Observaciones del Secretario General de la CITES sobre la destrucción en Times Square, Nueva York (Estados Unidos de América), de marfil de elefante confiscado

 

John E. Scanlon, Secretario General de la CITES

19 de junio de 2015

 

Secretario del Departamento del Interior de Estados Unidos, Sally Jewell

Director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, Dan Ashe

Senador del Estado de Nueva York, Brad Hoylman.

Representantes de:

Departamento de Conservación del Medio Ambiente del Estado de Nueva York

Wildlife Conservation Society.

Distinguidos invitados, señoras y señores:

 
Deseo expresar mi sincero agradecimiento al Gobierno de Estados Unidos de América por invitarme a presenciar hoy la destrucción de más de una tonelada de marfil de elefante confiscado, lamentando la imposibilidad de poder acudir a Nueva York personalmente.

Esta es la segunda destrucción pública en Estados Unidos de marfil de elefante confiscado, tras el aplastamiento por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre en Denver, Colorado, de 6 toneladas de marfil confiscado, el 14 de noviembre de 2013.

En los últimos 24 meses, también en Bélgica, Chad, China, la República del Congo, Etiopía, Francia, Gabón, RAE de Hong Kong China, Kenia, Filipinas y Emiratos Árabes Unidos.se han destruido existencias de marfil de elefante comerciado ilegalmente que ha sido incautado y confiscado.

Este importante acontecimiento en un lugar tan conocido como Times Square en Nueva York sirve para elevar aún más la toma de conciencia nacional y mundial sobre los devastadores efectos del comercio ilegal de marfil de elefante y la continua determinación de Estados Unidos y de la comunidad mundial para acabar con él.

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A pesar de los considerables esfuerzos para combatir los delitos contra la vida silvestre siguen siendo un importante problema en todo el mundo. Delincuentes organizados transnacionales y, en algunos casos, milicias rebeldes a escala industrial, continúan impulsando la caza furtiva de elefantes africanos y el comercio ilegal de su marfil y estas actividades son una de las formas más destructoras de los delitos contra la vida silvestre.

Y no sólo están teniendo consecuencias devastadoras para el elefante africano, sino que también representan una amenaza para las personas y sus medios de subsistencia, así como para las economías nacionales y, en ocasiones, para la seguridad nacional y regional.

Tienen que cesar, y la comunidad internacional está demostrando una determinación cada vez mayor para poner fin a este comercio ilícito.

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Distinguidos invitados, la destrucción hoy en Nueva York del marfil de elefante confiscado no permitirá  por sí sola poner fin al comercio ilegal de marfil de elefante.
 
Sin embargo, con la seguridad de que nadie se beneficiará de este contrabando, el decomiso de marfil y el procesamiento y la condena de los delincuentes, se transmite el poderoso mensaje de que Estados Unidos no tolera ni tolerará este comercio ilícito.
 
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El gran esfuerzo colectivo en marcha para combatir el comercio ilícito de especies silvestres – tanto en el ámbito internacional como nacional – muestra claramente que los Estados reconocen cada vez más que el comercio ilícito de marfil de elefante es un grave delito, y que ahora se corre un riesgo mucho mayor de detección, procesamiento y condena en un creciente número de países, con penas más severas, como multas más altas, penas de prisión más largas y la confiscación de activos derivados de esta actividad ilegal.

Estados Unidos toma enérgicas medidas para hacer cumplir sus leyes contra el comercio ilícito de especies silvestres, y observamos niveles cada vez más altos de procesamientos y condenas, como mediante la Operación Crash.  El acto realizado hoy ofrece una verdadera oportunidad pública para advertir a las personas que comercian ilegalmente con el marfil de elefante de que la edad y el origen de su contrabando se pueden identificar ahora fácilmente merced al uso de la ciencia forense moderna, con lo que el procesamiento y la condena son mucho más probables.

Además, con la disponibilidad de la técnica forense moderna, suceda lo que suceda en el futuro, el marfil de elefante comerciado ilegalmente no tendrá jamás ningún valor comercial, por lo que lo más probable es que el rendimiento de la “inversión” sea el encarcelamiento, fuertes multas y la incautación de los bienes.

La Conferencia de Plenipotenciarios que adoptó la CITES en 1973 fue acogida por el Gobierno de Estados Unidos, y este país fue el primer Estado que firmó y ratificó la Convención. Nos alientan sumamente las medidas tomadas por Estados Unidos para luchar contra este comercio ilegal tan destructivo, que figuran en la Estrategia Nacional de Lucha contra el Tráfico de Vida Silvestre (2014) del Presidente Obama, y el plan de ejecución correspondiente.

Con estas medidas no se trata únicamente de fortalecer aún más los esfuerzos de aplicación de la ley en Estados Unidos sino también de mejorar su colaboración con los Estados del área de distribución de elefantes y de los países de tránsito y otros países de destino para poner fin al comercio ilícito de marfil de elefante y de otras especies silvestres. Estas medidas incluyen los compromisos asumidos conjuntamente en las reuniones del Diálogo Estratégico y Económico de  Estados Unidos y China en 2013 and 2014, y observamos que la séptima reunión del Diálogo se celebrará la semana próxima en Washington, D.C.

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Distinguidos invitados, lo que se reconoció en la 16ª reunión de la Conferencia de las Partes en la CITES celebrada en Bangkok en 2013 es aún más relevante hoy: para invertir las preocupantes tendencias de la caza furtiva de elefantes y del contrabando de marfil se requiere un esfuerzo internacional sostenido y colectivo respecto a la demanda y al suministro.

El acontecimiento de hoy atraerá  la atención mundial, regional, nacional y local, y servirá para sensibilizar todavía más al público sobre los devastadores impactos del comercio ilegal  de marfil de elefante y otras formas de tráfico de especies silvestres, y sobre la determinación colectiva de la comunidad mundial para acabar con él.

Muchas gracias

 
 
Nota para los lectores :
 

La orientación proporcionada por las Resoluciones de la CITES es que el marfil de elefante comercializado de manera ilegal y confiscado debe restringirse a solamente cuatro usos, concretamente, ‘científico bona fide, educativo, de observancia o para fines de identificación’.  Cuando esto no sea posible, la Resolución brinda dos opciones, a saber, almacenar los especímenes en un depósito o destruirlos.

Como Secretario General, no aconsejo ni desaconsejo a los países (Estados Partes en la CITES) a que escojan una opción o la otra. Cada país deberá escoger por sí mismo la opción.

Sin embargo, cuando un país, como Estados Unidos, toma la decisión de destruir públicamente sus existencias de marfil de elefante decomisado, considero que esto ofrece una oportunidad única para dirigir la atención pública a la magnitud, naturaleza y efectos de los delitos graves que subyacen estas incautaciones y para tener un efecto disuasorio con respecto al comercio ilegal.

El reconocimiento de los delitos contra la vida silvestre como delito grave cobró mayor impulso gracias a la Declaración de Doha, recientemente adoptada en el Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal de 2015 (véase:‘Llamamientos para que los delitos contra las especies silvestres y los delitos forestales se traten como delitos graves').
 
Véase también: