 1976), y es de suponer que su número había venido aumentando durante cierto tiempo. Estu fue unos 50 años después de que se pusiera término a la pesquería anterior en la zona y más de 100 años después de que se hubieran capturado en esta zona grandes cantidades de tiburones. En 1947 se inició una nueva operación de pesquería que utilizaba la práctica de enredar a los tiburones en redes en la Bahía Keem de la isla. Entre 1951 y 1955 se capturaron entre 1.000 y 1.800 tiburones por año (lo que arroja un promedio de 1.475 por año), pero a partir de 1956 se registró una disminución apreciable en el volumen de captura. El volumen medio de captura anual fue de 489 en 1956-1960, 107 en 1961-1965 y a partir de entonces 50-60 tiburones anuales durante el resto de los años en los cuales prosiguieron las actividades pesqueras (Figura 2).
No hay pruebas de que esta disminución progresiva de la captura haya sido el resultado de una reducción apreciable en el esfuerzo de pesca, pues se considera que éste fue bastante constante en esta estación de pesca con base en la costa. Es más probable que esa disminución sea un reflejo del número decreciente de tiburones que entraban en la Bahía Keem, como resultado de un acusado descenso en la población regional de tiburones. De hecho, a principios de 1970 se intensificó el esfuerzo de pesca como resultado del aumento del precio del aceite y la reinversión, y en todos lados aumentaron las capturas (véase más abajo). En 1973 se instalaron cañones arponeros en tres buques de la pesquería de Achill Island, lo que permitió a los pescadores salir de la bahía hacia la costa de Galway. A pesar de ello resultó imposible aumentar los desembarcos de captura y en 1975 se puso término a estas actividades pesqueras (Kunzlik, 1988). En este sitio se capturaron en total 12.360 especímenes en 29 años, 10.676 de los cuales fueron capturados entre 1949 y 1958 (véase la Figura 2 y los Anexos).
En 1974 se inició una nueva operación pesquera irlandesa de tiburón peregrino en el distrito de Waterford (sudeste de Irlanda); según estimaciones, en el curso de ese año se capturaron 180 tiburones y 350 en 1975 (McNally, 1976), y se confirmó el valor de los productos del tiburón peregrino en ese momento.
Probablemente el fracaso de la pesquería de Achill Island se vio acelerado por la actividad de los pescadores noruegos de tiburón en aguas del oeste irlandés, incluido el Sunfish Bank y otras zonas costa afuera de Achill Island (S. Myklevoll, comunicación personal, citado por Kunzlik, 1988). Antes de 1973 no se comunicó el número de tiburones capturados por esta flota en aguas irlandesas o cualquier otra zona de la comunidad europea, de modo que se desconoce la proporción de la captura noruega anterior a esa fecha en aguas irlandesas. Los registros de desembarcos de captura de la Zona de Pesca del CIEM en 1973 indican que, entre 1973 y 1974, la flota noruega capturó unos pocos cientos de tiburones más allá de la costa occidental de Irlanda (zona VIb-c), pero en 1975 los buques noruegos estaban en actividad más allá del oeste de Escocia (Figura 3 y Anexo 2b). Sin embargo, el volumen total de los desembarcos noruegos en todo el noreste del Atlántico (incluidas las aguas costeras escocesas y noruegas) siguió siendo relativamente bajo durante el período inicial de decadencia de las actividades pesqueras en Achill Island (Figura 4). Es probable que en ese momento, como en años posteriores, la mayor parte de su captura procediera de la costa noruega.
Fowler (1996 y en prensa) estima que la disminución porcentual de las poblaciones regionales de tiburón peregrino más allá de la costa oeste de Irlanda durante estas actividades pesqueras, según pone de relieve la acusada y duradera disminución del volumen de captura, fue sin duda superior al 50%. De hecho, si se tienen en cuenta únicamente los desembarcos de captura irlandeses, la pesquería más reciente en Achill Island parece haber causado una reducción total de la población de más del 80% en menos de 10 años. Las capturas medias durante los últimos 15 años de actividad de esta pesquería representaron menos del 10% del volumen de captura correspondiente a principios del decenio de 1950. Ahora bien, si se toma en consideración la captura de la flota noruega en esta zona de la costa irlandesa (en la medida de lo posible, habida cuenta de la falta de datos sobre captura de CIEM en los decenios de 1950 y 1960), el descenso de las poblaciones regionales puede haber sido aún mayor.
Pese a que los datos sobre la captura de la flota noruega en esta zona son incompletos, se considera que los datos sobre captura en Achill Island señalan a grandes rasgos un descenso general en la población regional de tiburones peregrinos en la costa oeste de Irlanda como resultado de estas actividades pesqueras. Las evidencias antes mencionadas del agotamiento de poblaciones localizadas como resultado de la pesca de otras especies de tiburón (Walker, 1996) apuntalan esta teoría. Si bien ese descenso en el volumen de los desembarcos de captura podría obedecer, a corto plazo, a las condiciones climáticas, Berrow y Heardman (1994) observan que en 1993 los pescadores de tiburón peregrino habían hecho muy pocas observaciones a lo largo de toda la costa occidental y noroccidental de Irlanda, en comparación con otras zonas costeras en las que previamente no se pescaba. Otra razón aducida para explicar la dimensión del volumen de captura en Achill Island es que a lo largo del mismo período se redujo la abundancia de zooplancton, lo que puede haber incidido sobre el número de tiburones disponibles para la caza de superficie con arpón (anónimo, en prensa; Reid y Planque, en presa). De ser así, ese descenso se ha mantenido durante 40 años.
Pesquería escocesa
Fairfax (1998) hace una reseña de la limitada información disponible sobre las actividades pesqueras en Escocia a principios del siglo XVIII y el siglo XIX. Al igual que la pesquería irlandesa, ésta parece haber cesado a mediados del decenio de 1830, y una vez más no se habría declarado un gran volumen de captura hasta el decenio de 1930. Fairfax (1998) y Kunzlik (1984) presentan datos sobre desembarcos de la pesquería escocesa en el siglo XX, concentrados en Fith of Clyde y en la costa occidental (véase Anexo 1). En el decenio de 1940 se iniciaron varias actividades pesqueras de este tipo, algunas de las cuales apuntaban ininterrumpidamente al tiburón peregrino durante la estación estival, mientras que otras eran más oportunistas. A pesar de ello, aparentemente se puso término a todas estas actividades tras sólo unos pocos años de buena captura (Figura 4, Anexo 2a). No está claro si estas actividades de pesca duraron poco debido al agotamiento de la población (por los propios pescadores escoceses, o por los pescadores noruegos de tiburón que operaban cerca de la costa occidental de Escocia), o bien a causa de la disminución del precio del aceite en el decenio de 1950.
Los precios del aceite de tiburón volvieron a aumentar a mediados del decenio de 1970; la flota noruega capturó varios cientos de tiburones en 1975, a fines del decenio de 1970 se procesaron algunos tiburones peregrinos producto de captura fortuita en Clyde, y en 1982 se inició de nuevo en Clyde una pequeña operación de pesca con arpón. El rendimiento inicial de esta pesquería fue satisfactorio, pero las actividades fueron sumamente breves y se puso término a las mismas a fines de 1994, tras varios años de capturas mediocres (Fairfax, 1998, Anexo 2a).
Pesquería noruega en el nordeste del Atlántico
En el nordeste del Atlántico, la mayor parte de la pesca de tiburón peregrino ha sido efectuada por la flota noruega, una pesquería de muy amplio alcance cuya distribución geográfica y temporal cambia marcadamente de un año a otro (Stott, 1982). Se han registrado desembarcos por parte de la pesquería local desde el mar de Barents hasta Kattegat, a través del mar del Norte hacia el sur y el oeste de Irlanda, la costa occidental de Escocia, Islandia y las Islas Faroe (Pawson y Vince, 1998), y éstos han fluctuado ampliamente (véanse las Figuras 3 y 4 y el Anexo 2).
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El mayor volumen de captura (>1.000 y hasta <4.000 en algunos años) se registró entre 1959 y 1980, período en el cual estuvieron en actividad más de 30 buques durante la totalidad o una parte de la estación pesquera (CIEM, 1995, Figura 4). Los precios del aceite de tiburón fueron particularmente elevados desde mediados del decenio de 1970 hasta principios del decenio de 1980, y por ende se cree que a lo largo de este período el esfuerzo de pesca se mantuvo a un nivel bastante constante.
El posterior deterioro de esta pesquería ha sido atribuido (CIEM, 1995) a la envejecida flota ballenera costera que comenzó a apuntar al tiburón peregrino, así como a la disminución del precio del aceite de hígado de tiburón peregrino a finales del decenio de 1980. (Esto último fue el resultado de la competencia ejercida por las actividades pesqueras de quelvacho (Centrophorus granulosus) y carocho (Dalatias licha)) No obstante, al parecer esta tendencia habría sido compensada por el marcado aumento del precio de las aletas en el comercio internacional durante el decenio de 1990. Pese a ello, actualmente sólo unos pocos buques continúan pescando esta especie. Una futura intensificación de las actividades de la flota ballenera costera de Noruega podría conducir a un aumento de la pesca oportunista de tiburón peregrino.
Puesto que no se conoce con precisión el emplazamiento en el cual la flota noruega se dedicó a la pesca de esta especie durante sus primeros 27 años de actividad, resulta difícil detectar y evaluar las tendencias de la captura, el esfuerzo y, por ende, la población. En la Figura 5 se presentan todos los datos sobre desembarcos combinados en el Atlántico nororiental desde que se reanudaron las actividades pesqueras en el decenio de de 1940, y se incorporan medidas para atenuar las fluctuaciones que (como se indicó anteriormente) podrían ser el resultado de factores climáticos u oceanográficos. Esto indica claramente una disminución persistente en el promedio de desembarcos desde principios del decenio de 1970 hasta principios del decenio de 1990. Este período de descenso incluye un período de máxima demanda y alto precio del aceite de tiburón peregrino desde mediados del decenio de 1970 hasta mediados del decenio de 1980, que estimuló la iniciación de nuevas actividades pesqueras en Irlanda meridional y Firth of Clyde, Escocia. De conformidad con el CIEM (1995), la flota noruega sólo se deterioró visiblemente después de 1980, y desde 1984 el esfuerzo se ha concentrado en gran medida más allá de la costa noruega.
Aunque no se dispone de datos sobre esfuerzo, cabe llegar a la conclusión de que la reducción de la captura entre 1970 y 1980 es un reflejo de la disminución del rendimiento de las poblaciones decrecientes (posiblemente a pesar del aumento del esfuerzo de pesca), y no de una disminución de dicho esfuerzo de pesca. Sin duda, estas pautas de disminución progresiva en el volumen de captura también las comparten otras actividades pesqueras de grandes tiburones, respecto de las cuales se dispone de registros mucho más abundantes, con inclusión de datos de captura por unidad de esfuerzo.
A principios del decenio de 1990 los desembarcos aumentaron ligeramente (Figuras 4 y 5), pues las actividades pesqueras se vieron estimuladas por el alto valor de las aletas (CIEM, 1995, citando al Dr. Myklevoll). Al parecer el principal mercado de aletas de la flota noruega es Japón, y a principios del decenio de 1990 las exportaciones con destino a este mercado aumentaron progresivamente (Dirección de Ordenamiento de la Naturaleza, 1995, citado en Castro y otros, en preparación). Desde entonces el volumen de captura de la flota noruega disminuyó hasta una nueva baja, pese al continuo valor elevado de esos productos y la persistente demanda en el mercado internacional.
Terranova, Canadá
Lien y Fawcett (1986) informan acerca de la captura incidental de tiburones peregrinos por pescadores de salmón y bacalao en Terranova. Durante mucho tiempo en esta zona se capturaron tiburones peregrinos que quedaban atrapados por accidente en las redes fijas y en ocasiones se vendían por su aceite de hígado, pero los registros documentados de esas capturas son escasos. Como resultado de un estudio sobre los tiburones peregrinos y cetáceos que chocaban contra aparejos de pesca y quedaban enredados en éstos, se estimó que entre 1980 y 1983 se habían capturado de este modo 410 tiburones. En 1981, año en el cual prosperó un mercado de aletas e hígado, la captura incidental de tiburones aumentó. En las zonas en las cuales no existe tal mercado de aletas e hígados de tiburón, los pescadores de salmón en general retiran sus aparejos de pesca del agua para evitar daños cuando saben que puede haber tiburones peregrinos en la zona. Pero cuando existe ese mercado, la captura incidental se transforma en captura dirigida: los aparejos de pesca se dejan en el agua y se matan y desembarcan todos los peces capturados, en vez de liberarlos.
Pacífico canadiense
Para las comunidades Hesquiat y Ahousat, que habitan a lo largo de la costa centrooccidental de la Isla Vancouver, los tiburones peregrinos forman parte de la cultura tradicional. En el decenio de 1940 los pescadores de salmón se quejaron del problema que les planteaban los especímenes que quedaban atrapados en sus redes en Barkley Sound, Isla de Vancouver. Por consiguiente, en el decenio de 1950 el Departamento de Pesquerías y Océanos inició un programa de erradicación de tiburones. Se instaló una gran cuchilla en la proa de los buques pesqueros para embestir y matar tiburones. La información sobre el número de animales matados de esta manera es variable. En los artículos de los periódicos se indica un máximo de 31 tiburones en un día y 50 en el primer mes de ejecución del programa en 1956, y un total de 59 tiburones en 1955 y 51-56 en 1956. Clemens y Wilby (1961) afirman que en Barkley Sound se mataron "varios cientos" de tiburones hasta 1959. Es de suponer que se puso término al programa cuando se habían matado tantos tiburones peregrinos que éstos ya no suponían un problema para los pescadores de salmón. Darling y Keogh (1994) afirman que "hoy en día rara vez se ven tiburones peregrinos en Barkley Sound, lo que indica que la mayor parte de la población en esta zona fue diezmada". Al parecer un sólo buque logró agotar la población de tiburones peregrinos en Barkley Sound en unos pocos años. Esto ocurrió hace 35-40 años, pero la población aún no se ha recuperado.
California, Estados Unidos de América
Antes de que comenzaran las actividades de pesca dirigida a los tiburones peregrinos, éstos sólo se capturaban ocasionalmente durante el invierno en aguas californianas. En un principio la pesca con arpón sólo se hacía con fines deportivos, y los animales sólo se procesaban de manera fortuita por el aceite y la carne. Sin embargo, el valor de esos productos aumentó hasta que este tipo de pesca se transformó en una actividad rentable y comenzó a explotarse en dos centros: la Bahía de Monterrey y la zona comprendida entre la Bahía San Luis Obispo y la Bahía Morro, 100 millas hacia el sur. Estas dos pequeñas zonas son los dos sitios más importantes de concentración invernal del tiburón peregrino a lo largo de la costa central, nororiental y meridional de California (Squire, 1990). Entre 1924 y 1938 se capturaron en promedio 25 tiburones por año durante cada estación (septiembre a mayo), con un máximo de 100 aproximadamente en un solo año. La actividad pesquera permaneció inactiva durante varios años, posiblemente debido a la guerra, y luego se reanudó en el otoño de 1946 para desarrollar nuevos usos del valioso aceite de hígado. Se tenía asimismo la intención de procesar los cadáveres por su espeso cuero y para fabricar harina de pescado, y desecar las aletas con fines de exportación a China. Durante la primera estación, 12 buques en la Bahía de Monterrey y unos 6 en la zona de la Bahía San Luis Obispo capturaron 300 tiburones peregrinos. Algunos buques eran orientados hacia los tiburones que se hallaban en la superficie o cerca de la superficie con la ayuda de un avión explorador (Phillips, 1947). Este tipo de pesca continuó hasta principios del decenio de 1950, período durante el cual se capturaron unos 200 tiburones por año (Roedel y Ripley, 1950). Squire (1967) informa que en 1950 se puso término a estas actividades pesqueras en California a causa del bajo precio del aceite y la escasa abundancia de tiburones peregrinos. Lea (comunicación personal) informa que las observaciones de tiburones peregrinos más allá de región central de California en el curso de los últimos 20 años no son tan numerosas como en el pasado. Se ha sugerido que las actividades pesqueras realizadas a principios del decenio de 1940 y 1950 condujeron a una reducción apreciable de las poblaciones, y que la especie nunca se recuperó totalmente. Sin embargo, en la zona aún se capturan incidentalmente algunos especímenes. Según informes, en los últimos años las olas han arrojado sobre la playa algunos cadáveres con las aletas cortadas, pero de otro modo intactos. (Sean van Sommeran, comunicación personal).
Japón
La principal actividad pesquera japonesa dirigida a la captura del tiburón peregrino solía efectuarse más allá de Nakiri, en la península de Shima, prefectura de Mie. La pesca del tiburón peregrino está registrada como una actividad tradicional en esta zona desde la era Edo (1772). Sin embargo, durante el decenio de 1960 también se capturaron especímenes atrapados fortuitamente en las redes en la región de Nakiri y en otros sitios (incluida Onahama, en la costa Pacífica de la región central de Japón, y cerca de Tokio). La estación de pesca tenía lugar de marzo a mayo, período en el cual el tiburón peregrino efectúa su principal migración. Los tiburones abundaban en marzo, cuando la temperatura del agua se halla a unos 14ºC. Aproximadamente el 65-70% de los especímenes capturados eran hembras, y se descubrió que los machos capturados tenían esperma en sus depósitos, lo que llevaba a pensar que probablemente durante esta parte del año tuviera lugar el acoplamiento.
En 1967, cuando aumentaron los precios del aceite, la pesca del tiburón se intensificó y los pescadores de Nakiri comenzaron a arponear mayores cantidades de tiburones. La flota utilizaba barcos de menos de 3 toneladas con dos tripulantes (un arponero y un capitán). Por lo general los barcos de pesca trabajaban en pareja, uno como cazador y el otro como remolcador. Durante este período la principal utilización de los tiburones era la fabricación de aceite de hígado rico en triterpeno. También eran importantes las aletas, y en Taiwán se consideraba que las de esta zona correspondían a un tiburón de categoría media. Asimismo, se vendía carne de tiburón para el consumo humano o se procesaba para transformarlo en harina de pescado como alimento para animales.
Durante el período de 12 años comprendido entre 1967 y 1978 se arponearon más de 1.200 tiburones peregrinos (lo que arroja un promedio de 100 por año aproximadamente). Durante los últimos años de actividad pesquera, es decir de 1975 a 1978, el volumen de captura fue disminuyendo gradualmente, de unos 150 tiburones en 1975 a 20 aproximadamente en 1976, 9 en 1977 y 6 en 1978. A principios del decenio de 1980 se puso término completamente a estas actividades como resultado de la disminución del precio del aceite y el decreciente número de especímenes observados. En el decenio de 1990 sólo se vieron dos tiburones como máximo cada año en Nakiri durante la temporada de migración. Cabe hacer una comparación entre esta cifra y el año de máximo nivel de captura, 1972, en el cual se procesaron más de 60 tiburones peregrinos para su venta en el mercado de Nakiri. (Esta información fue extraída de Yano, 1976 y 1979, y Uchida, 1995).
China
Según informes de Parry-Jones (1996a en Phipps, 1996), hasta el decenio de 1970 se solían desembarcar tiburones peregrinos capturados con arpón en la provincia de Fujian y en la región autónoma de Guangxi Zhuang. Durante el decenio de 1960 esta especie era pesca habitual, pero hoy en día figura rara vez en los desembarcos. En el informe se llega a la conclusión de que las capturas y los desembarcos de esta especie han ido disminuyendo durante los últimos 40 años, y se recomienda que se prohíba su explotación (al igual que la del tiburón ballena Rhincodon typus) en aguas próximas a la costa, como medida de precaución, hasta que no se determine con exactitud su situación.
2.5 Tendencias geográficas
Aunque la especie se encuentra ampliamente distribuida en aguas templadas, un gran número de especímenes suelen concentrarse en sólo unas cuantas zonas costeras con condiciones favorables de alimentación y, posiblemente, de reproducción en superficie o cerca de ésta.
Como se señaló antes, cuando se concentran en grupos, los tiburones peregrinos son muy vulnerables a la captura dirigida y se sabe que una serie de poblaciones muy diezmadas ha persistido durante décadas en lugares objeto de intensa pesca en que el tiburón peregrino solía reunirse. Por otra parte, se ha informado de variaciones cíclicas en las pautas de observación o captura de esta especie. Por ejemplo, durante los 20 años de intensa pesca de esta especie por parte de los barcos noruegos se registraron desembarcos de capturas muy fluctuantes, y ocasionalmente se han producido variaciones a corto plazo en la abundancia local de tiburones peregrinos observados (Kunzlik 1988, Speedie 1998). Estos fenómenos pueden estar relacionados con alteraciones en las corrientes oceánicas, la temperatura del agua y los agregados de zooplancton. Se ha informado sobre una sucesión de ciclos largos y cortos en la abundancia de plancton en el Atlántico nororiental y el Mar del Norte y se han registrado diferentes pautas de abundancia en distintas zonas (Reid et al. 1998 a) y b)). Por ejemplo, la abundancia de Calanus finmarchius, que es un componente significativo del zooplancton, se redujo en el Atlántico nororiental a partir de 1970, llegando dicha reducción en ciertas zonas de hasta un 50% (UK BAP, en prensa), lo que puede haber ejercido cierta influencia en la distribución y abundancia o disponibilidad para la pesca de los tiburones peregrinos.
2.6 Papel de la especie en su ecosistema
Si bien se desconoce la función del tiburón peregrino en su ecosistema, es de suponer que sea similar a la que desempeñan las ballenas más pequeñas, ya que se trata de un espécimen de gran tamaño (hasta diez metros de longitud) que se alimenta de plancton.
2.7 Amenazas
La principal amenaza que pesa sobre las poblaciones de tiburones peregrinos procede de las actividades pesqueras tanto en el caso de las capturas dirigidas como en el de la pesca incidental o fortuita. Sin embargo, debido a que estos peces se congregan en bahías y aguas poco profundas, corren también el peligro de entrar en colisiones con barcos y de ser acosados por observadores de tiburones. Estas colisiones parecen ser un fenómeno bastante frecuente, como demuestra el hecho de que se han observado con frecuencia cicatrices en las cabezas y superficies dorsales de tiburones peregrinos.
Pesca dirigida
Las flotas que practican la pesca dirigida del tiburón peregrino utilizan redes para enredar deliberadamente el pez o cañones arponeros para capturar tiburones peregrinos que nadan o se alimentan en la superficie marina. Noruega, Irlanda, Escocia, Islandia, California, China, Japón, Perú, Ecuador (Compagno, 1984), y España septentrional (Evaristo Alfaya, comunicación personal) han informado sobre pescas dirigidas, algunas de las cuales se ha descrito antes detalladamente. El producto principal de estas actividades ha sido tradicionalmente el aceite de hígado, aunque también se utilizan la carne, la piel y el cartílagos de estos animales, y sus aletas se han convertido en un importante producto de la pesca moderna, debido a su elevado valor en el comercio internacional.
Pesca incidental
La pesca incidental se efectúa básicamente con redes fijas y de arrastre esencialmente en aguas costeras y en una superficie mucho más grande que la correspondiente a la pesca dirigida. Se tienen pruebas de que en Terranova (Lien y Fawcett, 1986) la pesca incidental se ha convertido en cierta medida en pesca dirigida, debido al desarrollo de mercados para productos derivados del tiburón peregrino. Se ha informado del hallazgo de cadáveres de tiburones peregrinos con las aletas cortadas arrojados por el mar en zonas en que no se sabía que se realizaran actividades de pesca dirigida (por ejemplo, Monterey Bay, van Sommeran, comunicación personal). Basándose en sus extrapolaciones, obtenidas de un número muy limitado de datos de observación, Berrow (1994) indicó que es probable que la pesca con redes de enmalle haya representado la captura de entre 77 y 120 tiburones en el mar Céltico (sur de Irlanda), aunque se haya impugnado la fiabilidad de sus estimaciones (P. Kunzlik, publicación especializada). Berrow y Heardman (1994) recibieron 28 comunicaciones de pescadores acerca de tiburones enredados en aparejos de pesca (en su mayoría, redes de enmalle de superficie) cerca a la costa irlandesa durante 1993, lo que representa aproximadamente el 20% de toda la información recibida en este sentido acerca de la especie ese año. Al menos el 22% de los tiburones peregrinos cobrados en redes como capturas involuntarias murió. Las capturas involuntarias en la pesca del arenque en la Isla de Man representan de 10 a 15 tiburones por año y hay que señalar que en esta zona otra fuente de capturas involuntarias es el enredo en cuerdas de nasas (4 a 5 especímenes por año), (Watterson, publicación especializada). Lien y Fawcett (1986) indicaron que entre 1980 y 1983 se capturaron al menos 410 tiburones peregrinos en redes de enmalle para salmones y trampas para bacalao en las aguas costeras de Terranova. En las proximidades de esa zona varios tiburones peregrinos fueron capturados también en redes de arrastre de aguas profundas durante los meses de invierno. Fairfax (1998) informa, por su parte, de que en la costa escocesa se han encontrado durante el invierne en la superficie marina tiburones peregrinos en estado inerte o vivaz procedentes de redes de arrastre de aguas profundas. En relación con estas capturas involuntarias costeras relativamente importantes, la extrapolación de los datos comunicados por observadores de las flotas oceánicas que utilizan redes de enmalle indican que entre los varios millones de tiburones cobrados anualmente en altamar en el Océano Pacífico sólo 50 eran tiburones peregrinos (Bonfil, 1994).
Los tiburones peregrinos capturados incidentalmente durante las operaciones de pesca de otras especies son lo suficientemente resistentes como para ser liberados, al parecer sin daños en muchos casos, y posiblemente incluso después de tres horas de permanencia abordo del barco pesquero (Lien, comunicación personal y Waterson, publicación especializada). No se ha supervisado la sobrevivencia de estos tiburones devueltos al mar. Con todo, el gran valor de sus aletas (y en menor medida del aceite de hígado, carne y cartílago) es un incentivo considerable para que los pescadores maten y utilicen, en lugar de liberar, los peces de esta especie.
3. Utilización y comercio
El tiburón peregrino llega a pesar hasta siete toneladas métricas (se trata del segundo pez en tamaño en todo el mundo, detrás del tiburón ballena Rhincodon typus). Las partes más valiosas del animal son el hígado, que representa entre el 17 y el 25% de su peso y del cual se extrae un contenido del 60 a 75% de aceite (Phillips, 1947 y McNally, 1976), la carne y las aletas. El cartílago y la piel son, en cambio, de importancia secundaria. El producto tradicional más importante derivado de la pesca del tiburón peregrino es el aceite de hígado, cuyo uso para alumbrado y otros fines se ha venido documentando desde al menos el siglo XVII en el Reino Unido y es de suponer que se utilizó en ese sentido mucho antes en dicho país y otras regiones. La carne del animal se ha utilizado también, tanto fresca como secada, para la alimentación humana o como comida para peces desde que se comenzó a pescar. Aunque su carne ha sido un producto secundario, después del aceite, de la pesca más tradicional, sigue siendo aún valioso en ciertas regiones. Se ha informado de que las aletas representan un subproducto de la pesca en Monterey desde la década de 1940 y un producto importante de la pesca irlandesa desde 1960. El aumento del valor de las aletas durante el decenio pasado es un indicio de que esta parte del animal constituye el mayor incentivo para seguir pescando de manera dirigida tiburones peregrinos en ciertas regiones. El cartílago se ha utilizado para fabricar comida para peces y en fecha más reciente para la investigación médica y la fabricación de cápsulas de cartílago destinadas a usos de salud. Asimismo, con la espesa piel del animal se puede fabricar cuero de gran calidad.
La ausencia de datos detallados acerca de desembarcos de pesca y comercio de esta especie, así como sobre productos específicos del tiburón, representa un obstáculo de talla para determinar con precisión qué productos, y en qué cantidad, se utilizan en los países pesqueros y qué cantidad fluye al comercio internacional (Rose, 1996). No obstante, puede obtenerse cierta información de las publicaciones especializadas, comunicaciones personales e informes de TRAFFIC sobre el comercio internacional de tiburones. Aunque a la larga los productos derivados del tiburón peregrino se utilizan en el país de origen, dicha utilización suele venir seguida en un principio de exportaciones en "bruto" con miras a su elaboración y reimportación.
3.1 Utilización nacional
Aceite de hígado
Hasta fecha reciente el hígado representaba el principal producto de la pesca de tiburones peregrinos y servía inicialmente ante todo para atender a la demanda nacional. De hecho, antiguamente en algunos barcos se extraía el hígado del pez y se arrojaba al mar el resto del cuerpo. Aunque de un tiburón de gran tamaño se pueden extraer hasta 0,7 toneladas métricas (los pesos se expresan en toneladas métricas, a menos de que se indique otra cosa) de aceite, se considera que dicha cantidad oscila en promedio entre 0,4 y 0,5 por pez. Este aceite tiene un contenido de escualeno muy elevado (de hasta el 55%, según Burandeen y Richards-Rajadurai, 1986), característico de los tiburones de aguas profundas y, en consecuencia, posee una utilidad básicamente industrial y no se utiliza en medicina (el aceite de hígado rico en vitaminas A y D es característico de los tiburones de aguas poco profundas y el contenido de vitamina A de los tiburones peregrinos es más elevado en el otoño, después haber pasado un cierto tiempo en superficie) Si bien la pesca tradicional de tiburones peregrinos proporcionaba aceite para alumbrado, actualmente el aceite se utiliza para ciertos procesos de fabricación y lubricación de maquinaria. Aunque la gran cantidad de aceite que podía extraerse de los tiburones peregrinos hizo que su pesca fuera una actividad viable en el pasado, el aceite de hígado del animal experimenta actualmente la competencia del extraído del quelvacho, Centrophuros granulosus y el carocho, Dalatias licha (ICES, 1995). Este aceite se utiliza en Noruega para la extracción de escualeno, que sirva para la fabricación de cosméticos y de complementos de salud (Fleming y Papageorgiou, 1996). Como resultado la caída de los precios del aceite registrado en los últimos años (véase la sección 3.2), los pescadores escoceses comenzaron a desechar en el mar el hígado del animal y a desembarcar carnes y aletas. Se desconoce que porcentaje del aceite de hígado desembarcado en la mayoría de los países se utiliza actualmente a nivel nacional, pero todo o la mayoría del aceite desembarcado en los últimos años en el Reino Unido es, al parecer, objeto de comercio internacional y se exporta esencialmente a Noruega.
Cuando la carne del tiburón peregrino no se desecha en el mar, se utiliza para fabricar comida para peces y, en seco o fresca, para el consumo humano. McNally (1976) informó que la carne se vendía de 2,5 a 3 libras esterlinas por tonelada (2,54-3,05 libras por tonelada métrica) a principios del decenio de 1960, lo que hacía poco económica su elaboración. La carne de tiburón peregrino se vendía en los años 70 en el mercado de Billingsgate, así como en las pescaderías y los restaurantes de pescado frito de Escocia en los años 80 y a principio de los 90. Los precios de la carne oscilaban entre 0,30 y 0,80 libras esterlinas por kilo a principios de la década de 1990 (Fleming y Papageorgiou, 1996). Chen et al. (véase Phipps, 1996) estimaron un valor de desembarco de 1,10 dólares EE.UU. por kilo para la totalidad de los tiburones peregrinos desembarcados en los mercados de pescado de Taiwan.
Aletas
Se piensa que las aletas desembarcadas en los países europeos y otras naciones pesqueras que no pertenecen al Asia sudoriental son objeto esencialmente de comercio internacional y no se utilizan en grado considerable a nivel nacional. La aletas desembarcadas en China y Japón se utilizan para atender a la demanda nacional o son exportadas con miras a su elaboración. Aunque las aletas de los tiburones peregrinos pueden ser reimportadas por cualquier país en forma elaborada, es poco probable que se reconozcan como pertenecientes a dicha especie si no figuran íntegramente en el correspondiente producto.
Cartílago
Es probable que el cartílago del tiburón peregrino se utilice únicamente en pequeñas cantidades en cada país y que se exporte en "bruto" para proceder después reimportarlo como producto elaborado para su utilización en el país de origen. Es también probable que, debido al gran tamaño del tiburón peregrino, sea más barato y eficaz elaborar su cartílago que el de otros tiburones más pequeños, lo que intensifica la demanda de la especie.
Piel
No se ha obtenido información alguna sobre la actual utilización nacional de la piel del tiburón peregrino para la fabricación de cuero.
3.2 Comercio internacional lícito
Se sabe que cuatro productos derivados del tiburón peregrino son objeto de comercio internacional en cantidades apreciables (aunque se carece en gran medida de información al respecto), a saber: aceite de hígado, aletas, cartílago y carne. Ahora bien, no se dispone de datos aduaneros sobre las cantidades de aletas y cartílago de tiburón o de las importaciones y exportaciones de aceite por especie, y la mayoría de los países que llevan registros del comercio de tiburones de forma independiente del de otros peces, combinan todos los productos derivados del tiburón en una sola categoría. En consecuencia, resulta imposible determinar con precisión el volumen de los productos derivados del tiburón peregrino que son objeto de comercio internacional o de qué poblaciones proceden dichos productos. La siguiente información se ha tomado de las publicaciones especializadas y los estudios de TRAFFIC.
Aceite de hígado
El valor del aceite se ha reducido en las últimas décadas. McNally (1976) indica que los precios del aceite de hígado eran en Irlanda los siguientes: 140 libras/tonelada en 1947, 90-110 libras en 1948, 70 libras en 1949 y hasta 500 libras por tonelada (508 por tonelada métrica) en 1974, debido al elevado precio de las importaciones de aceite procedentes de los principales productores en esa fecha. Fleming y Papageorgiou (1996) estiman en 600 libras por tonelada el precio del aceite de hígado desembarcado en Escocia a principios de los años 80, pero dicho valor se redujo, pasando a 230 libras por tonelada a fines de dicha década. Fairfax (1998) informa sobre un precio para el hígado de 250 libras/tonelada (375 dólares EE.UU. por tonelada) a principios del decenio de 1990 y señala que el hígado se dejó de desembarcar en los últimos años de las recientes actividades pesqueras de Firth of Clyde, ya que el elevado coste de exportar aceite a Noruega hacía poco económico ese comercio. Se ha informado de que la flota pesquera noruega sigue desembarcando aceite de hígado y que dicho país importó grandes cantidades de aceite de tiburón (procedente de varias especies) durante la pasada década. Sin embargo, en la actualidad la pesca de ese país al parecer sólo resulta viable desde el punto de vista económico debido al elevado valor de las aletas (ICES, 1995, citando a Myklevoll). Los tiburones peregrinos capturados incidentalmente por la flota pesquera neozelandesa se utilizan para extraer aceite y aletas que se destinan, al parecer, esencialmente a la exportación. Cuando se dispone de datos sobre las exportaciones e importaciones de aceite de tiburón, tales estadísticas no sirven para determinar las especies de que se trata. En consecuencia, los datos sobre aceite de tiburón pueden representar productos extraídos del tiburón peregrino, el quelvacho, el mielga, el carocho y otros peces.
Noruega es el único país que comunica a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) información sobre el comercio de aceite de tiburón. Si bien las importaciones noruegas sobrepasaron con mucho las exportaciones en el periodo 1988 a 1994, no es claro si los datos comunicados versan sobre productos de aceite de tiburón elaborados y ulteriormente reexportados, que también aparecen en las estadísticas de exportaciones de ese país, o si se trata únicamente de aceite de tiburón en bruto. Es sumamente difícil detectar las exportaciones, importaciones y reexportaciones de cápsulas de aceite de hígado elaborado y otros productos de aceite.
Aletas
La aletas tienen un gran valor en los mercados orientales. McNally (1976) indica que las ventas de aletas ha constituido para los pescadores de Achill Island "una fuente de ingresos secundaria, aunque relativamente pequeña, desde 1960", debido a su exportación a España. En 1970 este producto se exportaba directamente a Hong Kong. En la década de 1970 el precio de las aletas era de 3.000 libras por tonelada, pero ascendía a 20 000 (30 000 dólares EE.UU.) por tonelada hacia 1994 (Fairfex, 1998) (aunque estos precios no se han corregido para tener en cuenta la inflación en el periodo de 20 años mencionado, el aumento de 700% resulta significativo y hay que decir que gran parte de dicho incremento se registró a fines de los años 80 y principios de los 90). Fleming y Papageorgiou (1996) señalan que en 1983 Escocia exportó a Noruega aletas a seis dólares EE.UU. el kilo (cuatros libras esterlinas/kilo). Posteriormente los precios aumentaron, sobre todo a principios de la década de 1990, y en 1994 el precio de las aletas exportadas se situó en 26,25 dólares EE.UU./kg. (17,50 libras esterlinas/kg.), lo que representó un aumento de más del 300% en nueve años. Fairfax (1998) indica que en la recientes actividades pesqueras de Firth of Clyde la mayor cantidad en peso de aletas (92 kilos) se extrajo de un solo tiburón (un espécimen hembra de gran tamaño). En consecuencia, las aletas de un solo pez pueden llegar a valer más de 1 500 dólares EE.UU. (1 000 libras esterlinas) y representar unos ingresos de 2 400 dólares EE.UU. (1 600 libras esterlinas) para los pescadores. Este elevado valor es el principal motivo económico de la pesca del tiburón peregrino por parte de la flota noruega (Dr. S. Myklevoll, ICES 1995). Las exportaciones noruegas de aletas a Japón han experimentado un continuo aumento: 0,096 toneladas de aletas se exportaron en 1992, 7 218 en 1993 y 26 859 en 1994 (información extraída de una carta de la Dirección de Nature Management, 21 de septiembre de 1995, citada en Castro et al., documento en preparación).
Los precios de aletas secadas con miras a su elaboración son, por supuesto, mucho más elevados. Un elaborador de aletas noruego informó de que en abril de 1996 el precio de aletas en seco de tiburón peregrino era de unos 130 dólares EE.UU. por kilo (90 libras esterlinas/kg.), (Fleming y Papageorgiou, 1996). Aunque algunas aletas son utilizadas nacionalmente por los restaurantes orientales de los países de origen, se piensa que es probable que prácticamente todas las aletas extraídas de tiburones peregrinos capturados en aguas europeas y otras zonas fuera del Asia Sudoriental sean objeto de comercio internacional; es posible que algunas aletas se hayan reimportado ulteriormente en forma elaborada. Lum (1996) indica que las aletas de tiburón peregrino importadas de Noruega pueden adquirirse a un alto precio en Singapur (400 dólares de Singapur, 200 libras esterlinas o más de 300 dólares EE.UU., por kilo (seco) o 88 dólares de Singapur (44 libras esterlinas) por plato en los restaurantes).
Parry-Jones (1996b, en Phipps, 1996) cita los siguientes precios al detalle comunicados por un comerciante experimentado de Hong Kong: 25 dólares EE.UU./kg., 256 dólares EE.UU./kg. y 330 dólares EE.UU./kg. para juegos congelados, secados y elaborados de aletas de tiburón peregrino, respectivamente (un juego de aletas está constituido normalmente por dos pectorales, la dorsal y la caudal inferior). Otro comerciante indicó un precio de 846 dólares EE.UU./kg. en el caso de una sola aleta con un peso de 7,3 kg. (6 176 dólares EE.UU. para toda la aleta), que se suponía procedía de un tiburón peregrino o un tiburón ballena. En junio de 1998 una sola aleta de un metro de alto, que probablemente procedía de un tiburón peregrino, se proponía a la venta en un restaurante situado a proximidad de Chendu, Sichuan, China, a un precio de 80 000 yuan (un poco menos de 10 000 dólares EE.UU.), (Antony Whitten, comunicación personal).
Cartílago
Resulta imposible determinar el volumen de cartílagos objeto de comercio internacional. No obstante, Fleming y Papargeorgiou (1996) informan de que las cápsulas de cartílago a la venta en farmacias, tiendas homeopáticas y practicantes sanitarios en Bélgica se presentan con la etiqueta de "ex Ceatarinus maximus pulvis". Si este etiquetado es fidedigno, hay que suponer que el cartílago fue importado a Bélgica, ya que no existen poblaciones de tiburones peregrinos en el sur del mar del Norte. Este producto se exportó también de Bélgica a Francia, Portugal, Alemania y Suiza.
Carne
Fleming y Papageorgiou (1996) indican que están aumentando las exportaciones de carne de tiburón peregrino procedentes de Noruega y Europa oriental y que este producto alcanzó en 1996 un precio de un dólar EE.UU./kg.
3.3 Comercio ilícito
Todo el comercio internacional conocido de productos derivados del tiburón peregrino es lícito. El comercio ilícito guarda únicamente relación con productos obtenidos en zonas donde la especie se encuentra protegida y en que ésta se captura ilegalmente (por ejemplo, las zonas descritas en la sección 4.1). Aunque no se tienen pruebas de tales actividades, hay que señalar que no se llevan registros detallados del comercio de la especie.
3.4 Repercusiones comerciales reales o posibles
Se ha señalado que el elevado valor de las aletas del tiburón peregrino es la razón por la que sigue siendo viable la pesca noruega de esta especie, en un momento en que los precios del aceite de hígado se han reducido (ICES, 1995). No se piensa que exista una importante demanda interna de aletas no elaboradas de tiburón peregrino en Noruega y otros países europeos, por lo cual se ha concluido que el comercio internacional del producto es el motor de la pesca dirigida de tales tiburones.
Por otra parte, es posible que la importancia del comercio internacional de la especie afecte de manera significativa su mortalidad en la pesca incidental. Según informan Lien y Fawcett (1986), la demanda de productos derivados del tiburón peregrino, incluidas las aletas objeto de comercio internacional, alienta a los pescadores de bacalao y salmón de Nueva Zelandia a mantener sus redes en el mar cuando se detecta la presencia de tiburones peregrinos, con los consiguiente riesgos de colisión, enredo y daños en los aparejos de pesca. Esto se debe a que el valor de los productos de tiburón superan el coste de los desperfectos que ocasionan en las redes. Si no existiera una demanda para los productos derivados del tiburón peregrino, la redes se retirarían del agua al detectarse la presencia de estos peces. En efecto, el mercado internacional para estos productos ha convertido la pesca incidental del tiburón peregrino en una pesca dirigida. El gran valor de las aletas de los tiburones peregrinos en los mercados internacionales alienta, igualmente, el corte de las mismas en los especímenes capturados incidentalmente, que de no ser así se devolverían al mar en la mayoría de los casos.
3.5 Cría en cautividad con fines comerciales
Esta actividad no es posible.
4. Conservación y gestión
4.1 Situación jurídica
4.1.1 Nacional
Reino Unido
El tiburón peregrino goza de plena protección con respecto a su captura o molestia intencionales en aguas británicas (hasta 12 millas de la costa), debido a su inclusión en 1998 en la Ley sobre los campos y vida silvestre (1981), lista 5.
Isla de Man
El tiburón peregrino goza de protección dentro de un radio de 12 millas alrededor de la Isla de Man (dependiente de la corona británica). Pese a su protección en esta zona desde 1990, en los últimos años se ha registrado un descenso del número de tiburones peregrinos en las aguas de la Isla (véase el cuadro 1 y la figura 1 en la sección 2.4).
Guernsey, Islas del Canal
La legislación sobre pesca en las aguas de Guernsey (dependiente de la corona británica) protege estrictamente al tiburón peregrino.
Aguas del Estado de Florida, Estados Unidos
Florida que forma parte del extremo meridional del área de distribución del tiburón peregrino protege plenamente a esta especie en sus aguas (hasta el límite de tres millas en la costa oriental y dentro de nueve millas contadas desde la costa del Golfo).
Atlántico y aguas federales del Golfo (3 a 200 millas), EE.UU.
El Plan de Gestión de Pesca de Estados Unidos protege estrictamente al tiburón peregrino y se prohibe la pesca comercial dirigida y el desembarco o venta (por pescadores comerciales o de recreación) de la especie. Dicha prohibición, en que se ha tenido en cuenta la vulnerabilidad biológica (potencial reproductivo limitado y movimientos lentos en superficie) de la especie, se promulgó para impedir el desarrollo de le pesca dirigida.
Nueva Zelandia
El tiburón peregrino es una de las especies de peces (incluidos algunos teleosteos) que han recibido protección parcial en la legislación sobre pesca del país (Ley de pesca de 1983). Aunque la pesca comercial dirigida de la especie se prohibió en 1991, se permite la pesca fortuita de dichos tiburones. De este modo se desembarcan hígados y aletas, y es casi seguro que las aletas se exportan en su totalidad. Las dos principales razones que llevaron a prohibir la pesca dirigida de tiburones peregrinos en Nueva Zelandia fue la siguiente: su vulnerabilidad (tasa de reproducción estimada baja, y tasa de crecimiento y tamaño de la población); y la introducción de un sistema de gestión de cupos en 1986. Este sistema limita la pesca de las principales especies comerciales y reduce sustancialmente ciertas capturas. Esto hizo que la búsqueda y captura de especies no sujetas a cupos despertase un gran interés entre los pescadores y aguzara su espíritu de innovación. El Ministerio de Agricultura y Pesca prohibió la captura dirigida de especies que era poco probable permitiesen un nivel significativo de actividad pesquera para impedir que se pasara de capturar especies sometidas a cupos a la pesca de especies con respecto a las cuales los controles de insumo y producto eran inexistentes o poco numerosos y no se disponía de información sobre volúmenes sostenibles (Malcolm Francis, comunicación personal).
4.1.2 Internacional
Mediterráneo
El Protocolo sobre zonas especialmente protegidas y diversidad biológica en el Mediterráneo del Convenio de Barcelona para la protección del Mar Mediterráneo contra la Contaminación (1976) fue firmado en Barcelona el 10 de junio de 1995. El tiburón peregrino, Cetorhinus maximus, se incluye en el anexo 2 del Protocolo, relativo a las especies en peligro o amenazada y, por consiguiente, recibirá plena protección en el Mediterráneo una vez que se ratifique el Convenio y se promulgue la correspondiente legislación (en el anexo III del Protocolo, referente a las especies de explotación reglamentada, se incluyen especies que benefician de un menor grado de protección).
El tiburón peregrino (exclusivamente la población mediterránea) se incluyó también en el apéndice II (especies estrictamente protegidas) del Convenio de Berna sobre conservación de la fauna y la flora silvestres y los hábitat naturales del medio ambiente de Europa en diciembre de 1997. La Unión Europea ha formulado una reserva en relación con esta inclusión, reserva que tiene que ver con el estado de las actividades de gestión de otras especies protegidas ya incluidas en la legislación europea.
4.2 Gestión de la especie
4.2.1 Supervisión de la población
Esta especie es objeto de poca supervisión y no se cuenta con suficiente información de calidad para determinar con alguna fiabilidad las tendencias de su población. Varios Ministerios de Pesca, como es el caso en Noruega y Nueva Zelandia (capturas incidentales) y, anteriormente, en Escocia han registrado capturas de tiburones peregrinos.
Sin embargo, la mayoría, si no la totalidad, de los demás países que informan sobre desembarcos de elasmobranquios no distinguen por especie de tiburón (sólo se comunican cifras sobre el total de toneladas desembarcadas); se comunica el peso de los productos y no así el número de peces; y los datos sobre esfuerzo son escasos o nulos. Incluso cuando se informa con precisión acerca de capturas, no se dispone de datos de captura por unidad de esfuerzo para extrapolar el rendimiento pesquero y establecer tendencias globales de población.
En el Reino Unido se están preparando tres planes de registro público de observaciones. Desde 1986 la Sociedad de Conservación Marina del Reino Unido acopia datos, incluidos los procedentes de Irlanda, en el marco de un proyecto nacional. A la base de datos de la Sociedad contribuye también un proyecto regional ejecutado en Inglaterra sudoccidental y zonas adyacentes (Seaquest). El proyecto sobre tiburones peregrinos de la Isla de Man incluye un plan de observaciones y un programa de observaciones públicas. Los encargados de este último proyecto recibieron datos sobre áreas adyacentes en Inglaterra y Escocia (Watterson, publicación especializada). Berrow y Heardman (1994) informaron acerca de un proyecto a corto plazo en el que se registraron observaciones de pescadores en la costa irlandesa.
Todas las observaciones son tributarias de las condiciones meteorológicas y del esfuerzo de observación. Por consiguiente, las variaciones sobrevenidas de un año a otro en las cifras registradas no pueden atribuirse con fiabilidad a cambios en el tamaño de la población y normalmente no se registran tiburones a poca distancia de la superficie. Como se señala en el cuadro 1 de la sección 2.4 los datos sobre esfuerzo de observación de la Isla de Man han mostrado un declive permanente en el número de tiburones desde fines del decenio de 1980. La misma tendencia se detecta en los datos obtenidos por la Sociedad de Conservación Marina del Reino Unido en el marco de su programa de registro de observaciones para toda Inglaterra (figura 1).
Aunque como demostró Owen (1984), algunos datos útiles pueden obtenerse gracias a la observación aérea de cetáceos y tortugas, no se ha dado la suficiente prioridad a los tiburones peregrinos como para incluir estos animales en los programas de observación.
Resulta necesario procurarse datos mucho más fiables sobre población y distribución de la especie, incluida información sobre desembarcos de pesca dirigida e incidental, dinámica de la población, biología reproductiva y migración entre lugares de invernación y veraneo y zonas de cría. En el proyecto de Plan de Acción sobre biodiversidad del Reino Unido (Anon, en prensa) en favor del tiburón peregrino se propone abordar algunos de estos puntos.
4.2.2 Conservación de hábitat
No se dispone de datos.
4.2.3 Medidas de gestión
Cupos europeos
La única actividad de gestión pesquera de que se tenga noticia para esta especie tuvo lugar tras el establecimiento de límites de 200 millas para la pesca en aguas de los países de la Comunidad Europea (incluido el Reino Unido e Irlanda) durante el decenio de 1970. En 1978 se aceptó por primera vez un cupo anual para las capturas noruegas de esta especie en aguas de las Comunidad Europea, como parte de un intercambio de cupos en relación con peces blancos en aguas noruegas. El cupo correspondiente al tiburón peregrino se fijó en 800 toneladas de hígado en 1982 y desde esa fecha se ha reducido constantemente, pasando a 400 toneladas de hígado (lo que representa aproximadamente de 800 a 1 000 especímenes) en 1985 y ulteriormente a 200 toneladas. Desde 1994 se ha situado en 100 toneladas (lo que representa unos 200 ó 300 tiburones al año y un peso medio de 0,4 a 0,5 toneladas métricas de aceite por tiburón).
Plan de Acción Internacional de la FAO para la conservación y gestión de tiburones
De conformidad con el Plan de Acción Internacional para la conservación y gestión de tiburones (IPOA-tiburones), adoptado en la reunión intergubernamental de la FAO, celebrada en octubre de 1998 en Roma, en el futuro se exigirá la gestión y supervisión de tiburones peregrinos y otras especies de tiburón. Este documento fue apoyado por consenso en la reunión del Comité de Pesca de la FAO celebrada en febrero de 1999 y se presentará para su aprobación a la Conferencia de la FAO en noviembre de 1999. El objetivo del Plan es garantizar la conservación y gestión de los tiburones, así como su utilización sostenible a largo plazo. En el Plan se toma nota de que el estado actual de los conocimientos sobre tiburones y prácticas de pesca de tiburones ocasiona problemas para la conservación y gestión de estas especies, debido a la falta de datos sobre capturas, esfuerzo, desembarcos y comercio. En el Plan se pide, entre otras cosas, a los Estados que lo adopten voluntariamente para identificar, en particular, especies vulnerables o amenazadas, así como para prestarles especial atención y facilitar la identificación de especies biológicas y datos comerciales, así como preparar informes sobre el particular. Actualmente, la CITES constituye el único mecanismo establecido de supervisión eficaz de los datos sobre el comercio internacional de tiburones.
4.3 Medidas de control
4.3.1 Comercio internacional
Ninguno.
4.3.2 Medidas nacionales
No se tiene noticia de la adopción de medidas de este tipo.
5. Información sobre especies similares
El tiburón peregrino, que es la única especie de la familia de los Cetorhinidae, tiene un aspecto muy característico y es poco probable que pueda confundírsele con otras especies (salvo posiblemente grandes especímenes del jaquetón blanco (Carcharodon carcharias), como este último tiburón no se divisa claramente en zonas en que coinciden sus áreas de distribución, por ejemplo, en Australia meriodional). Las aletas de los adultos son muy grandes y aunque no sea más que por esta razón es poco probable que puedan confundirse con las de otras especies una vez separadas del cuerpo. El tiburón ballena (Rhicodon typus) posee también aletas muy grandes, pero la piel de este tiburón es manchada y sus aletas tienen bordes redondeados, mientras que las aletas del jaquetón blanco son puntiagudas.
El orden Lamniformes contiene un total de 16 especies repartidas en siete familias, que incluyen las tintoreras tigre (Carcharias y Odontaspis spp.), los zorros (Alopias spp.) y los jaquetones (Carcharodon carcharias, Isurus spp. y Lamna spp.). El tiburón peregrino, el tiburón ballena y el tiburón megaboca de aguas profundas, muy raramente divisado (Megachasma pelagios) son los únicos tiburones planctívoros de que se tenga noticia, pero los tres no están estrechamente relacionados.
6. Otros comentarios
El Reino Unido propone que se añada el tiburón peregrino al apéndice II de la CITES para garantizar la sustentabilidad del futuro comercio internacional y de la pesca dirigida de dicho tiburón. Actualmente, el tiburón peregrino se protege total o parcialmente en las aguas territoriales del Reino Unido, Estados Unidos y Nueva Zelandia, así como en las aguas del Estado de Florida. Está pendiente su protección jurídica en el mar Mediterráneo y esa protección se ha propuesto en las aguas territoriales de países de otras regiones. No obstante, la especie sigue siendo vulnerable a la pesca dirigida cuando migra a las aguas en que se pesca con tal propósito. Por consiguiente, la pesca no gestionada puede poner en peligro la viabilidad de poblaciones jurídicamente protegidas de esta especie vulnerable. Las pruebas reunidas indican ya que algunas poblaciones de tiburón peregrino son muy pequeñas o muestran indicios de declive o han llegado a un nivel bajo después de su reducción durante varias décadas. La recuperación de estas poblaciones parece ser sumamente lenta y convendría aplicar una gestión precautoria a la especie.
Los productos derivados del tiburón peregrino fluyen al comercio internacional y sus aletas son particularmente valiosas. De hecho, el gran valor de las aletas en el comercio internacional no sólo es la causa principal de la viabilidad de su pesca dirigida, sino que también alienta su captura incidental en la pesca no dirigida, lo que reduce aún mas las poblaciones. Aparte de la imposición de un cupo para la pesca noruega en aguas europeas (que no se basó en una evaluación de población), la pesca del tiburón peregrino no es objeto de gestión y las actividades de investigación y supervisión por organizaciones de pescadores o independientemente de éstas es escasa o nula, y ello a pesar de que muchos países reconocen un gran número de pescadores se ven obligados a recurrir a especies alternativas debido al declive de la pesca tradicional y que una especie valiosa y vulnerable como el tiburón peregrino es un fácil blanco potencial. Desafortunadamente, una vez que se ha desarrollado un tipo de pesca la elaboración de los correspondientes planes de recursos pesqueros es muy lenta.
En el recientemente aprobado Plan de Acción Internacional para la conservación y gestión de tiburones de la FAO (IPOA-tiburones) se reconoce la intensificación de los esfuerzos y capturas de tiburones por parte de las flotas pesqueras durante los últimos decenios y que el historial vital de los tiburones los hace vulnerables a una captura excesiva.
De hecho, se reconoce la necesidad de conceder especial atención a especies vulnerables o amenazadas, así como a facilitar la identificación de los datos biológicos y comerciales correspondientes a cada especie, así como a preparar informes sobre el particular. Con todo, el Plan precitado tiene carácter voluntario y no hay ningún otro mecanismo, aparte de la inclusión en la CITES, que permita alcanzar este último objetivo. La inclusión del tiburón peregrino en el Apéndice II de la CITES permitirá que las Partes logren parcialmente los propósitos del Plan de Acción Internacional para la conservación y gestión de tiburones de la FAO. Gracias a dicha inclusión se pedirá a las Partes exportadores velar por que el comercio internacional (motivo que impulsa a gran número de flotas pesqueras) no menoscabe la sobrevivencia de esta especie. Por otra parte, alentaría la realización de actividades de gestión e investigación de recursos pesqueros en los casos en que estas actividades no se efectúen, con el fin de garantizar la sustentabilidad de las capturas.
7. Observaciones adicionales
La vulnerabilidad del tiburón peregrino ante la pesca dirigida como resultado de su biología y ecología se ha reconocido ya, incluyendo con la categoría de "vulnerable" a esta especie en la Lista Roja de la UICN de 1996. Por otra parte, varias Partes en la CITES han considerado necesario promulgar legislación para proteger la especie en sus aguas territoriales. En los siguientes párrafos se evalúa el tiburón peregrino, basándose en los criterios biológicos de la CITES.
7.1 Evaluación del tiburón peregrino con los criterios biológicos de la CITES
La propuesta de incluir el tiburón peregrino en el apéndice II de la CITES se basa en la siguiente evaluación del estado biológico de la especie, sirviéndose del criterio de inclusión Bi en el Apéndice II de la CITES (véase el recuadro 1).
1. La especie ha sido objeto de pesca no sostenible en varias partes del mundo, incluido el Atlántico nororiental, el Pacífico nororiental, y el Pacífico noroccidental (véase el resumen del anexo 1). La pesca en esas regiones parece haber sobrepasado los niveles sostenibles y contribuido en gran medida al colapso experimentado por la población en los últimos 10 a 20 años.
2. Al menos algunos de los productos derivados de dicha pesca son objeto de comercio internacional.
3. En los últimos años el valor de las aletas del tiburón peregrino a efectos de comercio internacional ha sido un incentivo económico para la captura de la especie por parte de las flotas europeas.
La presente evaluación en que se utilizan los criterios Ci e ii del Apéndice I satisface también el criterio A.
Recuadro 1. Criterios de inclusión CITES
Artículo II Principios fundamentales
El Apéndice II incluirá:
(a) todas las especies que, si bien en la actualidad no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, podrían llegar a esa situación a menos que el comercio de especímenes de dichas especies esté sujeto a una reglamentación estricta a fin de evitar su utilización incompatible con su supervivencia;
Criterios para la inclusión de especies en el Apéndice II
Una especie deberá incluirse en el Apéndice II cuando cumpla cualquiera de los criterios siguientes.
A. Se sabe, deduce o prevé que salvo que el comercio de la especie se someta a una reglamentación estricta, en el próximo futuro cumplirá al menos uno de los criterios que figuran en el Anexo 1.
B. Se sabe, deduce o prevé que la recolección de especímenes del medio silvestre destinados al comercio internacional tiene, o puede tener, un impacto perjudicial sobre la especie [ya sea]:
i) excediendo, durante un periodo prolongado, el nivel en que puede mantenerse indefinidamente;
ii) [no se aplica].
Criterios biológicos para la inclusión de especies en el Apéndice I
Una especie se considera en peligro de extinción si cumple, o es probable que cumpla, [al menos uno] de los siguientes criterios.
C. Una disminución del número de ejemplares en la naturaleza, que se haya bien sea:
i) comprobado que existe en la actualidad o ha existido en el pasado (pero con probabilidad de reiniciarse); o
ii) deducido o previsto, atendiendo a alguno de los aspectos siguientes:
- los niveles o los tipos de explotación
- [los demás no se aplican].
Medidas cautelares
A. Al examinar las propuestas de enmienda a los Apéndices, en caso de duda ya sea acerca de la situación de una especie o del impacto del comercio sobre su conservación, las Partes actuarán dando prioridad a la conservación de la especie.
8. Referencias
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Anexo 1. Tendencias en la producción de las pesquerías u observaciones del tiburón peregrino
Zona geográfica y descripción de los registros
Escala
de
tiempoPromerio de capturas
u observaciones
por añoDisminución o aumento global de las capturas
Disminución
o aumento medio
por decenioAchill Island, Irlanda. Pesquería del tiburón peregrino en una determinada costa
1947-1975
360/año en 1947-1950,
1,475/año en 1951-1955,
489/año en 1956-1960,
107/año en 1961-1965,
64/año en 1966-1970,
50/año en 1971-1975.
Visto en raras ocasiones en el decenio de 1990
(>95% de disminución en 25 años)
Decenio de 1940: aumento a medida que se desarrolla la pesquería
(Decenio de 1950: 65% disminución)
(Decenio de 1960: 30% disminución)
(Decenio de 1970: 20% disminución)
Costa occidental de Escocia
1946-1953
121/año mediante pesquería.
142/año en 1946-1949,
100/año en 1950-1953.
(~30% en 7 años; tendencia poco clara)
(~30%; tendencia poco clara)
Firth of Clyde, Escocia
1982-1994
58.6/año en los 5 primeros años,
4.8/año en los últimos 5 años.
(>90% en 12 años)
(~90%)
Noruega
1946-1996
837/año en 1946-1950
554/año en 1951-1955,
1,541/año en 1956-1960,
1,792/año en 1961-1965,
3,213/año en 1966-1970,
2,236/año en 1971-1975.
1,706/año en 1976-1980
797/año en 1981-1985
343/año en 1986-1990
403/año en 1991-1995
(87% disminución desde el mayor número de desembarcos a finales del decenio de 1960 hasta los niveles en el decenio de 1990)
~200% aumento, decenio de 1950
~100% aumento, 1960s
(1970s: 47% disminución)
(1980s: 80% disminución)
(1990s: 60% global)
Atlántico nororiental (todas las capturas combinadas)
1946-1996
1,254/año en 1946-1950
2,094/año en 1951-1955,
2,030/año en 1956-1960,
1,899/año en 1961-1965,
3,277/año en 1966-1970,
2,385/año en 1971-1975.
1,706/año en 1976-1980
848/año en 1981-1985
355/año en 1986-1990
407/año en 1991-1995
(90% disminución en relación con el periodo de mayores desembarcos a finales del decenio de 1960, hastalos desembarcos a finales del decenio de 1980)
Seguido por 20 años de fluctuaciones pero con un aumento de las capturas.
~40% aumento, 1950s
~20% aumento, 1960s
(1970s: 40% disminución)
(1980s: 65% disminución)
(1990s: 80% global)
Pacífico canadiense
1956-1990s
50-60/año capturados en el decenio de 1950
<25/año observados en el decenio de 1990
(50% disminución)
Datos poco claros, pero en unos pocos años de capturas se registró aproximadamente el 50% de disminución de las observaciones durante 40 años.
California
1946-1950s
300/año en 1946
200/año a finales del decenio de 1940
Cierre de la pesquería a principios del decenio de 1950
(30% disminución en los primeros años, a continuación se cerró la pesquería)
Datos poco claros, pero unos pocos años de intensa captura resultó en el cierre de la pesquería.
Japón
1967-1990s
127/promedio annual, 1967-1974
150 tiburones en 1975
20 tiburones en 1976
9 tiburones en 1977
6 tiburones en 1978
Cierre de la pesquería a principio del decenio de 1980
0-2/observados al año en el decenio de 1990
(>95% disminución en 10 años)
Datos resumidos para los primeros ocho años de pesquería, primeras tendencias poco claras, pero la disminución fue muy rápida en la segunda parte de la pesquería y ha persistido hasta hoy.
China
1960-1990
No se dispone de datos cuantitativos. Se comunica que era común en el decenio de 1960, ocasionalmente capturado en el decenio de 1970, raro en los decenios de 1980 y 1990.
(No se dispone de datos cuantitativos, pero ha disminuido a niveles muy bajos.)
(No se dispone de datos cuantitativos, pero importante disminución en los decenios de 1960 y 1970.)
Observaciones en la Isla de Man
1985-1998
En el Cuadro 1 se muestra una disminución constante de observaciones/esfuerzo.
(Promedio de las observaciones disminuyó a ~90%)
(Promedio de las observaciones disminuyó a ~90%)
Anexo 2. Datos sobre los desembarcos de tiburones peregrinos en el Atlántico nororiental
2a. Desembarcos de tiburones peregrinos en el Atláncico nororiental
(número de tiburones capturados), 1946-1996
Achill IslandOtras capturas en Irlanda
Escocia
Noruega*Noruega
5-año promedio
TotalTotal
5-años promedio1946
0
66
426
1947
6
245
250
501
1948
80
222
964
837
1,266
1,254
1949
450
35
782
913
1,267
1,673
1950
905
77
1,764
942
2,746
2,026
1951
1,630
147
806
868
2,583
2,128
1952
1,808
68
392
848
2,268
2,243
1953
1,068
110
596
554
1,774
2,094
1954
1,162
0
682
498
1,844
1,879
1955
1,708
294
472
2,002
1,570
1956
977
528
377
1,505
1,340
1957
468
258
747
726
1,533
1958
500
122
1,541
622
2,030
1959
280
2,532
1,844
2,812
2,189
1960
219
4,266
2,046
4,485
2,320
1961
258
2,042
2,463
2,300
2,653
1962
116
1,266
2,384
1,382
2,526
1963
75
2,210
1,792
2,285
1,899
1964
39
2,138
1,748
2,177
1,813
1965
47
1,304
2,331
1,351
2,380
1966
46
1,822
2,521
1,868
2,570
1967
41
4,180
2,719
4,221
2,784
1968
75
3,160
3,213
3,235
3,277
1969
113
3,130
3,190
3,243
3,250
1970
42
3,774
2,642
3,816
2,706
1971
29
1,708
2,453
1,737
2,519
1972
62
1,438
2,256
1,500
2,337
1973
85
0
2,214
2,236
2,299
2,385
1974
33
150
2,148
2,194
2,331
2,338
1975
38
350
3,670
2,224
4,058
2,355
1976
0
?
1,502
2,095
1,502
2,209
1977
1,586
2,119
1,586
2,197
1978
1,570
1,706
1,570
1,706
1979
2,268
1,561
2,268
1,561
1980
1,606
1,430
1,606
1,430
1981
0
776
1,268
776
1,292
1982
1
930
992
931
1,035
1983
122
758
797
880
848
1984
92
888
740
980
799
1985
40
631
624
671
683
1986
38
493
518
531
556
1987
1
352
392
353
411
1988
15
228
343
243
355
1989
3
256
310
259
314
1990
2
387
386
389
392
1991
1
325
456
326
459
1992
9
732
476
741
480
1993
0
582
403
582
407
1994
9
353
354
362
358
1995
0
22
231
22
232
1996
83
83
1997
114
114
* El número de tiburones capturados por Noruega se ha calculado a partir de los datos de los desembarcos en toneladas métricas y suponiendo un peso medio de 5t cada tiburón. Este cálculo puede subestimar el número de tiburones capturados hasta un 30%.
2b. Desembarcos de tiburones peregrinos en Noruega*, registrados por ICES Fishing Zona
a partir de 1973
Zona I
Mar de BarentsZona IIa
N de NoruegaZona Iva
S de Noruega/
ShetlandZona Vb(1)
Islas FaroeZona VIa
O de EscociaZona VIIb-c
O de Irlanda
Total1973
20
1,850
150
160
2,180
1974
1,598
200
350
2,148
1975
2,776
444
450
3,670
1976
14
1,488
1,502
1977
5
1,581
1,586
1978
1,443
6
120
1,570
1979
1
2,206
60
2,268
1980
1,570
36
1,606
1981
764
12
776
1982
849
80
930
1983
416
316
26
758
1984
1
375
530
906
1985
1
630
631
1986
493
493
1987
70
70
1988
3
43
46
1989
256
256
1990
71
315
387
1991
103
222
325
1992
221
511
732
1993
492
90
582
1994
301
51
353
1995
21
1
22
1996
83
83
1997
1998
Fuente: informes del ICES Study Group on Elasmobranch Fishes.
* Los números se han obtenido convirtiendo los desembarcos registrados (toneladas) a 5t por ejemplar. Puede significar una subestimación del número de tiburones capturados de hasta un 30%.
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