Dictámenes de extracción no perjudicial CITES

En el preámbulo de la Convención se reconoce que la cooperación internacional es esencial para la protección de ciertas especies de fauna y flora silvestres contra su explotación excesiva mediante el comercio internacional y se reconoce también la urgencia de adoptar medidas apropiadas a este fin. Sin embargo, las Partes no han definido el momento en que comienza esa explotación excesiva.

Los términos utilizados en el texto de la Convención como "en peligro de extinción” (párrafo 1 del Artículo II) y “utilización incompatible con su supervivencia” [párrafo 2 (a) del Artículo II] en relación con la inclusión de especies en los Apéndices se han definido ampliamente mediante la aprobación de la Resolución Conf. 9.24 (Rev. CoP15), Criterios para enmendar los Apéndices I y II. Sin embargo, las Partes apenas han aclarado ciertos conceptos conexos vinculados con la expedición de permisos, como “…no perjudicará la supervivencia de dicha especie” [párrafos 2. (a), 3. (a) y 5. (a) del Artículo III; y párrafos 2. (a) y 6. (a)] del Artículo IV y “conservarla, a través de su hábitat, en un nivel consistente con su papel en los ecosistemas donde se halla” [párrafo 3 del Artículo IV]. Estos han pasado a conocerse colectivamente como "dictámenes de extracción no perjudicial” (DENP).

Requisitos de la Convención

Pormenorizadamente, los requisitos de DENP en el texto de la Convención son:

a) Artículo III (especies del Apéndice I):

i) un permiso de exportación, el cual únicamente se concederá una vez … que una Autoridad Científica del Estado de exportación haya manifestado que esa exportación no perjudicará la supervivencia de dicha especie;
ii) un permiso de importación únicamente se concederá una vez … que una Autoridad Científica del Estado de importación haya manifestado que los fines de la importación no serán en perjuicio de la supervivencia de dicha especie; y
iii) únicamente se concederá un certificado (introducción procedente del mar) una vez … que una Autoridad Científica del Estado de introducción haya manifestado que la introducción no perjudicará la supervivencia de dicha especie; y

b) Artículo IV (especies del Apéndice II):

i) un permiso de exportación, el cual únicamente se concederá una vez … que una Autoridad Científica del Estado de exportación haya manifestado que esa exportación no perjudicará la supervivencia de dicha especie.;
ii) Una Autoridad Científica de cada Parte vigilará los permisos de exportación expedidos por ese Estado para especímenes de especies incluidas en el Apéndice II y las exportaciones efectuadas de dichos especímenes. Cuando una Autoridad Científica determine que la exportación de especímenes de cualquiera de esas especies debe limitarse a fin de conservarla, a través de su área de distribución, en un nivel consistente con su papel en los ecosistemas donde se halla y en un nivel suficientemente superior a aquel en el cual esa especie sería susceptible de inclusión en el Apéndice I, la Autoridad Científica comunicará a la Autoridad Administrativa competente las medidas apropiadas a tomarse, a fin de limitar la concesión de permisos de exportación para especímenes de dicha especie; y
iii) iii) únicamente se concederá un certificado (introducción procedente del mar) una vez … que una Autoridad Científica del Estado de introducción haya manifestado que la introducción no perjudicará la supervivencia de dicha especie.

Cabe señalar que no se requiere un DENP antes de la exportación de las especies incluidas en el Apéndice III, inclusive del Estado que incluyó la especie en ese Apéndice.

Orientaciones de la Conferencia de las Partes (CoP) sobre los DENP

En 1992, la CoP aprobó la Resolución Conf. 8.6, Papel de la Autoridad Científica, que se basaba en un documento de Estados Unidos examinado en la quinta reunión del Comité de Fauna CITES (Vancouver, agosto de 1991). En esta resolución se recomienda, entre otras cosas, que las conclusiones y recomendaciones de la Autoridad Científica del país exportador se basen en los siguientes factores relacionados con la especie de que se trate:

– estado de la población;
– distribución;
– tendencia de la población;
– recolección;
– otros factores biológicos y ecológicos; e
– información sobre el comercio.

Además, se encarga a la Secretaría que:

a) en consulta con expertos idóneos, elabore directrices generales para que las Autoridades Científicas puedan realizar los estudios científicos necesarios para emitir los dictámenes prescritos en los Artículos III, IV y V de la Convención;
b) transmita esas directrices al Comité de Fauna y al Comité de Flora para su examen; y
c) coordine los talleres regionales sobre el papel de las Autoridades Científicas.

Ajustándose a lo encargado por la CoP, la Secretaría envió un cuestionario junto con la Notificación a las Partes No. 863, de 18 de mayo de 1995, para examinar en detalle como se organizaban las Autoridades Científicas de las Partes. Como explicara la Secretaría en la 13ª reunión del Comité de Fauna (Pruhonice, septiembre de 1996), en las respuestas al cuestionario no quedaba claro que se necesitasen directrices, pese a que a menudo se expresó la necesidad de formación. La Secretaría propuso que podía compilar información de los seminarios de capacitación para que las Autoridades Científicas las utilizasen como directrices.

En la CoP10 (Harare, 1997), la Resolución Conf. 8.6 (Rev.) fue sustituida por la Resolución Conf. 10.3, Papel de las Autoridades Científicas. Con este cambio, la instrucción de preparar directrices generales para que las Autoridades Científicas llevasen a cabo exámenes científicos apropiados se reemplazó por alentar a las Partes, la Secretaría y las organizaciones no gubernamentales interesadas a desarrollar y apoyar talleres y seminarios designados específicamente para mejorar la aplicación de la CITES por las Autoridades Científicas. En respuesta, la UICN organizó un taller en octubre de 1998 y otro en octubre de 1999, el segundo de ellos bajo contrato con la Secretaría. Estos resultaron en un informe de las Autoridades Científicas: Lista para asistir a formular dictámenes de extracción no perjudicial para las exportaciones de especies del Apéndice II. El informe se puso a disposición de la CoP11 (Gigiri, 2000), como documento Inf. 11.3 y fue ulteriormente publicado por la UICN (Rosser and Haywood, 2002). La lista ayuda a identificar los factores necesarios al formular un DENP y ayudar a las Autoridades Científicas a comprender los puntos fuertes y débiles de la información a su disposición. Asimismo, en la CoP10 las Partes aprobaron la idea general de una serie de talleres para que las Autoridades Científicas probasen y promulgasen la lista. Desde entonces, la Secretaría ha organizado 14 talleres en los que se ha utilizado la lista como instrumento didáctico para las Autoridades Científicas. Esto ha afectado a representantes de más de 100 Partes de todo el mundo.

En la Resolución Conf. 13.2, Utilización sostenible de la diversidad biológica: principios y directrices de Addis Abeba, se insta a las Partes a que, al formular dictámenes DENP, hagan uso de los Principios y directrices para el uso sostenible de la biodiversidad (Secretaría del Convenio sobre Diversidad Biológica, 2004) teniendo en cuenta consideraciones de orden científico, comercial y de observancia determinadas por las circunstancias nacionales. En la CoP14 (La Haya, 2007), las Partes acordaron tomar en consideración algunas recomendaciones formuladas por los Comités de Fauna y de Flora al respecto. Estas están contenidas en el Anexo 2 a la Resolución Conf. 13.2 (Rev. CoP14). Los Comités anunciaron que, pese a que los principio y directrices de Addis Abeba no siempre se aplican al proceso de adopción de decisiones en el marco de la CITES, en particular en relación con la formulación de DENP, sin embargo pueden apoyar las directrices de la UICN existentes para formular los DENP y serían valiosas para el desarrollo de directrices específicas para un taxón, por ejemplo para las especies maderables. Subrayan los Principios 1, 2, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 11 y 12 que, en una base caso por caso, pueden tenerse en cuenta para el desarrollo posible de nuevas directrices para los DENP para un taxón específico.

En la visión estratégica de la CITES: 2008-2013, adoptada en la Resolución Conf. 14.2, las Partes establecen como objetivo que la información científica más adecuada disponible debería ser la base de los dictámenes de extracción no perjudicial. Previo encargo de la CoP, el Comité Permanente en su 57ª reunión acordó indicadores para alcanzar este objetivo como sigue:

a) el número de reconocimientos llevados a cabo por los países de exportación de:

i) la situación de la población, así como de las tendencias y el impacto del comercio sobre las especies del Apéndice II; y

ii) la situación y las tendencias de las especies del Apéndice I y el impacto de los planes de recuperación;

b) el número de Partes que han adoptado procedimientos normalizados para formular dictámenes de extracción no perjudicial;

c) el número y la proporción de cupos de exportación anual basados en los reconocimientos de población ; y

d) el número de especies del Apéndice II para las que se determina que el comercio no es perjudicial para la supervivencia de la especie, como resultado de aplicar las recomendaciones para el examen del comercio significativo.

En la Resolución Conf. 14.7, Gestión de cupos de exportación establecidos nacionalmente, las Partes reconocen el vínculo entre los cupos de exportación y los DENP y adoptan directrices para la gestión de esos cupos. En particular, acuerdan que un sistema de cupos de exportación es un instrumento de gestión que se utiliza para garantizar que las exportaciones de especímenes de una determinada especie se mantienen a un nivel que no es perjudicial para la población de la especie. El establecimiento de un cupo de exportación aconsejado por una Autoridad Científica cumple efectivamente el requisito de la CITES de formular dictámenes sobre extracción no perjudicial del medio silvestre para especies del Apéndice I o II y, para las especies del Apéndice II, con miras a garantizar que la especie se mantiene en toda su área de distribución a un nivel compatible con su función en el ecosistema en que ocurre. Cuando los cupos de exportación se establecen por primera vez o se revisan, debería ser como resultado de un DENP de una Autoridad Científica y este DENP debería revisarse anualmente.

Pese a que la CoP no ha adoptado orientación específica para las Partes sobre la metodología a seguir para formular DENP, ha acordado en efecto esos dictámenes en diversas circunstancias:

a) el efecto de la Resolución Conf. 9.21 (Rev. CoP13) es que los cupos de exportación para una especie del Apéndice I establecidos por la CoP se interpretan como si los países de exportación e importación cumpliesen los requisitos de DENP, salvo que se presenten nuevos datos científicos o de gestión que indiquen que la población de la especie en el Estado del área de distribución concernido no puede soportar el cupo acordado.

b) en la CoP8 (Kyoto, 1992) se acordaron cupos de exportación anual (Botswana: 5; Namibia: 150; Zimbabwe: 50) para especímenes vivos y trofeos de caza de guepardo (Acinonyx jubatus), a tenor del documento Doc. 8.22 (Rev.). Estos se pusieron en vigor como una anotación a los Apéndices.

c) Además, en las Resoluciones Conf. 10.14 (Rev. CoP14), Conf. 10.15 (Rev. CoP14) y Conf. 13.5 (Rev. CoP14), la CoP ha acordado cupos de exportación para pieles enteras o casi enteras (inclusive trofeos de caza) de leopardo (Panthera pardus) de 12 Partes de África, trofeos de caza de markhor (Capra falconeri) de Pakistán y trofeos de caza de rinoceronte negro (Diceros bicornis) de Namibia y Sudáfrica. Las Partes que desean establecer o enmendar sus cupos para una especie incluida en el Apéndice I, deben presentar información, inclusive pormenores sobre la base científica de los cupos propuestos, pese a que la CoP no ha proporcionado otra orientación. En las recientes propuestas exitosas que figuran en los documentos CoP13 Doc. 19.1-19.4 y CoP14 Doc. 37.1, se observa que la CoP estima que la información sobre: distribución, situación de la población, tendencias de la población, amenazas, utilización y comercio, efectos reales o potenciales del comercio, supervisión de la población, medidas de gestión y de control es importante respecto de las especies del Apéndice I.

d)para los trofeos de caza de especies del Apéndice I de modo más general, en la Resolución Conf. 2.11 (Rev.), se recomienda que la Autoridad Científica del país de importación acepte el dictamen de la Autoridad Científica del país de exportación de que la exportación del trofeo de caza no es perjudicial para la supervivencia de la especie, salvo que los datos científicos o de gestión indiquen de otro modo, pero de nuevo la CoP no ha determinado orientación específica sobre esta cuestión.

En lo que concierne a la iniciativa de México, expuesta en el documento CoP14 Doc. 35, presentado en la CoP14, las Partes decidieron convocar un taller internacional de expertos sobre DENP con miras a reforzar las capacidades de las Autoridades Científicas, en particular, las relacionadas con las metodologías, instrumentos, conocimientos técnicos y otros recursos necesarios para formular DENP.

Al Taller internacional de expertos sobre dictámenes de extracción no perjudicial CITES, celebrado en Cancún, México, del 17 al 22 de noviembre de 2008, asistieron 103 participantes de 33 países de las seis regiones CITES. Las actas del taller figuran aquí y para mayor información remítase al sitio web del taller [únicamente en inglés].

Inauguración de la sesión plenaria del Taller internacional de expertos sobre dictámenes de extracción no perjudicial