Comunidades, gobierno, incentivos y uso sostenible en la lucha contra los delitos de la vida silvestre

MÁS ALLÁ DE LA APLICACIÓN:

Comunidades, gobierno, incentivos y uso sostenible en la lucha
contra los delitos de la vida silvestre

26 al 28 de febrero de 2015

Glenburn Lodge, Muldersdrift, Sudáfrica

Discurso de apertura de John E. Scanlon, Secretario General de la CITES

A cargo de Tom De Meulenaer, Jefe, Apoyo científico de la CITES

 

Sra. Edna Molewa, Ministra de Asuntos Medioambientales y Agua de Sudáfrica

Sr. Braulio de Souza Dias, Secretario Ejecutivo de la Convención de Diversidad Biológica

Representantes del Grupo de Especialistas de en Comunidades y Uso Sustentable de la UICM y del Instituto Internacional para el Medioambiente y el Desarrollo

Distinguidos invitados, amigos y colegas:

Agradezco la invitación para compartir mis comentarios de apertura a este Simposio “MÁS ALLÁ DE LA APLICACIÓN: Comunidades, gobierno, incentivos y uso sostenible en la lucha contra los delitos contra la vida silvestre”. Lamento no poder estar presente aunque la CITES estará muy bien representada por nuestro Jefe de Servicios de Apoyo Científico, Tom De Meulenaer, quien está leyendo este mensaje en mi nombre.

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Desde 2004, la Conferencia de las Partes de la CITES (CoP) ha reconocido que la implementación de las decisiones relacionadas con la inclusión de especies en las listas de la CITES debería considerar los impactos potenciales sobre la subsistencia de los pobres. Durante la última reunión de las CoP que se llevó a cabo en Bangkok en 2013, las Partes fueron un paso más allá al reconocer que la implementación de las CITES es más efectiva si se cuenta con el compromiso de las comunidades rurales.

La visión de la CITES es “conservar la biodiversidad y contribuir a su uso sostenible, al garantizar que ninguna especie de flora ni de fauna silvestre sea objeto de explotación no sostenible a través el comercio internacional, y así aportar una reducción importante de la tasa de biodiversidad, para contribuir a alcanzar los Objetivos de Biodiversidad de Aichi”.

Esta audiencia conoce muy bien la escala cambiante y la naturaleza del comercio ilegal de vida silvestre. En la actualidad, no nos enfrentamos a una caza ilegal a baja escala y destinada a la subsistencia, sino, por el contrario, a niveles industriales de esta actividad ilícita. El comercio ilegal de vida silvestre se ha convertido en una forma transnacional y sofisticada de delito, comparable con otros ejemplos perniciosos como el tráfico de drogas, de personas, la falsificación y el petróleo. Lo alienta una demanda creciente y en general, lo facilitan la corrupción y los gobiernos débiles. Hay pruebas contundentes de la participación de organizaciones criminales y grupos armados paraestatales. El comercio ilegal de vida silvestre socava el derecho y amenaza la seguridad nacional; degrada los ecosistemas y es el principal obstáculo ante los esfuerzos de las comunidades rurales y los pueblos indígenas para administrar sus recursos naturales de forma sostenible.

Nos enfrentamos a una crisis y a la necesidad de aplicar la ley, en forma inmediata y potente, de manera tal que se desplieguen las herramientas, técnicas y penalidades que se utilizan para combatir otros delitos graves, junto con la imposición de penas severas y altamente publicitadas que tendrán un efecto disuasivo sobre otros. Es mejor concentrar estos esfuerzos en las redes ilegales internacionales y en los autores intelectuales que lideran estas actividades y, en este sentido, están actualmente en curso tanto en los países de origen como en los de tránsito y destino.

Sin embargo, el éxito en el mediano y largo plazo de la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre nos exige un compromiso más profundo con las comunidades locales que más tienen para perder como consecuencia de esta actividad y más para ganar con su prevención. Estos esfuerzos se extienden más allá de la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre, y alcanzan actividades como determinar cómo pueden gestionarse los recursos naturales de la mejor manera y cómo las comunidades locales pueden obtener beneficios de desarrollo a partir de la conservación mediante el uso sostenible de la vida silvestre, lo que puede tomar varias formas, desde el turismo basado en la vida silvestre hasta el uso de plantas y animales para el consumo.

La CITES ha emitido dos Resoluciones importantes sobre el tema, adoptadas por al CoP. La Resolución Conf 8.3 (Rev. CoP13) sobre el reconocimiento de los beneficios del comercio de vida silvestre y la Resolución Conf. 16.6 sobre la CITES y la subsistencia.

Además,  se adoptaron las Decisiones de la CITES 16.17 a 16.25 con relación a la CITES y la subsistencia durante la CoP16 en Bangkok en 2013. En ellas, se incluye la hoja de ruta de cómo abordar estos temas entre la CoP16 y la siguiente reunión de la CoP, la CoP17, a fines de 2016. En líneas generales, las Decisiones establecen el desarrollo de un grupo de herramientas para evaluar los impactos de las enumeraciones de la CITES sobre la subsistencia, el delineamiento de pautas para evitar y mitigar los impactos negativos y el análisis de casos de estudio relevantes, divididos en estudios de especies específicas y estudios temáticos. Una de las áreas de estudio temáticas planificadas es precisamente “El delito contra la vida silvestre y la subsistencia de las comunidades rurales”. Confiamos en que los resultados de este simposio aportarán significativamente a este punto. Invitamos a todos los participantes a continuar colaborando con la CITES para desarrollar este caso de estudio en particular a fin de presentarlo, discutirlo y tomar decisiones durante la CoP17.

Al respecto, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), a través del Departamento de Desarrollo Sostenible (DDS) de Colombia, y la Secretaría de la CITES organizaron un taller sobre “evaluación y abordaje de los impactos de las decisiones de la CITES sobre los medios de subsistencia” en Cispatá, Colombia la semana pasada. El objetivo de este taller fue exponer las experiencias exitosas de los medios de subsistencia y estimular el intercambio de las lecciones aprendidas con relación a los vínculos entre los medios de subsistencia y las especies enumeradas en la CITES.

Se conversó también sobre la versión en borrador del manual que contiene las herramientas y las pautas desarrolladas por el Grupo de Trabajo de la CITES y los Medio de Subsistencia. Este manual fue creado en conjunto con el Departamento de Desarrollo Sustentable de la OEA y la Secretaría de la CITES. Todos los estado miembro y las organizaciones que participaron de la reunión fueron invitados a realizar sus aportes antes de la publicación final y permitieron utilizar sus respectivos logos. El reporte completo de este taller estará disponible en breve y, recientemente hemos creado un portal en nuestro sitio en Internet donde está disponible la información sobre la CITES y los medios de subsistencia.

La Declaración adoptada por la Conferencia de Londres sobre el Comercio Ilegal de Vida Silvestre en febrero de 2014 también reconoce los impactos negativos del comercio ilegal de vida silvestre sobre los medios de subsistencia y la necesidad de incrementar la capacidad de las comunidades locales para buscar oportunidades sostenibles de sustento. El próximo mes, en Botsuana, está prevista una Conferencia de seguimiento para analizar los avances. El simposio del día de hoy en Muldersdrift, sus conclusiones y recomendaciones, brinda una invalorable oportunidad para alentar este proceso, que podrá a su vez contribuir a la implementación de los mandatos internacionales adoptados por las Partes de la CITES.

Tom profundizará estos conceptos durante los procesos liderados por la CITES en el Simposio y me gustaría alentar una vez más, a los participantes a aprovechar la oportunidad para aportar a estos procesos liderados por las Partes que finalizarán en la CoP17 de la CITES, aquí, en Sudáfrica, a fines de septiembre o principios de octubre de 2016.

Muchas gracias por su atención y les deseo un exitoso Simposio.